sábado, 11 de mayo de 2013

O EL COLIBRI, O EL PÁJARO, O EL ALBATROS, O CUALESQUIER AVE DE LAS LÍNEAS DE NAZCA





Observaba antes de ayer la que considero la constelación de la Cruz del Sur y su aparente ‘giro’ respecto desde mi punto de observación desde su aparición por el lado Sur-Este durante el anochecer y su ocultamiento por el lado opuesto (mi vecina de enfrente creyó seguramente que estaba rezando o algo por el estilo y se sonrió). Dicho giro nos da una idea vaga o aproximada de la esfericidad de nuestra trayectoria de observación motivada por el sentido de giro de nuestro planeta lo que nos provoca una distorsión visual (la que no se produciría si nos desplazáramos en línea recta con respecto a dicha Constelación) de aparente giro de la constelación desde un lado del horizonte (desde donde aparece) hasta el otro lado (donde se oculta). Es el efecto de la rotación terrestre o de nuestro planeta.

(caso de la Cruz del Sur, o a mi modo de ver, el hacha de guerra del Inca, o el báculo del señor de Sipán)

Este ‘giro’ de las constelaciones lo observaríamos de la misma manera, inmutable, repetitivo todos los días, sin cambios, si es que nos moviéramos o giráramos en un mismo punto, estáticos en el espacio (del sistema Solar), sobre el mismo eje (ni siquiera sin inclinación para ningún lado), pero eso no ocurre así. En esta fecha vemos al Colibri pero para diciembre estaremos viendo a las Tres Marías (el otro jaguar Chavín) lo que involucra cambio de posición respecto del Sol, es decir, desplazamiento, traslación de nuestro planeta la Tierra.

Observaba también a la Constelación del Mono según los nazcas que aparece ahora por el lado Este, el que según los Chavín correspondía a uno de los dos jaguares (tal parece que la constelación de las Tres Marías o la constelación de Orión es el otro jaguar) pero cada vez más rotado en el sentido anti horario respecto de días y meses anteriores cuando se aparece por el horizonte al atardecer. Es el efecto de la traslación de nuestro planeta. Si nos desplazáramos o trasladáramos en línea recta el efecto visual del ‘giro’ siempre sería el mismo (repetitivo) lo cual no ocurre pues también otro sería el discurrir de las constelaciones, es decir, nuestro planeta sería un planeta viajero y descubridor de nuevas constelaciones y astros lo cual no ocurre así (algo así como un cometa errante sin destino definido).

Rotación y traslación se conjugan combinadamente no en un solo día de observación (salvo la rotación) sino en todo el periodo de aproximadamente un año en que se vuelven a repetir dichos movimientos y eventos respecto del Sol y de la observación de las Constelaciones.

Es fácil deducir esto en razón al conocimiento actual del sistema solar, es decir, tener la certeza probada de dicho evento. Otra cosa es hacerlo desde la época de tiempos de Chavín y Nazca exclusivamente basados en el seguimiento del Sol y de la posición de las Constelaciones en relación a un observador y una posición en nuestro planeta.

Días antes a esto veía un documental en el cable (no recuerdo si en Discovery Channel o National Geographic) sobre los viajes marítimos de los Polinesios y su llegada hasta las islas de Pascua en Chile orientándose con las constelaciones. Se vio cómo utilizando la constelación de la Cruz del Sur (una proyección de dos estrellas perpendicular respecto del horizonte terrestre) se orientaban de manera aproximada en su recorrido marítimo.

La noche de antes de ayer mientras observaba al mono nazca o jaguar chavín pude observar claramente que dicha figura formaba parte de una más grande, la del colibrí ‘orientada’ con la cola hacia el este y el pico hacia el lado Oeste. Digo la del colibrí, como que vuela sobre nosotros, en razón a que el mono o el jaguar conforman el lado derecho del ala y cola de dicha ave (la cabeza del mono nazca o la cola del jaguar Chavín se constituye en parte del ala derecha del colibrí nazca, y la cola del mono o la cabeza del jaguar se corresponde con la cola del colibrí) y la silueta del colibrí es mucha más definida que la de cualesquier otra.

A manera de especulación; me indica que las figuras de las constelaciones en nazca han emergido en periodos distintos y en función a los usos que les daban según sus necesidades, es decir, han tenido una evolución con los contextos sociales a través del tiempo. A mi modo de ver para nuestro contexto, la del jaguar Chavín es la más antigua que por hechos de regionalismos fue sustituida posteriormente por la del mono nazca. Posterior a ellos, la del colibrí habría emergido orientada indicándoles el sentido inverso a la rotación de la tierra. A los antiguos navegantes (al igual que la Cruz del Sur) les habría servido para alejarse (en la dirección del pico) de la costa o acercarse (en dirección de la cola) a ella. Obviamente, en épocas del año con alta densidad de nubes y poca o nula visibilidad de las constelaciones la navegación y con ello la pesca y específicamente el comercio habría sido restringido.

Es difícil saber cual fue hecha primero salvo la finalidad, si el mono o si el colibrí. Además del colibrí existen otras aves como el albatros entre otros. Pareciera indicarme que el uso del mono o el colibrí (dado que se configuran sobre las mismas agrupaciones de estrellas) se corresponde con diversas circunstancias de drásticos cambios sociales y de organización político-religiosas en esos contextos (quizá incluso por la influencia-imposición de culturas externas a nazca).

Estamos en la época de las cosechas en la región sierra (desde los primeros días de mayo) la que bien podríamos también asociar con la presencia de la constelación del colibrí (véalo usted esta noche si tiene la ubicación sur del hemisferio). Para ahondar con más precisión en estas observaciones, habrá que leer la obra de María Reiche respecto de las líneas de nazca y así “no perder el tiempo” en divagaciones. ¿No cree usted? A veces el mejor camino a recorrer es aquel que uno mismo recorre aunque éste ya haya sido recorrido mil veces por otros.

Desde las épocas del nomadismo primitivo humano, las Contelaciones o agrupaciones de estrellas han tenido la utilitaria finalidad básica de la orientación antes que de la determinación de la posición del Sol, de la Tierra (involucrando el conocimiento de la rotación y traslación como es el caso Chavín) y de otros planetas, que sería exclusivamente de los periodos de sedentarismo o de estancia relativamente fija en un lugar determinado. De modo similar, los pescadores y navegantes comerciantes han utilizado este recurso ya conocido desde los periodos del nomadismo primitivo humano, Contelaciones que les servían exclusivamente para su orientación en el mar y la determinación aproximada de destinos a través de la costa americana y del Oceáno Pacífico.