domingo, 21 de julio de 2013

LA REPARTIJA EN EL CONGRESO PARA LA IMPUNIDAD: YA CREEN ES HORA DE “VOLTEAR LA PÁGINA”



BUSCANDO SACAR AL DELINCUENTE TERRORISTA FUJIMORI A TODA COSTA DE LA PRISIÓN,
ES DECIR A MUCHOS MÁS COMO ÉL QUE COMBATIERON LA SUBVERSIÓN EN EL PAÍS DENTRO DEL CONTEXTO DE LA ACTUAL PACIFICACIÓN NACIONAL.

Ya es absurdo no deducir que Ollanta Humala también ha sido copartícipe para la elección y repartija de los miembros del Tribunal Constitucional y que es por demás cínico su llamado al Chongreso para que corrijan los “errores”. Pura peliculina ética y moral había resultado ser Ollanta Humala.

La persistencia del congresista fujimorista Sousa (defensor de delincuentes terroristas de la ultra derecha en el Perú) de atornillarse por la vía legal al Tribunal Constitucional TC y la no decisión del Chongreso de anular definitivamente estas elecciones nos lleva a la aseveración de que el Chongreso ha llegado a la conclusión final de que todas las reformas de gran trascendencia en el país han llegado a su conclusión y solo cabe reordenar aspectos de índole político, monetario, fiscal, es decir, incluyendo a aquellos derivados de la guerra interna (haciendo alusión al pedido político del Movadef) pero en el sentido de lo presuntos victoriosos (el pedido de los perdedores del Movadef no tiene razón de ser, ni cabida) lo que involucra la liberación del delincuente Fujimori en primera instancia y para ello Humala está ahora en el momento propicio, obviamente bajo el argumento propicio, negociable y sustentable de que lo hicieron en defensa de la democracia que hoy nos organiza. Hora de voltear la página.

Hay hasta hoy una contradicción más que evidente entre olvido y memoria que no pueden resolver ni los miembros del Chongreso peruano sin excluir a ninguna bancada desde el oficialismo hasta la ‘oposición’ marital. La ‘pacificación’ en marcha, buscando nuevos enemigos.

Es más que vergonzosa e inaceptable la actitud de casi todos los congresistas en general (más de 100). Como la de los fujimoristas con Martha Chávez a la cabeza “pidiendo”, “exigiendo” la renuncia de “todos los nombrados sin excepción” e incluso la de Ollanta Humala solo después del escándalo y luego de haber votado por Souza al TC y por los candidatos de su preferencia y repartija; la de aquellos que después de haber validado dichos nombramientos solo luego de observar la magnitud del escándalo generado pidieron se retirasen sus votos; los que votaron a favor de ellos no escatiman en dar explicaciones ni en sustentar siquiera su decisión; incluso Humala pretendió hacernos creer ingenuamente no saber lo que pasaba en el Chongreso y propiamente dicho entre los congresistas de su bancada es algo por demás ingenuo, pueril, por no decir estúpido por eso de las formalidades (“soy el presidente, el líder cabeza del partido, pero yo no sabía nada”, “estaba pescando en el mar de Kerry”; el presidente del Chongreso peruano Víctor Isla dijo que eso lo de la elección en bloque -léase repartija- lo venían coordinando desde hacía mucho tiempo atrás, es decir que no era una novedad para el gobierno humalista); esas actitudes son válidas en razón a que se corresponde con su recientemente consolidada racionalidad de ser los “dueños del Perú y de los destinos de todos los peruanos” y percibirnos como los conejillos de indias luego de aprobadas las recientes o últimas leyes de gran importancia y trascendencia para el país y específicamente para la clase trabajadora en general (caso de la ley servir, sinónimo de servidumbre).

VLADIMIRO MONTESINOS SOÑANDO CON LA LIBERTAD

Al infiltrado ideológico y político planificado desde las fuerzas armadas reaccionarias en el seno de las demandas y necesidades insatisfechas del proletariado peruano, el nacionalista Ollanta Humala (como bien también lo será su hermano Antauro Humala), su corazoncito fujimontesinista le late todavía.

Suena coherente la afirmación de Vladimiro Montesinos en el artículo del Diario La República del 21-julio-2013 que paso a reproducir y que es propicia para cualesquier leguleyada ad portas de las elecciones generales del 2016 donde la Keyko Capriles es pintada como la probable nueva inquilina de Palacio de Gobierno. Alan García también es el candidato en potencia para ser reelegido por la derecha peruana y tramitar éste o bien el indulto o la amnistía solo para “los que lucharon contra el terrorismo” senderista, de eso no hay vuelta que dar (la frustrante experiencia en el poder judicial con Javier Villa Stein no tiene por qué frustrar un nuevo intento de liberar a los ex Rodrigo franquistas o colinistas).

La actitud aparentemente mendicante de Montesinos se basa en lo que pueda pasarle a Fujimori Alberto pues solo luego de ello él lanzará sus dardos y comenzará a presionar al gobierno que permita que el TC anule la sentencia que condena a Fujimori por delitos de lesa humanidad. Ello en razón a que Montesinos tendría amarrado por el cogote todavía a los Fujimori en general, es decir, que su única garantía de libertad es que Keyko gane la presidencia (lo que demuestra que fue falsa su “oposición” premeditada al atacar a la Keyko durante la campaña electoral del 2011 al puro estilo de los psicosociales del ex SIN; y por contraste, la presunta aversión y odio biliar de la Keyko a Montesinos en la práctica es solo pura finta, ñanga, que solo le importa a ella pero en ningún modo al país salvo para chismoserías al puro estilo Mascaly de cholliwood).
Montesinos sabe muy bien lo podrido que es el Poder Judicial y sus entes conexos como el TC, solo hace falta que estén las personalidades “idóneas” en el lugar y en el momento oportuno para viabilizarlos. Tendrá que seguir soñando o consolarse con llevarse al infierno sus más caros y “grandes secretos”. Obviamente que el indulto no le favorecía ni le favorece en nada a él y a muchos que están en igual o similar condición como la suya. La del engaño y de las mentiras cómplices de médicos y demás para el indulto humanitario, esa ya no es la vía más oportuna excepto para su hija.


Escenario ideal
MONTESINOS ADELANTA PLAN DEL FUJIMORISMO EN NUEVO TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Domingo, 21 de julio de 2013
Hace un mes, el ex asesor reveló que la defensa de Alberto Fujimori planea presentar un recurso ante el máximo organismo constitucional para anular la sentencia que lo señala como autor mediato del caso Barrios Altos.
Miguel Gutiérrez R.

Hace un mes, exactamente el pasado 17 de junio, Vladimiro Montesinos Torres era interrogado en la Base Naval del Callao por la desaparición forzada entre octubre y diciembre de 1993 de tres estudiantes de la Universidad del Callao.
Aquella mañana, el ex asesor del desaparecido Servicio de Inteligencia Nacional declaraba ante la Segunda Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior que lo juzga a él y a sus tres oficiales del Ejército como autores mediatos del delito contra la Humanidad.
Montesinos habitualmente renuente a declarar en los juicios o a limitarse a explicar la labor formal en los servicios de inteligencia, ese día no solo cuestionó la autoría mediata que le imputa la fiscalía basándose en la sentencia al ex presidente Alberto Fujimori, también reveló las intenciones de la defensa de su ex aliado político de recurrir al Tribunal Constitucional para cuestionar el fallo del 2010 por el caso La Cantuta luego de que la vía de indulto fracase. Para cuando Montesinos se animó a decirlo ante los magistrados y los pocos asistentes a la sesión, recién habían pasado diez días de que el presidente Humala anunciara a la familia de Fujimori la negativa a indultarlo.

EL PLAN B DE FUJIMORI
En esa sesión judicial, el fiscal Hernán Mendoza Salvador de la Segunda Fiscalía Superior Especializada en delitos de corrupción de funcionarios parecía resuelto a demostrar, con sus interrogantes a Montesinos, su responsabilidad por la desaparición de los universitarios Martín Roca, Kenneth Anzualdo y Justiniano Najarro.
El fiscal buscaba probar que Montesinos era parte principal de una cadena de mando que había autorizado la muerte y desaparición de civiles bajo el supuesto de que eran integrantes de grupos subversivos.
Para ello el fiscal Mendoza Salvador se apoyaba en las conclusiones de la sentencia del 2010 impuesta a Fujimori por ser el autor mediato de la muerte de estudiantes de La Cantuta y Barrios Altos.
"¿Fue usted el gran coordinador del Sistema de Inteligencia Nacional?", le preguntó el fiscal. Dijo que no respondería ninguna pregunta referida a la sentencia de Fujimori, porque este "fue condenado por hechos del 91 y acá estamos viendo del 93... entonces voy a guardar silencio".
Las repreguntas de parte del fiscal continuaron, a lo cual la defensa de Montesinos, Estela Valdivia y la de los generales EP Nicolás Hermoza Ríos y Enrique Nadal Paiva, y del coronel EP Enrique Oliveros Pérez se opusieron rotundamente.
Luego de unos minutos de intercambio de argumentos, la sala autorizó al fiscal retomar  el interrogatorio teniendo en cuenta las conclusiones de la sentencia a Fujimori.
Ante esta situación, Montesinos respondió que los hechos por los cuales ha sido procesado Fujimori son distintos y que guardaría silencio. Sin embargo, segundos después, el ex asesor del SIN se animó a  desacreditar la sentencia sobre la cual se basa el fiscal.
"Esta tiene cosa juzgada fraudulenta, porque Fujimori ha sido condenado como autor mediato de lesiones graves del caso Barrios Altos. Pues bien, el 2005 los supuestos materiales del delito de lesiones graves del caso Barrios Altos fueron sobreseídos, vale decir que Fujimori fue condenado como autor mediato de un delito inexistente", dijo el ex asesor de Inteligencia.
No contento con eso, Montesinos agregó en la sala que sabía que la defensa legal de Fujimori estaba al tanto y que lo plantearía en esos términos para declarar nulo en el tiempo más corto el fallo contra el ex mandatario.
Según sugiere el ex capitán del Ejército, la estrategia sería agotar todas las instancias hasta llegar al TC. "Esto va a ser planteado –tengo entendido– por la defensa de Fujimori para deducir las nulidades de la Ejecutoria Suprema y las correspondientes acciones constitucionales frente al Congreso de la República, esa es otra de las razones por las que guardo silencio".
En otras palabras, con estas declaraciones Montesinos dejaba entrever que él está en línea de comunicación permanente con la defensa de Fujimori, el estudio Nakazaki, y que el fujimorismo prevé recurrir sea cual sea el argumento, al nuevo Tribunal Constitucional, el cual se supone, para ese momento acordado, debería ya estar integrado por magistrados afectos a la causa, como es el caso de su ex abogado defensor Rolando Sousa.

Algo se está cocinando
Si lo dicho por Montesinos fuera cierto, la defensa del fujimorismo debería presentar una acción de amparo ante el juez constitucional y luego ante la corte. En caso fuera denegado, podría recurrir luego de un año al TC. Otra opción sería un hábeas corpus atacando la tesis de autoría mediata usada para  condenarlo.
El 2011, Fujimori ya presentó un recurso al TC por haberse afectado el derecho al debido proceso. Sin embargo, los integrantes del TC la declararon infundada al resolver que la condena de 25 años fue emitida sin afectarlo.
Montesinos ha señalado que a los llamados Grupo Colina no se les ha sentenciado por los mismos motivos que a Fujimori, y al no haber autor material no hay autor mediato. Desde enero, se espera que la nueva sala suprema emita un nuevo fallo en el caso y otras acciones ejecutadas por este grupo paramilitar.