sábado, 28 de septiembre de 2013

EL SUICIDIO DE ODLANIER MENA EX DIRECTOR DEL CNI CHILENO Y PRECURSOR DE LA “CARAVANA DE LA MUERTE”; Y EL ¿PELIGRO LATENTE EN ALBERTO FUJIMORI?



(Tomado de Internet)

Fue el director de la inteligencia chilena luego del golpe de estado de Pinochet. En su domicilio dominical del lujoso barrio santiaguino de Las Condes (lugar donde pernoctó Alberto Fujimori antes de ser repatriado al Perú para su juicio) el general de 87 años se suicidó debido a que iba a ser trasladado (junto a otros militares presos) del hotel cinco estrellas del penal Cordillera (la que el gobierno de Piñera cerrará) a la cárcel Punta Peuco, la que probablemente será cerrada también para aparentemente constituir cárceles de máxima seguridad individuales para los torturadores militares pinochetistas.

Para Chile es otra pérdida más, es decir, una cochinada menos en Chile. Le fue muy fácil terminar su ‘sufrimiento’ y la tortura de los juicios por desapariciones y torturas con un simple disparo. Bum, así de rápido.

En Perú más de una vez se ha planteado el traslado de Alberto Fujimori Fujimori a una cárcel real como el de todos los demás (aquel en la que se encuentran recluidos desde asesinos hasta ladrones de celulares) y no su permanencia en las cabañas policiales de la DINOES de donde solo se aísla cada vez que periodistas van a hacer su visita.

En razón al peligro que representan personas como Odlanier Mena, habrá que meditar bien de si habría que trasladar a Fujimori a una cárcel real y no su permanencia en un cuartel militar tan solo por eso de las simpatías que por eso de las seguridades. Su enfermedad no lo exime de su condena ni menos de sus delitos.

El gobierno del comandante Ollanta Humala en razón de ello, es más osado que el de los chilenos. Pretende borrar de un plumazo a través del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, entre otras instituciones del Estado, juicios y delitos de lesa humanidad simplemente descalificándolos como tales argumentando diversas razones incluso jalados del cabello todo por sustentarse con la guerra interna y la defensa del Estado mismo de los enemigos internos.

De Abimael no voy a decir más al respecto porque ya viene congelándose solitariamente en la cárcel individual de alta seguridad de la Base Naval del Callao. Aparte de su libro, no tiene amigos cotidianos con quien conversar ni visitas a cualesquier horas del día o de la noche, ni Facebook ni twitter para comunicarse con sus amigos y simpatizantes, para a través de esos medios victimizarse, generar opinión y mucho menos presentarse como la inocente paloma de la paz preso injustamente tal y como se consideraba Odlanier Mena y lo considera Fujimori.

Sin embargo, la requisa de celulares con internet en los penales es pan de cada día. Bueno, Fujimori ahora no representa el mismo valor delincuencial terrorista que tenía y el valor delincuencial que tienen los presos comunes pues ahora es un don nadie sin presente, ende, sin futuro, que solo podrá limpiar el Poder Judicial, Tribunal Constitucional y sus acólitos expertos en hacerles juicios al Diablo y ganárselas dado que las mentiras son validadas por estos jueces en su calidad de ‘honorables’ e ‘incuestionables’. Razón por el que hasta el caso de Miriam Feffer volverá a ser reprocesado con la asesoría de las mentes más inteligente, claras e ilustradas de este país y del Poder Judicial solo por confirmar que es posible lograr en estos casos domésticos con lo que se logró con el caso de la negación de las ejecuciones extrajudiciales de Chavín de Huántar. Todo un desafío para estos ilustrísimos jueces y fiscales. Orgullo peruano quizá más delante de exportación.

Las salidas facilistas como las de Odlanier Mena no la debemos permitir con el caso del delincuente terrorista Alberto Ken’ya Fujimori Fujimori. Caso contrario, podríamos empezar con permitirle salidas dominicales hacia alguna de sus casas en lima y quien sabe podría ocurrir que se meta un tiro en la cabeza como lo hizo Mena. Pero no le deseemos el mal al maestro y guía de Ollanta Humala, llevémosle al menos una tortita el día de su falso cumpleaños, el 28 de julio.

Ya el fiscal peruano que vio el pedido de Alberto Fujimori de querer cumplir su condena de 25 años por asesinato, secuestro y lesiones graves en su casa, le dijo que no puede ser en razón a que el ordenamiento jurídico actual no ampara este tipo de pedidos (la ley no prevé como pena directa ni por conversión). Si tuviésemos un Vladimiro Montesinos en el gobierno de Humala estamos seguros que dicha norma ya habría sido implementada para asegurar dicho pedido, como en los viejos tiempos generalizados de Vladi; Fujimori tendrá que esperar a que la Keyko llegue a la presidencia el 2016.

En el caso de Odlanier Mena, éste en un sacrificio suyo, con su suicidio pretendió chantajear al gobierno de Piñera para evitar que sus demás compañeros sean trasladados a la cárcel de Punta Peuco pues ello equivalía sustraerlos de una lujosa villa militar pinochetista de alta seguridad donde se halla inmerso el “penal” Cordillera. La ministra de justicia de ese país dijo claramente que no se retrocederá en ese propósito.

A todas luces una decisión mediática tanto en Perú como en Chile adjunta al fallo próximo del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya en el diferendo limítrofe marítimo de ambos países. Quizá para después de eso será la continuación de la búsqueda de impunidad por cualesquier medios pues en el Poder Judicial peruano en aras de la defensa del Estado todo es arreglable, reprocesable, según los objetivos políticos trazados. Solo habrá que ver si a Alberto Fujimori le sobrará tiempo o años y la paciencia para soportarlo.