sábado, 19 de octubre de 2013

BOMBARDEO DE LAS FFAA DE OLLANTA HUMALA A LA POBLACIÓN DE NUEVA ESPERANZA (VRAEM) EN ACCIÓN CONTRA EL PCP EN ARMAS



Casi emulando a bombardeos sobre bases civiles y militares de la guerrilla maoísta de la década de los 80, el Centro Poblado de Nueva Esperanza en el VRAEM ha sido bombardeado por los silenciosos y nocturnos Mi-35P bajo la ‘preocupación’ defensiva de un ataque militar del PCP más que por ser una ‘presunta’ base o bastión de aquellos elementos armados.

En aquellas épocas pasadas, los bombardeos clandestinos con costos de vidas no divulgadas por el contexto de la guerra interna y sus leyes antiterroristas provocaban respuestas de las huestes de Abimael Guzmán con coches bomba en la capital. Dadas las actuales circunstancias y por lo manifestado por las fuentes oficiales dudamos que esto suceda. Me inclino más a pensar que la guerrilla maoísta estaría buscando golpear a oficiales militares de alto rango del gobierno bajo diversos medios o contextos, motivo presunto por el que las FFAA de Ollanta Humala han actuado de esta manera en el convencimiento de sus fuentes de inteligencia.

Dudamos que algo concreto se logre con estas ‘investigaciones’ para determinar a los ‘responsables’ (más todavía si hay pendiente ascensos mediáticos de por medio) pues sólo es población civil y cualesquier argumentos se puede esgrimir para justificarlos. Creemos que allí hay una situación más complicada que la que se nos presenta en los diversos medios de comunicación del Perú oficial y que solo se engloba bajo el contexto de la lucha contra el narcotráfico con lo cual se puede ‘justificar’ cualesquier acción militar, los daños ocasionados y las víctimas generadas.

Si bien ya es un ‘error’ reconocido, nos costaría creer que algo similar se podría intentar en la lucha contra la delincuencia común y la delincuencia organizada en el contexto de la inseguridad ciudadana. Esperemos que no. Como diría nuestro queridísimo cara’e’haba: “son los costos necesarios de la guerra”. Son los costos de los pininos de los juegos de video.


Jefe del CCFAA anuncia sanción para responsables de bombardeo
Sábado, 19 de octubre de 2013 | 8:38 am
Destrucción. El Comando Conjunto investiga a autores de la equivocada incursión antiterrorista en el poblado de Nueva Esperanza que dejó un muerto y cuatro heridos.

Pesquisa. El vicealmirante José Cueto envió una comisión especial para que determine las circunstancias del ataque a la comunidad de Nueva Esperanza e identifique a los autores.
 
María Elena Hidalgo

El inspector general del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA), general de brigada EP Oswaldo García Balladares, en compañía de un equipo de peritos de la institución, se trasladó al valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) para reconstruir las circunstancias en que se produjo el bombardeo de la población de Nueva Esperanza, en el distrito de San Martín de Pangoa (Satipo, Junín).
La investigación fue dispuesta por el jefe del Comando Conjunto, vicealmirante José Cueto Aservi, al poco tiempo de confirmarse el incidente en Mazángaro que le costó la vida a una persona, hirió a otras cuatro y destruyó una treintena de viviendas, a las ocho y media de la noche del último miércoles.
De acuerdo con el CCFFAA, el equipo militar que incursionó en Mazángaro tenía como objetivo neutralizar a una columna senderista que preparaba un ataque a la base contraterrorista instalada en la localidad, muy cerca del poblado de Nueva Esperanza. La información había sido recibida por el CEVRAEM por los canales de inteligencia.
Consultado por La República el vicealmirante Cueto manifestó que debe entregar el informe del caso al ministro de Defensa, Pedro Cateriano Bellido, a más tardar el próximo lunes 22 de octubre.

"HABRÁ SANCIONES EN EL ÁMBITO MILITAR", ADELANTÓ EL JEFE DE CCFFAA 
La indagación del general Oswaldo García abarcará al alto mando del Comando Especial del Vraem (CEVRAEM), encargado de las operaciones antiterroristas. 
El comandante general del CEVRAEM es el general de brigada EP César Díaz Peche, en tanto que el jefe del componente aéreo en la zona de conflicto, coronel FAP Víctor Díaz Pacheco, bajo cuya responsabilidad están los helicópteros Mi-35P.
"Hemos dispuesto una investigación al detalle para saber qué es lo que ha sucedido realmente. He nombrado una comisión para que se encargue del caso. Sin embargo, lamento no ofrecer nombres y apellidos porque en estos momentos hay un proceso de ascensos en las Fuerzas Armadas y divulgar identidades podría perjudicar a los oficiales", argumentó el vicealmirante Cueto.
El jefe del CCFFAA confirmó que el CEVRAEM había recibido información sobre la preparación de un ataque a la Base Contraterrorista (BCT) de Mazángaro.
"El objetivo del operativo era la  captura de un grupo de terroristas que estaban por esa  zona, según  fuentes de inteligencia. Sabía que había operaciones de inteligencia, pero no que serían nocturnas. Esa es la información que esperamos recibir del equipo, por qué se decidió incursionar en un área poblada, y se establecerán responsabilidades", indicó el vicealmirante José Cueto.

ABLANDAMIENTO MORTAL
Preguntado respecto a quiénes alcanzará la investigación que encabeza el inspector general, el jefe del Comando Conjunto prefirió la cautela.
"No puedo decir a quiénes alcanzará las investigaciones porque sería adelantar opinión, como dicen los abogados. Voy a esperar que regrese la comisión a Lima y me informe si es que hay o no responsables", dijo Cueto.
De acuerdo con el CCFFAA, durante un operativo para impedir un supuesto ataque senderista contra la Base Contraterrorista de Mazángaro, helicópteros Mi-35P de la FAP que forman parte del componente aéreo del CEVRAEM, salieron del cuartel general de Pichari (Cusco) con dirección a la zona donde presuntamente se ocultaban los terroristas.
Como parte del operativo, se hizo un "ablandamiento" con fuego aéreo para destruir eventuales trampas con explosivos de los senderistas, y así facilitar el despliegue de las fuerzas especiales.
Sin embargo, en lugar de atacar los escondites de los terroristas, los explosivos lanzados por los helicópteros dieron con un grupo de viviendas de la zona de Nueva Esperanza, en las cercanías de la base de Mazángaro.
Más de 30 familias quedaron sin hogar debido a las explosiones que destruyeron sus precarias viviendas.
"Hemos enviado a la comunidad afectada ayuda y personal para reparar lo que se ha destruido. También se le está prestando atención a los heridos. Hay tres que, afortunadamente, han sido dados de alta", explicó Cueto.
"Cuando termine el informe sobre este caso, voy a recomendar al ministerio un resarcimiento para todas las personas afectadas por este error. Ya se está enviando material  para reparar las casas, calaminas y todo lo necesario, Esta es la información que tengo de la brigada que está trabajando en el lugar de los hechos", informó el jefe del Comando Conjunto.