lunes, 21 de octubre de 2013

EN EE.UU., LA DIGNIDAD, LO MÁS FALSO EN EL MUNDO. EL DOBLE RASERO. TU ME ESPÍAS, YO TE ESPÍO.



Desde el inicio ‘oficial’ de la crisis global en setiembre del 2008, EE.UU. se ha visto envuelto en una serie de acontecimientos no solo de índole económico.

Primero el impase con Rusia que se tradujo finalmente en el canje de espías entre ambos países donde se involucró a la periodista peruana Vicky Peláez en cuestiones de espionaje en contra de los EE.UU.

Aquí EE.UU. mostró su indignación mundial y se presentó como la víctima principal de estos actos que podría haber involucrado hasta ribetes de sanciones contra Rusia en razón del contexto intervencionista en el Medio Oriente que hoy se halla entrampado en Siria.

Luego vendría el caso del espionaje al gobierno de Dirma Rousseff que Obama diría que era en el contexto de la lucha contra el terrorismo pretendiendo justificar la acción de sus servicios de seguridad en asuntos internos de seguridad de otros países.

Ahora viene el caso del espionaje, puesto de manifiesto por las filtraciones de Snowden (denunciado recientemente por el diario alemán Der Spiegel), contra uno de sus aliados mediáticos, del ex presidente Calderón a través de la NSA entre ellos también de escuchas telefónicas a funcionarios de otros países.

No es que estemos ahora paranoicos y especulando sin pruebas como era la costumbre del decir de los inteligentes gringos.

Ahora todos en Estados Unidos dicen que 'no hay por qué rasgarse las vestiduras' pues los actuales representantes gubernamentales argumentan que 'eso es una práctica generalizada de todos los países y de todos sus gobiernos como para querer sorprendernos'.

Como cambias pelona diría el decimista peruano. Ya no se condena ni se censura ni se indigna sino ahora se justifica por ser un ‘hecho generalizado’ (EE.UU. sabe quiénes espían pues tiene los registros de estas actividades ‘ilícitas’).

Esa fue la razón por la que aquí por aquel entonces nos solidarizamos en cierto modo contra la bravuconada hipócrita pública y mediática politiquera en contra la periodista peruana Vicky Peláez que fue expulsada de ese país en un contexto de “indignación nacional” norteamericana lo que también se puso de manifiesto en escandaletes mediáticos a través de la propia prensa peruana.

Lo peor de eso no queda allí. Ahora se tiene preso y con condena a Bradley Manning - Edward Snowden por haber puesto de manifiesto estas verdades que justifica el propio gobierno norteamericano sea cual sea la razón que la pretenda avalar. Esta condena vulnera los derechos humanos fundamentales de Manning -  Snowden y se burla de su dignidad como persona humana pues está preso por haber puesto al descubierto situaciones que son consideradas de seguridad norteamericana pero que ahora tiran por el inodoro o el escusado presentándolas como hechos cotidianos y casi vulgares entre los países del mundo. Por eso me reafirmo en decir que no se justifica el juicio, la condena ni mucho menos la prisión de Bradley Manning - Edward Snowden en el país donde se cacarea ser la defensora de la democracia y la libertad.

EE.UU. sabe que no funcionará eso del “miente, miente,…” o el de “niégalo todo que no lo pueden demostrar”.

La libertad de Manning - Snowden debe ser ya un hecho y su abogado pedir incluso la libertad condicional y no estar durmiéndose pues ya no se justifica seguir pretendiendo defender una falsa dignidad que no se tiene por parte del gobierno de los EE.UU.

Por algo de vergüenza ajena y propia, los norteamericanos que visitan nuestro país, sin distinción, deberían bajar de sus nubes y pisar tierra. No se preocupen, sus nubes serán cuidadas mientras no la necesiten y mientras disfruten de las delicias culi-narias de nuestro país, sin que ello signifique que debamos dormir en las mismas camas. Cuando se retiren del país les devolveremos íntegros sus nubes.

Tampoco hay que especular mucho con las actividades clandestinas de la embajada norteamericana en nuestro país en la lucha contra la guerrilla maoísta del PCP con sus drones con el pretexto del narcotráfico ni mucho menos seguirle la corriente a militares peruanos que podrían ‘indignarse’ con el espionaje green-go e incluso chileno (caso del doble agente de la FAP condenado por la justicia militar); ya no es necesario, ni menos presumir de ser los defensores de la integridad propia y políticamente de otras personas ‘victimas’ de las prácticas de espionaje nacional (que los ministros salen a negar estúpidamente). Como dice el gobierno de los EE.UU., “espiémonos entre todos que eso es lo más natural del mundo, ni para indignarse”.

Quizá esa sea la razón por la que el autor de este blog se esté auto espiando para evitar que lo espíen. Solo falta argumentar como en los casos de infidelidad marital afín sanguíneo, amical, político (“no la infidelidad de los enemigos pues sino sería ‘anarquía’”, en el decir de la chusma religiosa costumbrista peruana, como para cag….. de la risa) que eso “es humano” (“qué culpa tiene el caballo que se le cuelgue la larga cuestión por el calor”) o en el caso de Michael Urtecho por robarles el dinero a sus trabajadores con el de “soy humano”: ¡y quien chuch… es Dios, web’n, c.t.m! (aclaro, por eso de las falsas cortesías, no me refiero a la idea humana de su Dios).

Bonita conjugación de aula: yo te o les espío, tú me o les espías, él te o les o se espía, nosotros te o nos espiamos, vosotros se o me espiáis, ellos me o te o nos o se espían. “Ama a tu espía como a ti mismo”.

¡LIBERTAD PARA MANNING - SNOWDEN!

P.D.: El nombre de Bradley Manning la añadí en todo el artículo posteriormente el 22-10-2013. Mil disculpas.