lunes, 4 de noviembre de 2013

CERRÁNDOLE EL PASO (BLOQUEO) A LA MARTHA CHÁVEZ COSSÍO



Tendrá la señora todas las virtudes intelectuales, profesionales y la pasión desenfrenada para ejecutar las órdenes políticas emanadas desde el poder, pero lo que no tiene es la congruencia, la correlación ética, entre lo que se dice y se hace (para no hablar del término moral que está venido a menos en el contexto actual y sujeto a los manoseos, a los usos oportunistas, políticos y religiosos del mismo por parte de todos en general, sin excepciones).

En razón a su condición de chongresista, ella es la viva muestra de la falta de asertividad que tanto se pregona en el ministerio de educación (algo que ella misma ha contribuido a redactar en los articulados respectivos de la ley de reforma magisterial y en las demás leyes que rigen la conducta de los peruanos en general). No creo que no lea lo que aprueba.

Como parte del proyecto humalista concertista de borrar el pasado negro del Estado en aras del nuevo contexto peruano latinoamericano (la que se vendrá con el fallo de la Haya principalmente; no menciono el conflicto interno porque eso no se va a acabar), los chontriles que representan a sectores del país en el Chongreso asumen en razón a ello que tienen toda la potestad para dirigir la organización del Estado a su capricho trasgrediendo las normas básicas de una organización social que dicen hacer respetar y legislar para su eficiente y democrático desempeño.

No voy a defenestrar al Chongreso, no hace falta hacerlo, sus actos dicen más que nuestras palabras. Son una mala influencia para el resto del país.

Nombrar a la Martha Chávez Cossío como presidente de un grupo relacionado a los Derechos Humanos en el país se contradice abiertamente con lo que representa la política del estado reaccionario peruano. Veamos que se condena, se cierra abierta y democráticamente (‘descaradamente’ no cala aquí) el paso a gentes que por su pensamiento ‘de izquierda’ no compatibilizan con el Estado, tal es el caso de los miembros simpatizantes del Movadef o en el peor de los casos a los que pertenecieron a Sendero Luminoso con condena o sin condena, o simpatizaron con estos durante la guerra interna.

El Estado mediante sus argucias ha aprendido a implementar la ley a favor de cerrarle las puertas a toda manifestación de oposición al Sistema que intenta ingresar a esta y hacer uso o aprovecharse de los mecanismos que pone como parte de sus libertades estipuladas en su legislación.

El mismo modo, no es el Estado legal peruano sino la población de un sector del país que asume la misma postura política y se manifiesta abiertamente a esta designación provocadora, aberrante e inmoral por parte del Chongreso peruano que a estas alturas pretende implementar sus decisiones como lo hizo no hace mucho en el caso del reacomodo y reinvento legal del caso de Chavín de Huántar que sirvió para exculpar a Fujimori y a su esposo Vladimiro Montesinos y se orientó a la búsqueda de la impunidad y excarcelación del delincuente terrorista Alberto Fujimori, héroe nacional para estos Chongresistas.

De asistirle el derecho a desempeñarse como profesional y representante de un sector del país (‘de un sector ojo’) debiera ser tomado muy en cuenta para todos aquellos que integran como sectores antagónicos incluso a los que no compatibilizan con el Estado reaccionario peruano. Toda una suerte de dictadurilla al amparo de la sobrevivencia de Ollanta Humala que ante su caducidad política intenta vanamente concertar con los sectores llamados ridículamente como “oposición”. Iberico dice que su democracia incluye a los diversos sectores del país que tienen diferentes “colores” políticos.

Como van las cosas, el Chongreso debería disolverse y Humala dejar de lado la presidencia del país y convocarse a nuevas elecciones en el más breve plazo.

A todos, sin excepción, se nos condena por nuestros antecedentes por la participación política directa o indirecta durante la Guerra Interna que se vivió en el país pero que se niega verbórreamente con bonitas y democráticas palabras para ocultar el círculo cerrado de los defensores del capital y del modelo neoliberal impuesto en este país contra su voluntad y vendida como panacea y legislada por este Chongreso de la República.

Decisiones como estas por parte del Chongreso son un abierto desafío político, ético y “moral” (puesto que de eso se jacta este Estado reaccionario) a diversos sectores de la población pero decisiones gubernamentales que se corresponden naturalmente con la oposición real (la de las calles, la no oficial) al estado de cosas de un Estado corrupto y promotor de este; de un Estado que convive premeditada y políticamente con la indiferencia a la delincuencia común y organizada, responsable de la inseguridad ciudadana actual que se vive en el país de la que puede ser víctima cualesquiera, sin excepción.

No solo se intenta sacar de la prisión (a un nivel casi de política de Estado) a todos aquellos que lucharon contra la subversión y la guerrilla maoísta dirigida por ese entonces por el doctor Abimael Guzmán sino sacar también del tacho de basura a los defensores de la democracia tirados allí por causa de sus propias palabras y acciones contra la población opositora que por muchos todavía siguen siendo considerados como el necesario costo social de la pacificación y la democracia en el país. En base a esta racionalidad facilista aupado al poder, habidas cuentas, ¿por qué ellos no pueden ser considerados costo social también?
Actitudes del Chongreso que corresponden a su acción defensiva frente a los escándalos de corrupción puestos de manifiesto que pintan de cuerpo entero el accionar podrido y corrupto de este poder del Estado donde hasta hace poco primaba la connivencia, la indiferencia frente a modos de vida u operandi para hacerse de la plata fácil y legislar contra esos vicios pero solo contra los demás a quienes dicen representar ‘democráticamente’.

Nuestro rechazo a esta designación es la viva muestra de nuestro rechazo a este Chongreso que dizque tiene la “autoridad” para hacer y deshacer a su antojo las acciones y leyes que finalmente son simples papelucheos legales para justificar sus sueldos y su representatividad como poder del Estado.

Por si se han olvidado de distinguir entre quién o no es la persona idónea para determinado cargo (político o no), mañana un sector de la población le recordará al Chongreso que no están solos, que no todos se revuelcan en el mismo charco legal y moral a instancias de este Estado reaccionario, podrido, corrupto, que nos quiere dar la falsa e ilusoria idea de que la conciliación, la reconciliación son hechos inevitables.

Solo en la mente de estos podridos peruanos es viable una reconciliación y paz democrática entre peruanos y chilenos (a propósito del próximo fallo del tribunal internacional de la Haya que dirime los límites marítimos entre peruanos y chilenos en territorio ancestral peruano), y eso es comprensible desde nuestro punto de vista de las posiciones de clase y de la lucha de clases presentes tanto en Perú como en Chile.

No es por ser machista si digo que una pobre mierda (con todos los derechos que le asiste por su condición de chongresista) intenta presidir dicho grupo de trabajo y más todavía de Derechos Humanos, sería como asumir que políticamente hay diferencias entre varones y mujeres contradiciendo al tan cacareado y vociferado argumento de la igualdad de géneros y de derechos. La única diferencia entre yo y Martha Chávez es que mientras ella tiene tetas, vagina y puede parir, yo tengo pene y testículos y soy feo.

Del mismo modo, si mi condición de persona natural con mis vicios y defectos (personales o políticos) no es compatible con el desempeño laboral ni pedagógico y la condición de un maestro, las puertas están legalmente abiertas para que me boten o me expectoren de dicho sector, así de simple, y en ese caso no tiene ni debe haber la oportunista necesidad de conciliar o buscar consensos en un contexto de corrupción, de conductas anti éticas y consideradas inmorales solo porque a los demás no se les está también garantizado la incorruptibilidad de sus actos. Las cosas no tienen que ser necesariamente como la gente piensa mucho menos por estos chongresistas de pacotilla.

Esta designación poco ‘democrática’ quizá sea un mensaje a la población en general de la tendencia ya en ciernes de este gobierno neo fujimontesinista (la de darnos pan y circo) de turno y de su ‘oposición’ actualmente en peleas pueriles de marido y mujer.

Quizá también sea un mensaje halagüeño para los reales opositores (“anti sistema”) a este estado reaccionario de que ‘tenemos’ también las posibilidades de acceder al chicharrón gubernamental y al clítoris democrático que nos haga sentir que la paz, la reconciliación ‘democrática’ y la realización personal son una realidad ad portas a nuestra desaparición natural de la faz de esta Tierra.

Realmente somos unos marxistas de mierda muy malos, no tenemos corazón ni piedad con martita, en este caso, soy un asco por no reconocer que ella se ha jugado el pellejo en la lucha contra la subversión generada por la guerrilla maoísta (no diré contra el terrorismo ni contra la corrupción pues no cuadra aquí) y les ha dado a los chongresistas actuales la oportunidad de destacar (y estar sentados en el Chongreso) por sobre los demás peruanos incluyendo por sobre este bloguero de mierda. Eso puede ser incuestionable o innegable quizá, y creo yo no le perjudica a nadie ni le da ventajas a los demás para irse a su Cielo. Lo que no debe ser es la incoherencia demagógica de los chongresistas que legislan y se llenan la boca por evitar los hechos delincuenciales o promotores de esta, o contra la corrupción o contra las acciones antiéticas de gente inescrupulosa en las instancias políticas e institucionales diversas de este país. Es decir, que debe comenzarse por el Chongreso. Que si se sienten ofendidos por estar mostrándose como son, simplemente váyanse a la mierda con sus costumbresitas criollas de chongresistas que se las quieren llevar fácil.

Nadie le niega su condición de chongresista fujimontesinista o lo que fuera a la martita, solo que por ética y sentido común (“democrático” jactancioso) no le corresponde dicha designación. Demás argumentos solo sirven para rellenar el cotarro social o la página de este blog. Si estuviésemos en la dictadura cívico-militar fujimontesinista, dicha decisión habría sido incuestionable y no cabrían palabras de ninguna índole. ¿Añoranzas o las tribulaciones del Ollanta Humala?

Algo es innegable e incuestionable (que ni Martha Chávez debe olvidar): es que nadie en este país que haya metido su mano al fuego en razón a sus ideas pretenda salir ileso, sin huellas o sin rastros de quemadura y pretender tener una vida feliz. Eso sería propio de una ingenuidad senil o de los que se arrepienten a causa de sus actos.

Quien sabe que de tanto vapuleo y desprecio a los fujimoristas y montesinistas, estos sientan la necesidad de que se les proteja en sus derechos humanos y esa haya sido la razón para designar a la martita como presidenta del grupo congresal de derechos humanos. Caray, nos habíamos olvidado del dolor y del sufrimiento ajenos, de los reales defensores de la democracia. Nuestras disculpas martita, sigue nomás…, putos marxistas.

ARTÍCULO AÑADIDO EL 06 NOVIEMBRE 2013.

TOMADO DE: http://www.larepublica.pe/06-11-2013/monsenor-bambaren-pide-a-martha-chavez-dejar-subgrupo-de-ddhh-por-dignidad

La negación implícita de Martha Chávez a las acuzaciones sobre su actitud aberrante frente a los derechos humanos de los peruanos que no concilian con ella, han traído cola. Su negación le ha tirado en la cara de Bambarén la cachetada de MENTIROSO, motivo por el cual éste ha respondido. No estaría demás que la cambien al grupo de trabajo de Seguridad Ciudadana, allí de repente nos sorprende.

Polémica

Monseñor Bambarén pide a Martha Chávez dejar subgrupo de DD.HH. por dignidad

El también obispo emérito de Chimbote confirmó que la propia Chávez le señaló que la matanza en La Cantuta se trató de un 'autosecuestro'.
El monseñor Luis Bambarén solicitó a la congresista fujimorista Martha Chávez alejarse, “por dignidad”, de la coordinación del grupo de trabajo de derechos humanos de la Comisión de Justicia del Congreso.
Ante los cuestionamientos que ha recibido al ser designada en tal cargo, Bambarén indicó que lo correcto para Chávez sería abandonar este grupo.
 “Hay que escuchar al pueblo, a quienes tuvieron experiencias negativas de su gestión. Ella misma, si siente que hay rechazo, por su propia dignidad debería dar un paso al costado”, expresó a Andina.
El expresidente de la Conferencia Episcopal Peruana consideró que la fujimorista “no está para el cargo”, al recordar que en la década de 1990, durante el régimen fujimorista, tuvo una posición contraria a la defensa de los derechos humanos.
“Una vez me abordó y me dijo claramente que el tema de los universitarios de La Cantuta (asesinados por el grupo paramilitar Colina) había sido un autosecuestro. Lo negaba todo”, precisó.
Asimismo, indicó que esta es una ocasión para “destapar” las acciones que en su momento tuvo contra los derechos humanos. Además, emplazó también al Congreso de la República a reflexionar y a elegir personas adecuadas.
“Escuchen al pueblo. Vean si en su trayectoria encubrió lesiones a los derechos humanos o si fue consecuente con su defensa. Los hechos hablan por sí solos”, apuntó.