viernes, 21 de febrero de 2014

(PARTE II) DETALLES DE OBSERVACIONES LITOGRÁFICAS DE CHAVÍN Y DE OTRAS CULTURAS



PARTE II:
DETALLES DE OBSERVACIONES LITOGRÁFICAS DE CHAVÍN Y DE OTRAS CULTURAS

1.- la luna está representado por un círculo hueco y que pende en la oreja del Lanzón y que se halla también en algunos ceramios indicando las fases lunares como ojos que miran hacia arriba. El collar nos señala los 28 días calendario en base al tiempo que demora la Luna en dar una vuelta a la Tierra y con relación a la constelación del jaguar. El aparente ‘punta de diente’ central indica la mitad (7 pares de ‘dientes’ a la izquierda y 7 pares de ‘dientes’ curvos como bastoncitos a la derecha en correspondencia a los caninos de jaguar de la boca del lanzón).
Figura 1: Collar de cuentas en cantidad de 28 (14 ó 7 pares a cada lado indicado por el pseudo ‘diente’ medio).

2.- El sol está representado en la estela de Yauya como una chacana con puntas y un círculo dentro. En el Obelisco de Tello es el corazón del caimán macho.
Figura 2: Estela de Yauya de Chavín (observe al sol encerrado dentro del círculo trazado por el bloguero).
Figura 3: Caimán macho del Obelisco de Tello (observe el Sol dentro del círculo dibujado ajeno al obelisco). El símbolo del Sol está señalado con un línea oblícua y el nombre respectivo.

3.- Toda la boca del jaguar indica el camino que seguimos como observadores sobre la Tierra (el camino de la Tierra) por el espacio durante el año Chavín. Así, en la estela de Yauya podemos ver que el viaje de ‘ida’ y de ‘retorno’ desde el punto medio de salida del Sol por el horizonte hacia el punto extremo Sur-Este y el retorno hacia el mismo punto medio está indicado por los labios de las dos bocas unidas.
Figura 4: ‘Circuito’ boca de paso del tiempo en relaciona los equinoccios o dos posiciones Este anuales del Sol durante el año de salidas por el horizonte.

4.- El planeta Tierra está representado por el ojo del jaguar (“el ojo de quien observa”, representación que presuntamente se observa también en el geoglifo de Chupacigarro de Caral).

5.- La cola (que parece de pez) que cae como capa da la sensación de “vuelo” indica el movimiento sobre el espacio específicamente de las constelaciones (es decir, aparentemente “un caimán o un jaguar que vuela” en alusión a como nada en el agua, o “un jaguar con cola de pez” como algunos dicen).

6.- En el caso de la boca del Lanzón solo se aprecia dos dientes curvados (no rectos) hacia abajo representando a los dientes caninos del jaguar. El diente curvado derecho (el mismo análisis se realiza para el izquierdo) del jaguar indica la división en dos partes iguales del camino de ‘ida’ y ‘retorno’ desde el punto medio de salida del Sol por el horizonte y se corresponden con los dos jaguares hembras (una que nace en el punto medio en la ‘ida’ y la otra que muere con el ‘retorno’ al punto medio). La ‘bolita’ de ese lado derecho subdividido en 4 ‘cuadrantes’ y que se ubica en el extremo derecho de la boca indica que el diente jaguar se subdivide en 4 jaguares hembras (dos de ‘ida’ y dos de ‘retorno’ al punto medio). Los dientes pueden significar también división en partes iguales (diente vertical en ‘V’ hacia abajo o hacia arriba) o sentido y continuidad de movimiento (los dientes oblicuos en punta y en ángulo que sobresalen del medio de la boca de los jaguares como el caso de la Estela de Yauya).

7.- El año Chavín tenía 16 meses expresado por los 8 pares de dientes planos que muestra el Lanzón en apariencia de ‘sonrisa’ en la boca. La Estela Raimondi hace un equivalente puesto que muestra a cada lado 8 serpientes dobladas en ‘V’, totalizando en ambos lados 16 serpientes. En el dintel de los 4 jaguares se ven también 16 dientes. 8 pares desde la mitad a la izquierda (los aparentes dos dientes del centro de unión de las cabezas pares que miran en lados opuestos solo indican sentido y movimiento similar al de la estela de Yauya) correspondientes a los jaguares hembras y 8 pares desde la mitad a la derecha correspondientes a los jaguares machos.
Figura 5: Tomado de la portada del libro “La Escritura Chavín”, del arqueólogo Pedro Vargas Nalvarte, UNMSM, 2013, en internet.

8.- El lado derecho del Lanzón tiene 10 serpientes como cabello y el izquierdo 11 totalizando ambos lados 21 serpientes. El cabello (serpiente) del lado izquierdo número 11 único que cae más largo indica que ese lado tiene más días y que también los días en ese lado son más largos. Los días solares están representados con cuerpos alargados y con cabezas de serpientes mientras que los días lunares solo con cuerpos alargados sin cabeza y con terminaciones en ondulación simulando una ‘cabeza’.

9.- La ceja representada como serpiente sobre el ojo del Lanzón se podría leer así: “el ojo que observa los días (o mide el tiempo) en base al Sol”.

10.- Los 4 lados horizontales de la chacana (en referencia a los 4 puntos cardinales) indica las 4 posiciones de la Tierra con respecto al movimiento de traslación alrededor del Sol y a las 4 constelaciones o 4 jaguares Chavín y que también se relacionan con las 4 escalinatas de la plaza Chavín.
Figura 6: Foto de la plaza rectangular del templo nuevo Chavín expresado simbólicamente por medio de la chacana.

11.- En el dintel de las “falcónidas” no se dice que sean águilas sino falcónidas dado que la forma del ‘pico’ intenta representar al búho nocturno “que observa” los movimientos de la luna durante un año que hace denotar al calendario lunar de 28 días por mes. Por la forma del dintel y la disposición de los ‘seres alados’ se deduce que el seguimiento de los movimientos y de las fases de la luna fue posterior al seguimiento del Sol en Chavín. El ‘pico’ también ha sido perfilado a la altura de la nariz del Lanzón y que intenta ‘decir’ que es quien ‘controla’ los movimientos de la Luna (también en su equivalente político humano).
Figura 7: Observador nocturno Chavín versus observador Tiahuanaco.

12.- La Estela de Yauya representa al periodo de rompimiento conceptual entre la divinidad rectora exclusiva del Sol sobre todo el mundo de los hombres hasta aquel entonces en todo el antiguo Perú (Chavín solar) y la aparición conceptual del ‘Dios’-hombre abstracto y subjetivo como ente superior y creador de todas las cosas. Esa idea se concretizó más definidamente en la Estela Raimondi (vista al revés) donde emerge el hombre como representante del Dios-Sol en la Tierra y ‘que habla por él’ (concepto que venía desde tiempos de los primeros grupos humanos sedentarios incluyendo a Caral). Desde los primeros periodos de sedentarismo en el Perú, el concepto del ‘Dios’-Sol emerge como una interpretación subjetiva y racional (en el incipiente pensamiento humano) del control y dominio, causa y consecuencia de todas las cosas que nos rodean y que sirvió como mecanismo político-“religioso” para establecer las relaciones sociales de producción en el Perú antiguo.

13.- Dado que el Lanzón resume artísticamente todas las actividades observatorias astronómicas del Sol, la Luna, la Tierra y las demás estrellas se puede deducir que el Lanzón que figura actualmente en el Templo Viejo es posterior a la elaboración de todas las Estelas tales como la de Yauya y la de Raimondi. Es decir, que pese a haberse demostrado en el periodo de los jaguares que el Sol no es el centro de todas las cosas en el espacio estelar, hay todavía la ‘necesidad’ de que todas las cosas sigan ‘girando’ alrededor de éste Dios-Sol creador primigenio.

14.- La vista de ‘perfil’ del geoglifo de Chupacigarro tiene una media boca abierta que señala el inicio del año Caral en el extremo del labio superior (el Sol saliendo por el lado Nor-Este del horizonte en junio, la ‘ida’), luego las salidas del Sol se trasladan hasta el extremo Sur-Este del horizonte terrestre desde donde inicia el ‘retorno’ (denotado por la curvatura de la boca abierta como par de líneas curvas en alusión al significado de doble o par) hacia el punto de partida y que termina luego de recorrer el labio inferior y así llegar al otro extremo del labio superior completando el año Caral cuando el Sol vuelve a salir por el Nor-Este nuevamente y repetir el ciclo o año Caral.

15.- El caimán en Chavín no es ningún dios y del mismo modo el jaguar ni el águila o cualesquier animal. Solo son simbolismos para expresar observaciones astronómicas de las constelaciones y los fenómenos de la naturaleza asociadas a las cualidades de estos animales. Así, en la vista de pie de la Estela Raimondi y en la vista al revés no hay inconsistencias de ninguna índole puesto que al tratarse de las representaciones del caimán y de los aparentes ‘sub caimanes’ se habla en ambas vistas de lo mismo. Visto de pie, el observador ‘sacerdote’ como representante mimetizado (encubierto, ‘protegido’) con el Dios Sol es el que mira hacia el espacio a la constelación del caimán y sobre el que se soportan sus cuatro subdivisiones en forma de caimanes no muy bien definidos (una alusión a que el Sol es el centro sobre el que se soporta el caimán principal y los demás 4 presuntos ‘caimanes’. Visto al revés, recién se hace visible o se pone de manifiesto el hombre observador astrónomo que junto con el Dios Sol, ambos “determinan” el destino de los 4 ‘caimanes’ en relación directa con el movimiento del Sol en sus salidas por el horizonte terrestre entre dos puntos extremos Nor-Este y Sur-Este (vemos que el Dios Sol se ‘come’ a uno de los presuntos ‘caimanes’ y nos quiere decir que es el más cercano al que “lo sujeta por la cabeza” de la misma forma como en el Obelisco de Tello se observa al Dios Sol (por no hablar del Dios Hombre-Sol) inmediatamente sobre la cabeza del caimán en alusión al papel del Sol como todavía ‘soporte’ del mundo).

16.-. En Sechín Alto que es posterior a Caral (éste a la vez más antiguo que Chavín) frente al templo Sechín se dice se ha hallado entre muchas figuras una figura con rasgos felinos llamada 'Degollador' por tener “un cuchillo en la mano y una serpiente en la otra” (que se asemeja en el tiempo en cierto modo con el hombre de la Estela Raimondi motivo que ratifica Peter R. Fuchs al manifestar que ‘los investigadores resaltaron que este icono se repite en diversas culturas en Perú en diferentes años’). Se manifiesta además que “El complejo Sechín Bajo se extiende sobre un área de 180 metros de largo y 120 de ancho, donde los investigadores encontraron también 'dos grandes patios alineados y rectangulares, subdivididos en cuatro patios seguidos con esquinas curvadas y muros que poseen nichos', detalló Fuchs”. Este detalle se asemeja a la boca del Lanzón monolítico que tiene dos dientes curvos a cada lado y entre ellos hay 8 pares de dientes, 4 pares correspondientes a cada lado de los respectivos dientes, es decir, que en Sechín Bajo habían ya dividido el año solar también probablemente en 16 meses de modo análogo al del tiempo del Lanzón Chavín dado que el año Chavín estaba representado por la boca de extremos curvados de una vuelta partiendo del diente izquierdo curvado (la ‘ida’) hasta llegar al diente derecho curvado (8 dientes rectangulares del maxilar superior) y desde ese diente iniciar el ‘retorno’ pasando por los 8 dientes rectangulares del maxilar inferior hasta llegar al punto de inicio que en el horizonte terrestre se corresponde con la salida del Sol por el Nor-Este (en junio) para iniciar su viaje de ‘salidas’ por el horizonte hasta llegar al extremo Sur-Este (en diciembre) y regresar al extremo Nor-Este en los actuales 6 meses o medio año occidental (que sería 8 meses Chavín u 8 meses Sechín Bajo). La similitud y solo la diferencia simbólica de la boca del lanzón y los patios de Sechín bajo nos hacen ver que pese a la distancia en el tiempo, el significado del año solar y el valor del Sol como centro de todas las cosas todavía no se ha alterado significativamente.
Figura 8: Ambos lados del Lanzón. Los humanos solo tenemos 4 dientes arriba y 4 abajo entre nuestros caninos superiores e inferiores. A diferencia del Lanzón, la Estela Raimondi tiene presente los 4 caninos humanos.
Figura 9: Dado que no dispongo del dibujo de los patios en Sechín Bajo podemos asumir que podría ser una de las dos formas anteriores de los que derivaría progresivamente el diseño de la boca y de los dientes del Lanzón.

En Sechín Alto (posterior a Caral según se ha establecido) emergería la representación de la boca de perfil representando al hombre observador que “habla” (pero no del “fundador” de esa observación-idea de movimientos de salidas del Sol) y “dice sobre el movimiento del Sol”, es decir, comienza en el extremo del labio superior, da la vuelta y termina en el extremo del labio inferior; es decir, es la misma alusión del año Caral denotado por la representación del geoglifo de Chupacigarro (el nombre alude quizá a la forma de la boca del geoglifo en forma de vagina –chupi en quechua- cuya parte profunda semeja a la forma del útero femenino y eso se debe a que muy probablemente las piedras rectangulares que estuvieron en la boca del hombre observador denotando los meses del año Caral fueron saqueados o trasladados a otro lugar).

17.- Respecto de los geoglifos de Yaután en Casma (figuras determinadas sobre piedras simples raspadas propias del arte rupestre) que expresan un momento idiosincrático y conceptual filosófico derivado de las observaciones astronómicas como medio de comprender el mundo (presuntamente único humano), estratégico habría sido para Chavín (en términos conceptuales filosóficos, astronómicos, políticos, económicos y en la idiosincrasia de los habitantes de esa región) el haberse apropiado de todos esos símbolos y unificarlos para los mismos propósitos; una expresión de integración de los grupos humanos dispersos por las tres regiones en franja entre costa, sierra y selva ancashina centralizado en Chavín de Huántar como punto de descanso y ruta de tránsito obligatorio (mientras duró) entre Costa y Selva.
Figura 10: Representación de la constelación del escorpión que no prosperó y quedó en el olvido dado su poca importancia en relación al factor determinante sobre el desarrollo social humano de la época anterior o posterior a Chavín. Las constelaciones del mono o mona nazca o del jaguar macho chavín son los que predominarían y serían aceptados según determinados contextos naturales y sociales. Petroglifo de Shupcap en Yaután, Casma, Ancash.

18.- Las representaciones de diversos animales en Chavín tienen su origen en los periodos humanos de las primeras organizaciones sedentarias (a través del arte rupestre mediante geoglifos) sobre todo el territorio nacional (no solo en la sierra de Ancash). Los geoglifos hallados en Casma en el distrito de Yaután en Ancash, nos muestran a los antecedentes simbólicos astronómicos legados por los primeros grupos humanos sedentarios o quizá todavía nómades en proceso de sedentarización. Se puede observar que además del ‘seguimiento astronómico del Sol’, las constelaciones ya vienen siendo adoptadas como referencias de tiempo anual. Así, un mismo grupo de estrellas (o la misma constelación) puede representarse como un escorpión, un gato, un mono (como alude la autora del texto de donde se toma las fotos de los petroglifos de Yaután), un ave, un pez, un animal cualquiera o quizá una planta o un fruto, distintivo de un grupo humano que asumían como característico en relación a un área geográfica (relativamente pequeña en los periodos incipientes de sedentarismo, que en relación a los geoglifos de Yaután en Casma pienso que nos da un indicador de división de la tierra o aparición de la propiedad sobre áreas geográficas específicas que las harían valer y respetar los cabezas de grupos).

19.- En el Obelisco de Tello, lado del caimán macho, delante de la cabeza del caimán del dibujo que muestra Peter G. Roe (2007) aparece el jaguar que él sugiere la descripción del “jaguar escapando del caimán”.
Figura 11: Esquema de Peter G. Roe del caimán macho del lado izquierdo del Obelisco de Tello.

El año pasado 2013 por octubre, noviembre, observé que la constelación del jaguar hembra (el mismo colibrí o mono nazca) se hacía visible al oscurecer y se desaparecía por el lado Oeste del horizonte terrestre a las 2 horas, a 1 hora de ser visible hasta reducirse a media hora y luego ya no ser visible definitivamente. Justo casi cercano al lado de su cola había una “estrella” brillante que aparecía o era visible mucho más antes que las demás estrellas incluso antes de oscurecer definitivamente (esto en relación a la fase de salidas desde el punto Nor-Este al Sur-Este del Sol por el horizonte). Ahora que desde diciembre del 2013 comenzó a aparecer o hacerse visible de nuevo el jaguar hembra (pero ahora antes del amanecer derivado del movimiento de traslación de la Tierra con respecto a las constelaciones y alrededor del Sol) la cabeza del jaguar hembra y finalmente ahora entre enero y febrero del 2014 es visible todo el cuerpo de dicho jaguar, se nota nuevamente casi al lado de su cola a aquella presunta “estrella” brillante incluso cuando todas las demás estrellas ya han dejado de ser visibles y ha clareado el amanecer antes de aparecer el Sol por el horizonte.

Vemos en el jaguar macho del Obelisco Tello de la figura 11, que en la punta de su cola hay una cabecita con ojos y dientes que aludiría al planeta Venus al que se le conoce por esa razón como lucero del amanecer y lucero del atardecer. Las dos líneas paralelas con hendidura punteada (alusión del punto medio de salidas del Sol por el Este) sobre dicha cabecita de la cola pueden significar que se refiere a las 2 fases de salidas del Sol, es decir, su presencia en la fase de ‘ida’ desde el Nor-Este geográfico de salidas del Sol por el horizonte hacia al Sur-Este y su presencia en la fase de ‘retorno’ de salidas del Sol por el horizonte desde el punto Sur-Este geográfico hacia el Nor-Este completando así el ciclo anual chavín. A la vez, dichas líneas paralelas podrían referirse también a la presencia mismo jaguar (2 jaguares durante el año chavín) para lo cual no habría sido necesario dibujar dicha cabecita más que solo las líneas paralelas de la cola. Pero es necesario identificar si se refiere al jaguar macho, el que se indica por su posición del lado del caimán macho del Obelisco de Tello y por el rostro con boca y diente curvado de felino sobre el lomo del jaguar que representa al medio solar año en relación al caimán macho y al jaguar macho (dicho medio año está señalado o denotado por el presunto ‘diente’ medio que sobresale de la boca del rostro del felino sobre el lomo del jaguar). El seguimiento de la Luna con referencia a la constelación del jaguar macho está simbolizado por el collar en ‘L’ que tiene el jaguar (la mitad en diagonal de la plaza rectangular de Chavín correspondiente a la fase del jaguar macho de dicha plaza, también las ‘cuentas’ del collar del Lanzón tienen formas de ganchitos en ‘L’ que indica los días medidos en base al seguimiento de la Luna y sus fases en una vuelta alrededor de la Tierra), obviamente con su contraparte y complemento anual referido al seguimiento de la Luna en relación al jaguar de la parte hembra del caimán. Dicha ‘cabecita’ de la cola no podría ser la Luna dado que en el Lanzón y en otras representaciones se simboliza con un círculo hueco (que cuelga de ambos lados de las orejas del Lanzón en forma de arete, es decir, su presencia en relación a las fases de los caimanes macho y hembra del año solar Chavín).

BIBLIOGRAFÍA:

- Fotos e ilustraciones tomadas de internet.
- Petroglifos de Yaután. Primer Encuentro Peruano de Arte Rupestre 2004. Mónica Suárez Ubilluz. UNFV.