domingo, 13 de julio de 2014

RESPECTO DE GAZA EN PALESTINA, DURANTE EL REZO DEL ÁNGELUS DEL PAPA FRANCISCO PARECIERA ESTAR VACACIONANDO EN “LA PAZ” Y NO PRECISAMENTE EN BOLIVIA



Bueno, no soy ni ateo, ni religioso... Los Papas podrían ser mejores si hicieran más que hablar...

A propósito de su reciente rezo del ángelus desde la plaza de San Pedro en el Vaticano, en el contexto de la masacre israelí en Gaza de Palestina, el Papa Francisco dijo que “LAS PALABRAS PUEDEN HACER TANTO BIEN COMO TANTO MAL” pero de lo que no habla es de la indiferencia que no dice ni bien ni mal, porque de romperse esta indiferencia se pone en tela de juicio la práctica de la Fe y las convicciones religiosas.

¿Cuál es el más pernicioso?, ¿querrá decir que es mejor quedarse callados e indiferentes? Lo que se ve es que hasta los curas son unos pendejos y que hacen y dicen cualesquier cosa todo en aras del monopolio de un interés, de una cínica e hipócrita Fe.

La “oración” no puede hacer nada concreto frente a los aviones y tanques israelíes, una oración por la paz que exige dicho Papa y que Israel hace tiempo que no entiende eso y se ríe de ello.

Hacer una “oración” por la “paz” por más que nazca de mi corazón como dice Francisco solo es una tremenda aberración mental que solo sería posible si fuera cristiano sádico y masoquista que solo aprecia extasiado lo que la indiferencia y la fe ciega pueden ocasionar.

Algo de repugnancia me provocan las palabras del Papa Francisco, comprensible para quien busca la conciliación y que sus palabras debieran dar eco en quienes se llaman religiosos y creyentes en su fe. Yo no tengo ningún compromiso con los pendencieros dioses humanos, sea este de cualesquier nacionalidad o peor aún Judío, y no me incomoda referirme a cualesquiera existente en la mente humana que no es congruente con ninguna condición moralista ni me preocupa ser catalogado como algún anti cristo ni cosa similar. Lamentablemente el Papa solo es un simple hombre más sobre la Tierra. Hay que recalar que mi moral no se condice de ningún modo con la del aberrante Dios de los judíos, mucho menos, si a esa cosa se le puede denominar Dios.

Lo concreto para Palestina es hacer algo y ¡yá! Y no seguir con los cuentos de paz, justicia, amor, libertad, solidaridad (el Buen Samaritano). Lo mínimo que se debe lograr es la presencia de  las fuerzas armadas internacionales de paz en Gaza y el retiro de las tropas de invasión israelíes y no por separado.

Dejemos la inteligencia filosófico-religiosa a un lado, en los claustros de las iglesias del mundo, incluso en el Vaticano; en los bolsillos de oración de los sacerdotes modernos de cualesquier Fe.

Mi actitud ‘belicista’ no es antagónico ni contradictorio con mi ser, con mi pensamiento que sería aberrante si tuviera Fe, religión o algún mediocre Dios de carácter humano como todos los que existen en nuestro planeta Tierra.

Parece lamentable, pero, la exigencia del Cristo de que los Palestinos si los golpean en una mejilla, deben de ofrecer la otra mejilla, no es congruente con este escenario. Como martirio en determinadas circunstancias podría ser, no si algo se puede hacer, aunque sea lo más imprudente.