viernes, 8 de agosto de 2014

REMOCIÓN DE LOS JUECES “INCOMPETENTES” QUE ORDENARON LA EXCARCELACIÓN DE LOS MIEMBROS DEL MOVADEF



Los jueces defenestrados hicieron lo que tenían que hacer. No contaron con que en el contexto de la Guerra Interna y la Falsa Paz, las consignas de Estado son las que priman por sobre cualesquier decisión del Poder Judicial, no se alinearon con ello y por eso están fuera. La OCMA dudo que se pronuncie contra ellos dado que seguirán despachando en otros casos y eso no es sanción moral ni ética.

La próxima vez los jueces deben consultar sus fallos y no actuar por sentido común, el debido proceso o lógica alguna.

En el caso de los fallos judiciales contra los miembros y simpatizantes de la guerrilla maoísta no deben de tener independencia de criterios. Esto lo estamos comprobando en cuanto a la defenestración de los jueces que dictaron la excarcelación de los líderes del Movadef.

Dicha decisión judicial de estos jueces defenestrados no se tomaron dentro del contexto del plan humalista de la ‘búsqueda de consolidar legalmente la impunidad del Estado en todos los actos criminales cometidos por este durante o en el contexto de la Guerra Interna’ lo que denominan como ‘defensa de la democracia’. Nosotros y ellos están comprobando que la independencia y las decisiones legales no necesariamente tienen que ser válidas y aceptadas por quienes combaten no solo a la subversión sino al Partido Comunista del Perú.

El gobierno nos quiere decir que sus pruebas son incuestionables al igual que sus procedimientos y que de acuerdo a ello te puedes o no pudrir formal y ‘legalmente’ en la cárcel. Bueno, estamos exagerando eso pues solo es válido para las cuestiones de la guerra contra todas las tendencias comunistas y revolucionarias en nuestro país.

Ciertamente, estas acciones tienen algo de circo mediático que solo le sirve al gobierno para levantar cortinas de humo y desviar la atención de la opinión pública nacional principalmente ante los acontecimientos y decisiones de orden político y económico. En esa línea, no entendemos todavía a razón de qué el gobierno ha decidido que en el VRAEM vuelva a comercializarse insumos químicos que ya está confirmado que son desviados para la producción de pasta básica y de heroína y en razón de ello se dieron normas legales para eliminarla. No podría imaginarme que se haga en los términos de los aportes económicos del narcotráfico en el desarrollo de nuestro país mediante la conformación de empresas que luego sirven para promocionar (incluso darles empleo) a candidatos formales y legales como los que tenemos en el escenario tradicional peruano.

Cierto, en el contexto de la Guerra Interna o de la Falsa Paz actual la decisión de cambiar o no la decisión intrascendente del encarcelamiento de los miembros del Movadef no detendrá el proceso político social en el Perú que nos guste o no se dará dado que no todos tenemos que aceptar las monsergas y la podre del sistema sea cualesquiera sea el gobierno de turno.

No podemos caer en los mismos juegos de este sistema ni responder porque éste nos obligue a hacerlo, tampoco tenemos que tragarnos sus independencias, su dizque ‘lucha contra la corrupción’ y presunta ‘lucha contra el terrorismo’ que las criolladas neocoloniales les son innatas que hasta el Ollanta Humala habla de “combatir al neocolonialismo” intentando sorprendernos puesto que quienes sean ingenuos para creerse sus palabras solo deben esperar a que se les tome el pelo en su candidez, o sea, el personaje político que menos debería de utilizar esta terminología, que bien le puede caer por ejemplo a Evo Morales o a Nicolás Maduro, pero es una reverenda pendejada del Ollanta Humala (podría decir que hasta propio de un atorrante candidato electoral). Este tipo mitómano haría bien de participar activamente en el juicio de la Feffer para que los jueces consoliden el armado de logro de impunidad para justificar y compatibilizar con los homicidios a instancias del Estado y de quienes compatibilizan con este, que esos jueces sí son de la alegría del Estado y dictan sentencias según su gusto y necesidades. Marca Perú.

No seamos tontos, la excarcelación o no de los fundadores del Movadef no tiene ninguna importancia dado que esta organización política puede con ellos o sin ellos seguir con su trabajo de organización social y política. Este circo no está del todo mal puesto que nos sirve para ver las panzurradas del Estado en el contexto de la Guerra Interna y la Falsa Paz en el Perú. El juez defenestrado argumenta que el delito más adecuado para procesar al Movadef debió ser el de Apología al Terrorismo lo cual a mi modo de ver ni eso tiene sustento y quizá sí tendría la de ser simpatizantes con Sendero Luminoso y debería Ollanta y su Chongreso elaborar una ley que tipifique como delito, solo así hasta al bloguero presente se le podría hasta procesar judicialmente.

Así, haría bien el “Poder Judicial” la de anular dicha libertad restringida y proseguir con su política de Estado en el contexto de la lucha contra la guerrilla maoísta y las posturas políticas que compatibilizan con la misma dado que no deben esperar nada mejor que eso, que dicha excarcelación se ha visto como evidencia indirecta de que los miembros del Movadef son inocentes y que a nivel de este Estado reaccionario se está buscando tres pies al gato por no decir tres colas a la rata comando Chavín.

Intentaremos creérnosla a la fuerza el argumento del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial sobre las ‘razones’ de la remoción de los jueces Víctor Valladolid Zeta, Olga Lidia Inga Michue y Ana Mirella Vásquez Bustamante, "como parte de la renovación de los integrantes de la Sala Penal Nacional", al menos haremos el esfuerzo en razón de no pensar diferente.