domingo, 28 de diciembre de 2014

USO DE LA TEORÍA SOCIAL DEL CRISTIANISMO PARA LA CONQUISTA DEL PERÚ: FELIPE HUAMÁN POMA DE AYALA Y LA PRIMERA VISIÓN DE INDEPENDENCIA A INICIOS DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA

Aclaro que, soy conocedor de que respecto a Felipe Huamán Poma de Ayala se ha escrito bastante en muchos libros y lo que se vierte aquí es la opinión personal del bloguero.
Autoretrato de Felipe Huamán Poma de Ayala, cronista indígena. No está vestido ni como Inca ni como Chanca sino como español. Rodeado de indios descalzos y con sandalias.
Los españoles  a través de los miembros de la Iglesia católica y a través del reino español (la alianza entre Estado e Iglesia) hicieron uso de la teoría religiosa desarrollada por el cristianismo para la conquista del Perú en las condiciones de indefinición religiosa en el antiguo Perú.

Es mediante la implementación y aplicación de la evangelización que se comenzó a construir la conquista del Perú pre-hispánico, es decir, una ideología religiosa al servicio del imperio español que se consolidó en América del Sur.

Esto fue muy bien comprendido por Felipe Huamán Poma de Ayala quien trabajó como intérprete lingüista entre los quechuas y españoles para la implementación de la política de extirpación de idolatrías. En razón a ello planteó que ellos los Chancas y no Incas en general no necesitaban de evangelización alguna ya que ellos en razón a su propia historia religiosa ya eran cristianos, es decir, que tenían todas las similitudes organizacionales religiosas con los cristianos de Europa traída por los Españoles.

La idea filosófica central de un rey más grandes que los demás reyes del mundo caló en la idiosincrasia de los pobladores andinos del antiguo Perú con relativa más facilidad que la idea de los dioses hombres jefes líderes de los gobiernos regionales más poderosos o fuertes desarrollados desde tiempos de Chavín (más de mil años antes que los Incas) y quizá incluso más anteriores a ellos.

Estela Raimondi Chavín mostrando la unidad religiosa entre el Dios Sol ancestral y el incipiente (y todavía salvaje) Dios humano.
La existencia regional indefinida y amorfa del Dios humano andino (todavía dependiente del ancestral Dios Sol) incluso dentro de la organización Inca fue sustituida en la racionalidad o el pensamiento de los hombres del antiguo Perú con relativo éxito por el Dios cristiano Jesucristo. Según Felipe Huamán Poma de Ayala, los diferentes reyes Incas siguieron indistinta y separadamente o bien al Dios Sol o bien al Dios Humano Ticse Viracocha pero no a los dos a la vez, es decir, no todos los reyes Incas adoraron siempre al ancestral Dios Sol.

La consecuencia práctica de dicha evangelización religiosa cristiana de contradicción entre la teoría cristiana y su práctica social provocó (no solo en Felipe Huamán Poma de Ayala) su rechazo inicial que no necesariamente se tradujo en la existencia del Taky Onqoy sino que posteriormente se generó la necesidad de compatibilizar costumbres ancestrales religiosas andinas con las propuestas por el cristianismo las que en su forma de ‘mestizaje’ derivaron en la que finalmente se constituyó en el Perú después de la ‘convivencia’ forzada producto de las políticas de alianzas entre españoles e indios independentistas contra la dominación Incaica.

La resistencia (principalmente Inca regional) a la invasión española y a la de sus aliados indígenas no solo fue religiosa sino también política y militar expresado en las acciones de Manco Inca, como posteriormente en las de Juan Santos Atahualpa y tanto como de Túpac Amaru I como de Túpac Amaru II. Formas de resistencias andinas efectivas y concretas contrarias a la de los Incas no emergieron en razón a la política de alianzas establecidas por ejemplo entre Quiteños, Huancas, Xauxas, Chancas y regiones diversas invadidas por los Incas, Incas que se constituyeron en los enemigos mediáticos de la conquista e invasión española.

La teoría religiosa cristiana vía la evangelización fue pues la avanzada del imperialismo español en las condiciones de la conquista tanto en el Perú como en América del Sur en general.

Ciertamente que los españoles por su ayuda a dicha ‘liberación’ del dominio imperialista Inca tuvieron que ‘cobrar’ política y económicamente mediante la asunción de compromisos, pactos, la compra de voluntades, y principalmente mediante la evangelización (el reconocimiento de los Sacramentos de la Iglesia comenzando desde el Bautismo) como requisito básico para recibir dicha ayuda principalmente militar para la ‘restitución de los privilegios, propiedades y beneficios’ confiscadas o controladas por el poder central de los Incas invasores.

Felipe Huamán Poma de Ayala en su corta vida como cristiano y aliado de los españoles comprendió los verdaderos alcances de la política y la religión católica (no necesariamente cristiana) como para haber planteado una suerte de independencia y autonomía exclusivamente indígena fuera del ámbito español, negro o mestizo en las condiciones de convivencia establecidas por dichos pactos y alianzas entre la mediática clase dominante indígena (a la que pertenecía) y los conquistadores españoles. Interpretó en base a su formación social cristiana que era necesaria una reforma en las condiciones de la conquista, la misma que se la ofreció al Rey de España a través de su libro Nueva Corónica y Buen Gobierno escrita por él en aquella época para que la implementara el Rey español y su gente en el Perú para lograr un mejor y más eficiente control y desarrollo de la sociedad en el ande peruano. Le presentaba al Rey de España a través de su libro (incluso con imágenes) una caracterización de la sociedad peruana emergente para que pudiera tomar las acciones de política necesarias que podríamos considerar como las primeras acciones de nacionalismo peruano que no se correspondían con la política imperialista española de socavamiento de cualesquier estructuras sociales y políticas en general en América del Sur para el aprovechamiento de personas, medios, recursos y circunstancias.

Al contrario de lo que afirman muchos investigadores peruanos al respecto puedo deducir que Felipe Huamán Poma de Ayala ya venía desarrollando su teoría social indígena (tomando como base y contraste la teoría social de la Iglesia católica y cristiana, creyendo ingenuamente que tenía el mismo peso que tenía el clero religioso sacerdotal astronómico en el antiguo Perú, y al amparo de la misma prédica religiosa del que ejercían los españoles para justificar su presencia) desde su juventud y que no se corresponde con acciones de revanchismo suyos como sugieren debido a que dizque le quitaron legal o ilegalmente sus propiedades y su condición de Curaca o líder dirigencial con plenos poderes para ejecución en las condiciones que exigían los conquistadores españoles y en las condiciones de los compromisos y alianzas mediáticas, por supuesto, cambiantes y modificables según las necesidades de la conquista. Que le quitaran sus propiedades, títulos y privilegios pese a ser un exclusivo pleito entre indígenas Chancas, como se afirma, no fue la causa de que por ello escribiera su libro Nueva Corónica y Buen Gobierno sino totalmente al revés. Pensar de esa manera es creer que en el antiguo Perú solo había o debía haber estúpidos que en lugar de premiarlos había que castigarlos.

No diré que la conquista española fue el resultado de actos de alta traición de las clases dominantes tanto indígenas Incas y no Incas dado que las sociedades Incas y pre-Incas estaban totalmente jerarquizadas y se correspondían con incipientes formas de organización feudal como las que ya habían predominado en Europa. Desde 1532 tanto las clases dominantes europeas conquistadoras e invasoras en el Perú como las clases dominantes indígenas (aliados o no) se beneficiaron mutuamente y podían disponer de los recursos materiales y humanos a su entera y total voluntad (caso del trabajo forzado en las minas). Este legado o herencia ‘cultural’ que hasta hoy en día predomina en el Perú moderno pero más arribista y costumbristamente que como un hecho fáctico, es la causa principal de la ‘discriminación’ o el ‘cholismo’ entre peruanos.

Razones más que suficientes para su desestimación personal se generaron con las propuestas de Felipe Huamán Poma de Ayala (principalmente entre los invasores españoles, como también en sus contemporáneos indígenas) para que no fueran oídas y su libro haya terminado en la biblioteca de Dinamarca y solo finalmente encontrada a inicios del siglo XX pasado.

Podríamos considerar a Felipe Huamán Poma de Ayala como el primer visionario de la necesidad de una independencia como la que posteriormente Túpac Amaru II intentaría consolidar pero fracasó. En las condiciones del desarrollo histórico peruano, comprensible por cierto, la poca voluntad a la defensa del Perú durante la guerra con chile en 1879 tampoco exime de responsabilidad a muchos peruanos que actuaron con negligencia y contrarios a la voluntad de los peruanos y en condiciones de su racionalidad mercenaria al capital también comprensible.

El legado de Felipe Huamán Poma de Ayala pese a su visión casi monárquica de su contexto, nos hace ver las inconsistencias y contradicciones históricas de la teoría cristiana en la práctica social y el real uso que tuvo en los siglos pasados por parte de la Iglesia (con sede en Roma) para justificar invasiones, genocidios y políticas imperialistas. No es casual pues que a la misma usanza cavernícola pero inteligente de la Iglesia católica en siglos pasados el actual Papa Francisco se haya lanzado en una suerte de ‘ofensiva’ unilateral y sectaria solo contra los miembros del ficticio Estado Islámico o ISIS en el Medio Oriente y se haya hecho de la vista gorda contra quienes generaron esta situación actual luego del 11S, luego de la abortada ‘Guerra de los Cruzados’ en palabras del todavía genocida impune George Bush hijo. A estas alturas de la historia ya es muy pobre el significado y funciones del Papa legados desde tiempos del emperador romano Constantino. El teatro religioso y moral que desempeñan se aplica del mismo modo a los jerarcas religiosos judíos, musulmanes y demás habidos y por haber. Es la concreción práctica y final de la idea-concepto del Dios, creado por los humanos, en un mero chiste sea cual sea su nombre, tendencia, color de piel, rasgo físico o lugar de residencia. Contradiciendo a Homero que decía que el hombre no puede prescindir de los dioses ni estar por encima de ellos ni mucho menos creerse dios, comprensible para su tiempo, es decir, dioses al gusto del cliente.

Como diría el cronista indígena peruano del siglo XVI Felipe Huamán Poma de Ayala: “y no hay remedio…”.