viernes, 28 de marzo de 2014

COMO PROFESOR NO SOY LO MÁXIMO, SOLO SOY LO QUE EL MUNDO ME DEJA SER




Luego de mi salida del lugar donde trabajaba, dicho sea de paso esa plaza de Castillapata debió ser cubierta por contrato regular y no por argucias internas en la UGEL (mi código nexus ya debió ser cambiada, asumo) pues en las adjudicaciones de plazas por contrato no figuró. No hice ningún arreglo económico por irme a lugar más alejado con nadie como se estila, lo hice simplemente porque por norma regional se cambió la condición de hispano indefinido a bilingües a todas las instituciones educativas rurales que no son capitales de provincia, dado que si bien entiendo algo, no hablo el quechua y será condición inevitable en las evaluaciones de desempeño docente a futuro al amparo de la nueva ley de reforma magisterial.

Cierto, de un lugar cercano a mi hogar en Huancavelica (50 minutos de viaje ininterrumpido en combi, con el proyecto regional de asfaltado de Huancavelica, Yauli, Pucapampa será pues 30 a 40 minutos asumo) ahora lo hago en auto en 2 horas y media aproximadamente (sino 3 por otra vía) de Huancavelica a Huachocolpa que lo elegí no porque me haya gustado hacerlo sino porque era la única opción en razón a haberse cubierto otras que pensaba más adecuadas. Por supuesto, aquí no estoy pensadamente como para hacerles la vida imposible a las autoridades ni a las mineras, no es mi propósito.

Me siento en parte responsable por los resultados educativos de aquel lugar en Yauli por haberme desempeñado laboralmente en una condición indefinida y casi oportunista de bilingüismo y no bilingüismo (puesto en evidencia por ejemplo en los contratos a cargo del director de dicha IIEE). Desde el punto de vista pedagógico me parece atinado dicha decisión regional, solo espero que no sea solo un experimento psico social amparado en un chauvinismo trasnochado en razón a que las relaciones sociales y de producción, además de los vicios del sistema capitalista peruano, son las mismas sea entre los hispano hablantes o entre los quechua hablantes, distinguiéndose solo en rasgos físicos, vestimentas coloridas y calidades de telas nada más (en alusión a los Chopqas huancavelicanos por supuesto).

Mi presencia era insostenible (quizá también por una cuestión de “dignidad” personal, vergüenza ajena o aburrimiento). Me da lo mismo que hablase en castellano o quechua pero no en el entendimiento de los representantes de la UGEL-Huancavelica, de cuyo especialista que me supervisó años atrás me dijo (para no repetir eso de estafador) debiera yo resolver ese dilema, es decir, de permanecer allí aprender el quechua y no esperar a que (como lo entendí) la UGEL resolviera sus errores por habérseme dicho (y asignado) que era plaza hispana y no bilingüe allá por el 2004. Llegué a los límites de Ambato y Castillapata un día de mucho frío y me refugié debajo de un pequeño puente de madera para evitar el frío hasta que llegara a salir el Sol y me fui de allí casi de la misma manera cargando mis cachivaches ante comentarios antojadizos de algunos de estar llevándome los alimentos de Qali Warma por sacos o medios sacos del que dicho sea de paso ahora en Huachocolpa estoy conformando el Comité de Alimentación Escolar como representante de los docentes en dicha institución.

He llegado a una capital de distrito del que todavía es considerado hispano (aquí la lengua materna es castellano y segunda lengua el quechua el que no se desarrolla ni es hablado en su mayoría aunque en los primeros grados hay algunos niños que hablan quechua). Será inevitable no decir aquello al que estaba acostumbrado como bloguero y evitar así ‘chocar’ con las autoridades y representantes locales quienes al parecer ya ‘conocen’ al detalle de mi persona por medios diversos y el chisme barato también se divulga tan igual como en la misma capital de provincia. Sería muy bueno que las carencias y necesidades de aquí también fueran divulgadas de la misma manera como las habladurías y chismes magalinezcas se hacen.

De mi impresión personal que a muchos podrá incomodar, este lugar parece un pueblo fantasma, sin servicios de agua potable confiables (a mi modo de ver por supuesto), una carretera de acceso más cercano a Huancavelica que es casi del ancho de un station wagon y al parecer se limpia de las piedras que caen solo cuando los docentes regresan a trabajar, pocas unidades transitables y en horarios definidos a consecuencia de ello de cuyas no salidas pueden ocasionar que postergues tu salida también, ausencia de cabinas de internet público (solo dispone el municipio) aunque hay TV por cable con Movistar como única línea celular, pocas radios captadas, un panorama de casi un pueblo fantasma, como olvidado del mundo (no sé si quizá por causa de la acción minera), sin una calle asfaltada o de concreto (comparándola con el distrito de Yauli se la lleva de encuentro) y aunque sí con un hotel municipal que resuelve en cierto modo la poca oferta de viviendas, las casas de los maestros de alguna gestión anterior en estado deplorable casi en abandono sin óptimos sistemas de drenaje y de seguridad, de tapia y calaminas.

Bueno, eso es lo que se nos ofrece a la vista. Una bonita plaza de toros, en marcha la remodelación del estadio municipal (construcción del cerco perimétrico), propuestas como de la ampliación de la carretera de acceso a Huachocolpa, otras cosas más (como la mejora de la red eléctrica) que esperamos mejoren y cambien a esta capital de distrito donde abundan los hermosos auquénidos (actividades conexas y derivados) y las truchas, de los que estaremos comentando dada las ocasiones.

En Yauli, de mi persona se ha hablado (por no decir chismoseado baratamente como si fuese yo alguna ‘autoridad’; o hubiese sido preferible no decir nada y dejar que todo pase en calma chicha y la gentita feliz haciéndome de la vista gorda en un contexto de mayoría en extrema pobreza) de todo en Castillapata, desde los términos de grueso calibre hasta los más halagadores. Sería absurdo pedir que todos estuviésemos cortados por el mismo molde e ignorando que provenimos de diferentes formas de experiencias y por ende de diferentes maneras de pensar. No podemos gustarles a todo el mundo, eso es lo que aprendí e inculqué a los niños y niñas que estuvieron bajo mi responsabilidad. Estoy seguro sí que, sino la gran mayoría, la gente estará contenta de mi ausencia por esos lares pues molesta la gente que no te deja robar con toda tranquilidad y al amparo de los vicios de esta democracia.

De las diatribas y malas lenguas solo hay que escucharles a mis desvelados fans (con razón o sin razón que se desviven por mí) distribuidos por toda Huancavelica, no hace falta que las siga repitiendo pues eso ya raya en la enfermedad y los estados anómalos del pensamiento que no me benefician en absolutamente nada (ya no es del gusto mío el estar alimentándome del fracaso ajeno y peor de los fracasados aunque sea la ‘norma’ para socializar).

Lo contrario, se dice de mí que soy “lo máximo” en razón a mi presunto ‘buen’ desempeño docente en Castillapata y eso sin que el MINEDU ni la UGEL me haya evaluado en sus propios términos y oído las versiones, apreciaciones de mis ex colegas de ser ‘un aburrido’ y de no manejar ni estar envuelto hasta el éxtasis en el lenguaje florido, torcido y folklórico que manejan. No es que sea la panacea de la pedagogía ni del magisterio, simplemente he logrado que muchos niños con problemas de aprendizaje y de índole emocional hayan superado dichas dificultades (básicamente de baja autoestima por su condición de extrema pobreza o abandono, y no precisamente en los términos del orador Cornejo, amén de mis ajos y cebollas y las conchas de mar, ni mucho menos por repetir las monsergas de los católicos ni evangélicos) derivadas del contexto que interferían con su desempeño escolar y eso lo han percibido y visto en concreto los padres de dichos estudiantes entre mujeres y niños. Ciertamente, los que no los tenían, bien por ellos y lamento no haber cubierto sus expectativas de aprendizaje (ni el de sus padres) pues había que jalar a los de atrás a riesgo de abandonar a los de adelante. Cierto, en razón a ello, muchos padres quizá me agradecen hablando bien de mí y no precisamente porque piensen igual que yo o simpaticen política y necesariamente conmigo, es decir, con un presunto pro senderista.

En educación hay muchos desafíos, más todavía para quien no pudiera reunir los requisitos esenciales de un buen maestro e idóneo para el cargo. Los maestros (para no hablar de otras instancias) estamos cubiertos de muchas taras sociales y personales, también de índole pedagógico y principalmente didácticos, es decir, que a mi modo de ver, la problemática no está en qué conocimientos o habilidades pretendemos desarrollar sino en cómo lo hacemos para que se aprendan, en, qué terminologías empleamos según las características específicas de los niños y niñas (los usos oportunos del lenguaje), en cuánto nos hemos desprendido de nosotros mismos y de las taras culturales que nos imponen filosofías rígidas (incluyendo la religión) y muchas veces recalcitrantes, además de nuestras propias experiencias personales de vida.

El desafío principal en educación, a mi modo de ver, es el de los padres de familia, de los apoderados; la de los maestros es casi secundario, algo que no se resuelve con ridículas escuelitas para padres sino que trasciende a aspectos de índole macro y de orden estructural. Desafío que los psicólogos de pacotilla que abundan por todas las instituciones gubernamentales del país, que hablan de educación, no podrán resolver sino tan solo alborotar el avispero y nada más, dado que ya están protegidos contra las picaduras de los insectos. Ellos son como los charlatanes vendedores de ungüentos en los buses de transporte interprovincial y eso lo deduzco cada vez que logro oírlos de mala gana (algo así como por ‘respeto’ obligado por las circunstancias) en cualesquier capacitación que hay por estos lares huancavelicanos como el último realizado en el municipio de Huancavelica. ¿Y dónde están los prestigiosos y honorables psiquiatras o neurólogos de este país?, bueno pues, sentados en sus oficinitas de Miraflores en Lima, digitando y opinando desde allí sobre la educación de nuestro país. Con Marianito Querol ya no podemos contar quizá en razón a su avanzada edad y a su traumante experiencia pasada con el FujiMontesinismo.

No soy pues “lo máximo” como se dice por allí, un argumento infundado, insostenible. Me falta mucho por definir mi experiencia y conocimiento de las causas del bajo aprendizaje en los niños y cómo resolverlos. Muchos docentes saben mucho más que yo y son mejores en el desempeño laboral pedagógico y didáctico pero no son reconocidos en razón a su bajo perfil o qué se yo. No por ello voy a obligar (agarrarles por el cuello) a los padres o apoderados a hacer lo que no quieren o no están dispuestos a hacer aunque se trate del aprendizaje y la educación de sus hijos. También pienso que una maestría (o el cartón de magister) no me haría mejor maestro o profesor para no utilizar los mismos argumentos que empleó, razonablemente válidos, un panelista filósofo en la capacitación sobre rutas del aprendizaje de inicios de marzo en el auditorio municipal de Huancavelica organizado por dicho municipio entre otros, que al parecer no les gustó a muchos asistentes dado que pedía precisión y claridad en el lenguaje empleado algo que los maestros por estos lugares evitan mucho por diversas razones (principalmente políticas) o no la elaboran adecuadamente dado el carácter epistemológico del tema que expuso dicho panelista invitado de la UNMSM.

De la chismosería orquestada, incluso a instancias mías (por excitarles y manosearles el morbo a los mañosos y apestosos presuntos cucufatos), en el distrito de Yauli, solo quedará en el recuerdo incierto de quienes lo utilizaron para expresar (directa o indirectamente) su disconformidad con mi postura y principalmente mi acción política en el contexto pasado de la lucha contra el terrorismo y la dictadura cívico militar fujimontesinista. Así me muera en el quehacer diario, nada de eso quedará y solo lo que he actuado conscientemente, dentro de mis casillas y no como el loquito paranoico y esquizoide que fui e ingenuamente pretendieron manipular.

Algo a tener en cuenta en la labor docente es que las rutas de aprendizaje no son una panacea que resolverá el problema de la educación en el país, pensar así sería un desatino. Que contribuye a definir nuestra labor e implementación de situaciones, actividades y estrategias adecuadas a los contextos y las características de los niños no se puede negar, pero pienso yo que aquello tendrá más resultados si se comienza por actuar responsablemente desde la formación de los educadores en el país a nivel de institutos y universidades y no precisamente bajo la premisa de esta pseudo democracia a la usanza peruana. Árboles viejos ya no enderezan sus troncos se dice vulgarmente y mucho de cierto hay en ello, cabría sí darles una cristiana sepultura y no desaparecerles como a los prisioneros y esclavos en los circos romanos.

“Lo máximo” de mi persona en Castillapata se lo debo más a la comprensión de los padres de familia que a su apoyo, al conocimiento y explicación de mis propias experiencias personales vivenciales, de haber roto casi con todos los esquemas mentales de nuestra cultura neurótica y paranoica peruana. Les doy esa carnecita por si hay todavía por allí iluminados que persistan en su pobre “lucha contra el terrorismo” a la usanza yanqui.

Si fuera yo realmente lo ‘máximo’, el 2012 los niños del segundo grado de Castillapata bajo mi cargo por aquel entonces, habrían aprobado en su totalidad dichas evaluaciones censales ECE, es decir, la de ubicarse en el nivel 2 óptimo (y no la totalidad por debajo del nivel 1 en matemática y comunicación) y yo haber recibido un premio y el reconocimiento a nivel nacional, por qué no, a nivel internacional y quizá marciano también. Un despistado locutor de radio en Huancavelica leyó que la escuela de ‘Castillapata’ y no de Capillapata en Tayacaja el 2012 había obtenido el mejor resultado de la evaluación censal. Yo dije ¡qué gran error!, más todavía con un burro como yo, ¡cómo podría ser!

Es decir, eso de lo ‘máximo’ tómelo el lector como parte de la barata y desesperada chismosería más, que no me animan las ganas de ser un grandioso director, ni alcalde, presidente regional ni cosa por el estilo salvo que me lo propongan a mayorías aplastantes y a la fuerza, que las pendejadas caudillistas me los paso por allí. Menos me animan las ganas de seguir ofendiendo la dignidad, el ego ni la autoestima de quienes ven en los hombres de izquierda (‘comunistas radicales’) un peligro para la democracia peruana (pobrecitos, ¡si les vieran las caras de cómo sufren!, ¡carajo!, ¡para qué!, que para traumas los míos fueron suficientes ya).

En cuanto a la elaboración de las Unidades, Proyectos y Módulos de Aprendizaje debemos considerar que dado el escaso cumplimiento de tareas (por el bajo aporte, apoyo de los padres en muchas circunstancias) y la cultura del facilismo, habrá que considerar las situaciones de aprendizaje necesarias a la vez de sus respectivas actividades de aprendizaje circunscritas al tiempo necesario para que los niños y niñas desarrollen las partes prácticas en el aula más aún si las competencias actuales se basan en el saber hacer, en el desarrollo de habilidades (en contextos como el nuestro no hay academias para prepararlos para evaluaciones de diversa índole como las ECE). Habrá que lidiar de alguna manera con el cuco de la evaluación del desempeño docente y convencernos que nuestra presencia como maestros es y puede ser efímera en el sector educación, pero lo que no podemos pensar es que eso es lo inevitable.

Aunque no comparto plenamente con la frase “el que tira, tira; el que no tira, se retira” pues lo considero una fanfarronada; más, creo que tiene algo de cierto y depende de cada uno de nosotros un buen desempeño docente (que la evaluación en sí misma). Buena suerte profesores y maestros del Perú.

Y respecto de mis desvelados, traumaditos y enfermizos casi hasta la locura (pero honestos, honrados y moralistas) fans huancavelicanos, no se preocupen, no desesperen, no hablen si no hay razones y pruebas sustentables, sean más precavidos, no se exciten fácilmente con cualesquier chismosearía como lo hacían en Yauli, ya les daré los motivos para hablar y puedan pajearse mentalmente con este senderista de mierda que les ha cagado la hermosa vida que tenían por delante; pajeros incluso con uniforme policial. ¡Pónganse a trabajar seriamente, vagos, qué hacen solo rascándose las pelotas!; ¡buju, buju, buju, por culpa de los senderistas no soy feliz!

Dicho sea de paso, el ‘rumor’ del hijo extramatrimonial del presidente Ollanta Humala Tasso tiene la menor importancia para mis queridos fans huancavelicanos, simplemente se meten la lengua al c… y ni siquiera insinúan intenciones de matarlo dada la investidura política y moral de quien los representa, y hasta lo toman a la broma y ni atisbos de tomarlo en serio. Estos hijos de p… ni parecen inmutarse ante estos chismes que lanzado por un congresista de la república (no por cualquier mostrito peruano) ni se toma en cuenta y lo minimizan o ridiculizan. ¿Se percatarán del nivel de enfermedad mental que están desarrollando estos cretinos de mier... como para siquiera mirarme a la cara?, bueno, todo se puede justificar con la lucha de clases y la guerra interna que se inició en Chuschi con la acción armada de Sendero Luminoso en 1980.

Lo mismo que con Alan García Pérez, luego votarán por él ¡estos hdp!, fans excrementos peruanos que se dicen católicos, apostólicos, romanos y chongueros. Se merecen algo más que una pateadura… traumados, enfermos de mier...
¡Hagan pública su indignación cucufatos de m... y con nombre propio, no se escondan en el anonimato bajo una falsa premisa de muerte si ustedes están muertos hace mucho ya creo que desde que nacieron! La próxima vez que me vean al lado de mi querida, sea quien sea ésta en cualesquier lugar del Perú, háganme el favor de meterse su opinión por el cu.. ¡Solo así aspiraré pa presidente del club de los orates!, yeeeee, ¡Saúl presidente, Saúl presidente, Saúl alcalde, Saúl director, Saúl basurero,…, ¡chero!, ¡pobres enfermos y enfermas de mierd.!, ¡y se las dan de psicólogos todavía!, ¡genial!, ¡buena Perú!

Ciertamente, García tiene toda la razón si nos tapamos un ojo y comprendemos que los hijos ni son legítimos ni son ilegítimos sino simplemente hijos, aunque lleguen a ser hijos de puta o profesor peruano jaujino. ¡Alan García presidente!, ¡Alan García presidente!

César Vallejo quedó chico aquí en este escenario contemporáneo peruano con su “¡hay golpes en la vida, yo no sé!, ¡golpes como del odio del Dios!, que luego las palabras en boca de mis fans son el papel higiénico de mi vida”.

Como ya conté en algún artículo pasado, un colega de Castillapata fue defenestrado de esa localidad (ahora deambula casi como un paria) por haber tenido un hijo extramatrimonial y repudiado por sus colegas mujeres tildado de inmoral y asqueroso contribuyendo a que las pobladoras exijan se largue de dicho lugar. Los pobladores en asamblea escolar propusieron latigarlo públicamente para redimirlo de su error. ¿Harán cabalgata hacia Lima para flagelar a Ollanta Humala o le suplicarán por más obras y dinero?, bueno esa es la suerte de los profesores incómodos e inmorales.

¡Saúl, por eso nadie te quiere!, ¿cómo vas a llegar a ser presidente así cojudazo?, ¿cómo vas a tener amigos así?, ¡ni querida vas a tener pensando y diciendo así!, chezu… ¡Querol psicoanalízame que estoy perdido!