viernes, 30 de enero de 2015

PUNTO CERO: LUEGO DE LA AVENTURA DEL 11S LLEGAMOS A ANTES DEL 11S, EL PLAN EN ‘CERO’ DE LOS ALIADOS SIONISTAS Y ÁRABES.


Hemos llegado hace un buen tiempo al punto cero, es decir, a la coyuntura previa al 11S y sus consecuencias. Cabe hacerse las preguntas siguientes en razón a los acontecimientos actuales de pugna económica (guerra económica) entre las tradicionales potencias mundiales con las emergentes potencias mundiales los que se hallan en competencia por el predominio (que no necesariamente llegará a ser) en cambiantes áreas regionales de influencia.

Parecerá extraño pero la democracia y la libertad occidental bajo las premisas generadas después de la segunda guerra mundial se vieron como un impedimento, un escollo para la hegemonía a escala global, ende, de la vigencia del modelo unipolar construido a instancias de los EEUU y sus aliados en Europa.

Los oligarcas de los países árabes que todavía mantienen sus cuentas en bancos norteamericanos y europeos, que invierten en los sistemas financieros europeos junto con las oligarquías del mundo global comprendieron que en un potencial contexto emergente de competencia de potencias (no afines necesariamente) corrían el riesgo de que perdieran el control económico, político, social e incluso militar de sus naciones y de las áreas de influencia. Tenían que hacer algo.

En ese contexto a inicios del año 2000 la moneda del Euro había emergido como resultado de la búsqueda de una integración monetaria en Europa para competir con el dólar, es decir, de en cierto modo la de quitarle el piso amparado en el desarrollo económico boyante que se vivía por aquel entonces en la década de los noventa sino más antes.

Pero todo eso se puede controlar o manejar; las actuales medidas económicas y financieras de los EEUU en alianza con sus proveedores de petróleo y de inversión de capitales así lo demuestran. Pero, hay algo que no pueden controlar necesariamente. Veamos.

En el contexto de las expresiones conceptuales de la ‘democracia y la libertad’ occidental han ido emergiendo diversas fuerzas antagónicas al imperio tradicional y de sus aliados. Estamos viendo el caso de Rusia, China, Corea del Norte, Brasil y diversos países latinoamericanos, India, entre otros.

Para los países árabes, estas manifestaciones políticas que hubieran devenido o emergido al  amparo de las libertades occidentales y/o democráticas (si es que no se hubiera dado el 11S) habrían convertido al Medio Oriente en una región altamente incontrolable según los cánones o parámetros tradicionales de la oligarquía árabe. Era pues necesario hacer reventar ese probable y potencial ordenamiento futuro y reafirmar el control total de la población y de los fenómenos económicos (incluyendo los culturales y religiosos). Dejar las cosas sin alterarlas y que evolucionasen de manera ‘natural’ al amparo de las fuerzas económicas emergentes de un contexto multipolar no hubiera sido conveniente. Eso lo podemos ver en el escenario actual donde los EEUU intenta dar una nueva forma (aún indefinido) a un control mediático de los estados y naciones dado que las primaveras árabes y las revoluciones naranjas (en el contexto post 11S) no iban a ser permanentes ni duraderas en el tiempo ni lo serán. Cambio de rumbo inevitable por diversas circunstancias que ya conocemos y explicamos que devienen en por ejemplo las ‘sanciones’ a Rusia, las mismas que no hubieran sido posibles si no se iniciaban las acciones del 11S (a cargo del hijo de la oligarquía árabe de  Osama Ben Laden) y las subsiguientes acciones que ya conocemos.

Estamos en el punto cero, es decir, en las condiciones análogas previas al 11S y recién se están implementando las acciones que debieron tomarse pero estando ahora en un escenario distinto previos al 11S.

El objetivo era y es eliminar toda fuerza contraria y antagónica que perturbe el sistema financiero global tradicional. Lamentablemente dicho objetivo no se ha consolidado ni mucho menos se ha consolidado los objetivos implementados junto a los países árabes antes y después del 11S. El Binomio de Bush (imperialismo y terrorismo mercenario de Al Qaeda) no se ha logrado resolver, ya no tiene solución.

Lo que manifiesta Tierry Meyssan respecto al ‘choque de civilizaciones’ es factible, se operativiza y se operativizó en los hechos de los que hasta hoy seguimos siendo testigos. Luego del 11S, el planteamiento público inicial de George Bush de la “Guerra de las Cruzadas” contra Oriente tenía su contraparte armada y concertada (entre las oligarquías norteamericanas sionistas y árabes) de las “Guerras Santas contra los Infieles”, contra el ‘demonio’ en la jerga alqaedista. Una guerra planeada entre enemigos ficticios cuyo costo lo tenemos a la vista.

El temor de que dentro de cada nación, sea esta americana, europea, asiática, africana o en los países árabes del Medio Oriente, emergieran diversas manifestaciones sociales y políticas principalmente que deriven hacia la ‘izquierda’ y con alto contenido o carácter social que perturbaran los usos y abusos del sistema capitalista hasta esa fecha vigente, prevalente, predominante y generalizada por el resto del mundo, imponiendo condiciones, relaciones sociales económicas y productivas a la altura de sus necesidades, era pues una circunstancia que no se podía permitir que emergiera. En países que ahora controlan tales como Libia pueden hacer lo que se les venga en gana (incluso fabricar ficticias ‘oposiciones’ y ficticios enemigos internos según las circunstancias para embaucar a la población y que se maten entre ellos en total libertad y en razón de su propia justicia, dado que solo así podrán aplastar a las fuerzas afines a Gadafi y similares obviamente con la excusa del ‘terrorismo’). Lamentablemente en el mundo no hay lealtades eternas y la gente no siempre se tragará los rollos que tendrán que modificarse o extinguirse con el tiempo (esto ya lo estamos viendo con el caso de Turquía que pese a ser miembro de la OTAN ha firmado acuerdos económicos con Rusia pese a las 'sanciones' impuestas tal y como refiere la Red Voltaire).

El objetivo principal era por ende acabar con las diversas influencias que pudieran permitir que estas circunstancias alteraran el escenario global capitalista del modelo unipolar. Es decir, el objetivo central, principal era acabar con Rusia y China dado que su tendencia ideológica no era la más adecuada (al margen de la disponibilidad de recursos petroleros o de otra índole) a la oligarquía tradicional (tampoco lo fue para los promotores de la Segunda Guerra Mundial, durante y posterior a ella). En esto se ha fracasado rotundamente pero persisten en los intentos de algunos logros que devienen simplemente en magros ‘logros’ como es el caso de las ‘sanciones’ económicas contra Rusia por haber contribuido en el descalabro de estos planes genocidas antes de hoy y las que hubieran venido desde hoy.

Los casos de los Charlies Hebdos en Francia y de la masacre de los estudiantes de Ayotzinapa en México se corresponden con los requerimientos y necesidades de las oligarquías del mundo y de sus aliados por proseguir en un plan que ya fracasó y solo se traduce en la lucha de clases pero enmascarado bajo diversas manifestaciones tales como: rechazo a los inmigrantes, medidas económicas de corte neoliberal y neocolonial, muestras de racismo, incluyendo el terrorismo con base a la ‘defensa’ de la religión como excusa para desviar la atención de la gente en términos de la ‘amenaza permanente’ a su seguridad (en el Perú se intenta consolidar la vía libre a la delincuencia organizada a instancias del sistema capitalista peruano, verbigracia ‘mexicanización’). Lamentablemente (para ellos) eso no los llevará a buen puerto dado que la opinión pública internacional ya  no actúa a ciegas como antes lo hacía, contrario a lo que era antes, ahora está más informada, pese a que la oligarquía intenta dominar los medios informativos (caso del Grupo Comercio en el Perú) bajo un solo propietario pero de diversas carátulas, color y tamaño de páginas, directores diferentes, personal diferente, que aparentemente opina de manera contraria, hasta ‘oposiciones’ obviamente dentro del juego democrático y del control de la información y de las manifestaciones políticas dentro de las necesidades y estándares del sistema capitalista peruano (recordemos que hasta Ollanta Humala se parafraseó ‘revolucionario’, ‘gran transformador’ el hipócrita, cínico y mentiroso, todo un pendejo criollo con apellido y cara de aborigen).

El problema planteado (antes del 11S) era la manera de cómo mantener cautiva a la población para que no reaccionara contra el sistema y que de hacerlo desviar el orden de sus reclamos al apaciguamiento mediante la represión inteligente y sistemática. De manera análoga se está haciendo en Ucrania contra los independentistas, represión que lo quieran aceptar o no pero que se volverá contra la población cautiva con capital en Kiev si es que no se sacuden de una vez del esperpento llamado Poroshenko, el mismo que avala medidas dadas dentro de este contexto internacional. En definitiva no es un deseo malsano ni trasnochado pero a este individuo solo lo veo a la larga sentado en un tribunal internacional de crímenes de lesa humanidad si es que algún suicida (“lobo solitario”) no se adelanta y (este sí es un deseo) lo vuela en mil pedazos.

Hasta ahora el argumento del terrorismo ha venido funcionando salvo que la represión misma del imperialismo se ha convertido en una acción terrorista más fuerte que el pretexto en sí. Hoy en día, EEUU y sus aliados se han convertido en los más graves y peligrosos delincuentes terroristas del planeta, que no solo la financian sino que también dicen combatirla (y la combaten “a su pesar” en el caso del ISIS o EI del que en medio de la maraña los ‘rebeldes’ sirios ahora quieren sacar cuerpo dado que las acciones que fueron concertadas en determinado momento con el EI son totalmente improbables de que les permita consolidar siquiera objetivos para el que fueron creados y financiados en Siria por el gobierno sionista norteamericano) en una perfecta (hasta ahora) dicotomía. Doble rasero le llaman, doble conducta moral, doble filos.

Hasta el narcotráfico que se está utilizando como un pretexto para combatirlo sirve a la vez para dar forma y soporte a sus aliados económicos y políticos en todas las naciones de Latinoamérica. El caso de los estudiantes de Ayotzinapa de no resolverse por parte del gobierno del delincuente terrorista Peña Nieto debe de procederse a ejecutar vía los Tribunales Populares, es decir, la de ejecutar el 43X43, incinerar del mismo modo a los criminales para lograr resolver una circunstancia que de otro modo es inadmisible aunque provoque el rechazo a esta propuesta de cualesquier sector de la población global.

La lucha contra Al Qaeda (el rostro visible del imperialismo y la oligarquía sionista y árabe en contra del proletariado y el campesinado) no es pues asesinando a unos cuantos mequetrefes y fanáticos religiosos que vienen con sus explosivos adosados al pecho y que creen se inmolan por su Dios Alá o por el puto Dios que sea, la lucha es principalmente (por ahora) contra el imperialismo sionista y árabe que utiliza esta herramienta mediática de mercenarios terroristas sin nacionalidad y al verdadero Dios: el capital. No es necesario intervenir (como en Afganistán) en estos países árabes, la oligarquía sionista y árabe hará ese trabajo y lo veremos en el más corto sino mediano plazo, obviamente, si es que antes estos miserables no se lanzan a los brazos de Vladimir Putin y le chupan la teta dado que en el escenario global ya no existen lealtades permanentes o eternas sino voluntades endebles, peor aún, sin ideologías. Se puede creer en un Dios (o quizá en más) pero en términos concretos, en la praxis, eso no resuelve nada de la problemática del género humano. No es casual que los árabes en general (al igual que los católicos) detesten a muerte a las posturas comunistas en los términos del aberrante ateísmo ideológico del siglo XX pasado.

No es casual ni cosa de Halloween que EEUU haya decidido hacer una ‘apertura’ hacia Cuba o la necesidad de eliminar el bloqueo económico porque (al igual que a los oligarcas árabes petroleros que bajaron los precios sin disminuir la producción del crudo) se les entró la vocación social, la solidaridad por los pueblos o la conciencia social. Es un reconocimiento tácito de que ya no van más con el plan estructurado en base al 11S y que al contrario de lo que se piensa, la red mercenaria y terrorista de Al Qaeda (que nunca ha golpeado indiscriminadamente a la oligarquía global puesto que es su sirviente sino que se ha ensañado indiscriminadamente contra el proletariado en general) puede convertirse en una herramienta contra el imperialismo y sus aliados en el contexto actual (preocupación que han dado a conocer ya las diversas Iglesias del mundo, las mismas que tienen inversiones de capital en diversos bancos sionistas principalmente).

Son nuevos tiempos, la consolidación del comunismo en las perspectivas del marxismo es nuestra tarea y principalmente de la población, de las masas conscientes.