jueves, 2 de abril de 2015

¿EL CALENDARIO SOLAR DE LOS HOMBRES CAZADORES Y RECOLECTORES DEL PERIODO DE LAS CAVERNAS EN PERÚ?


Fig.1.- Pintura rupestre de Toquepala.

Pintura rupestre de Toquepala. Nótese el ‘cerco’ de 4 subdivisiones rectangulares. Al centro un animal separa dos áreas: las dos superiores más alargadas y las dos inferiores más cortas. La figura es en forma cerrada, completa un circuito si comenzamos en el punto superior que aparentemente ‘señala el sentido’ el hombre con arma en la mano derecha, mientras otra figura en la parte inferior pareciera indicar el ‘inicio’ y ‘fin’ de recorrer el borde del ‘cerco’. Ida y vuelta hacen corresponder simbólica, esquemática y casualmente 08 trayectos como por ejemplo en la boca atigrada del Lanzón monolítico de Chavín y sus 16 dientes (8 inferiores y 8 superiores, tal y como ya detallamos en un artículo al respecto).

Fig.2.- Lanzón Chavín.

La figura del centro parece la de un perro, un zorro o la de un felino que no necesariamente se puede corresponder con la misma época como algunos afirman y que posiblemente esa ‘modificación’ se haya hecho en un periodo posterior. Probablemente asociado a la aparición correspondiente de alguna constelación en la posición de salidas del Sol por el horizonte.

A mi parecer, los hombres del antiguo Perú que se desplazaban de la selva a la costa y viceversa lo hacían con pleno conocimiento de un calendario solar más que de las constelaciones. Me refiero a un calendario propio de los hombres de las cavernas del periodo de los hombres cazadores y recolectores.

Así, las cuevas de los hombres de Lauricocha (Huánuco), de Toquepala (Tacna) nos dan un claro indicio del conocimiento de un aparente calendario solar asociado probablemente con la caza lo que está representado por las pinturas rupestres de auquénidos, venados, hombres y otros.

No podemos afirmar categóricamente que el hombre peruano provenga de la selva peruana, de eso no tenemos todavía las evidencias concretas. De lo que sí podríamos estar seguros es que la cultura simbólica e ideológica del antiguo peruano proviene de la selva desde sus estadios más salvajes, trasladada y desarrollada en la sierra y finalmente implementada en la costa (caso de Caral) con la aparición de primeros asentamientos humanos semi-sedentarios o sedentarios.

Las representaciones rupestres de estas épocas de las cavernas tendrían diferentes variantes en razón a los observadores astrónomos que utilizaban simbologías no necesariamente coincidentes entre las demás cavernas presentes a lo largo del territorio del antiguo Perú pero que compartían ideas o criterios similares con respecto al seguimiento de las salidas del Sol y la permanencia-presencia correspondiente de determinadas constelaciones las mismas que también tuvieron diferentes simbologías y representaciones de animales (escorpión, perro, puma, jaguar, mono, etc., tal como sucedió en las organizaciones humanas previas a Chavín que prosperaron en el departamento de Ancash). Así, un hombre de pintura rupestre con los brazos abiertos y con tres dedos en cada mano podría interpretarse como: la mano derecha por ejemplo al inicio de salidas del Sol por el horizonte desde el Nor-Este hasta la posición Este y finalmente a la posición Sur-Este de salidas del Sol y la mano izquierda el sentido de ‘regreso’ de salidas del Sol por el horizonte en tres puntos geográficos específicos hasta llegar nuevamente a la posición de salidas Nor-Este repitiendo así ‘anualmente’ dicho ciclo coincidente con la presencia de animales en determinadas zonas geográficas del Perú, ende, asociados a la toma de decisiones de los hombres cazadores-recolectores (semi-sedentarios) del antiguo Perú. Durante el desarrollo de la cultura Kotosh en Huánuco, las manos cruzadas solo son una referencia coincidente y muy posterior.

La escasa presión demográfica (diré inexistente para la época; Lauricocha y Toquepala se desarrollaron hace 10 mil años aproximadamente) en relación a la disponibilidad de recursos y una probable alta mortalidad habrían mantenido por miles de años a la población confinado a determinadas áreas restringidas de influencia. Presencia de fieras y alimañas, poco desarrollo tecnológico, cambios climáticos, entre otros habrían influido del mismo modo en una suerte de semi sedentarismo asociado exclusivamente a la caza y recolección.

La siguiente figura rupestre nos podría indicar un antepasado simbólico de la Estela Raimondi pero sin báculos. Tomado de: http://www.ahora.com.pe/index.php/component/k2/item/13386-representacion-humana-en-las-pinturas-rupestres-de-la-region-huanuco?tmpl=component&print=1

Fig.3.- Pintura rupestre de UrguPukiu.

Según esta fuente, existen representaciones de hombres en similar posición pero con objetos en ambas manos en alusión al hombre de la Estela Raimondi la que se desarrolló en Chavín más de 5 mil años después.

Hago mención del artículo aquí, aún si solo una de todas las fotos en mención se muestra:

Por: Alejandro Rubina López
En las pinturas rupestres o Quilqay Machay que existen en los distritos y provincias de la región Huánuco,  se observa dibujos con representación de seres humanos.
La representación humana tiene diversas variantes y características, se observan dibujos humanos desnudos, semidesnudos y con vestimenta rudimentaria.
Foto N° 1
En la foto, que corresponde a la pintura rupestre de UrguPukiu del distrito de Cauri, provincia de Lauricocha, se observa a un hombre desnudo.
Foto N° 2
En la pintura rupestre de Canchan, se observa otro dibujo de un  ser humano desnudo con herramientas de caza rudimentarias en la mano.
Foto N° 3
En la vista fotográfica, que corresponde a la pictografía del distrito de Margos, se observa dibujo de un ser humano sin vestimenta. Tiene tres dedos en cada mano.
Foto N° 4
En la foto que corresponde a QuilqayMachay de PichgaGucha del distrito de Conchamarca se observa dibujo de un ser humano en posición de danza
Al observar las pinturas rupestres con dibujos de seres humanos desnudos o sin vestimenta, nos lleva a interpretar y afirmar que los primeros humanos que llegaron al territorio peruano como señala Emilio Choy estaban atravesando la etapa salvajista de la historia, etapa que corresponde a la edad de piedra del hombre con sus periodos denominado paleolítica y neolítico, inferior, medio y superior.
Foto N° 5
En la foto que corresponde a la pintura rupestre denominado Diablo Machay, situado en las inmediaciones del bosque de piedras  de la jurisdicción del Centro Poblado de Angas comprensión del distrito de Obas, Provincia de Yarowilca, se observa dibujo de un ser humano desnudo que tiene solo tres dedos.
La representación humana en este dibujo a comparación de otros, es de carácter precario, es como si hubiera dibujado un principiante o un aprendiz que está aprendiendo a dibujar.
El carácter precario de este dibujo nos hace pensar que podría ser el más antiguo que las otras pinturas rupestres que se caracterizan por ser dibujos con mayor perfección.
Foto N° 6
En la foto que corresponde a la pintura rupestre del distrito de Margos se observa dibujo de un hombre desnudo.
Foto N° 7
En la  pintura  rupestre de Togamapunta del distrito de Cayrán se observa dibujo de un ser humano también desnudo con plumajes en la cabeza.
Los dibujos con representación humana con diversas características que existen en los pinturas rupestres de la región Huánuco, nos lleva a pensar que nuestros primeros ancestros que fueron los Machay runa, estaba pasando por el periodo evolutivo de la historia.
El cronista Felipe Huamán Poma de Ayala sostiene que la primera generación de runas llamado Uariwira gocha runa, vivían en las cuevas de los peñascos, andaban desnudos en su primera etapa, luego empezaron a vestirse con cuero de animales.
Emilio Choy afirma que los primeros humanos llegaron a estas tierras cuando estaban atravesando la etapa salvajista, aquí los hombres se hicieron hombres creando su propia cultura.
Federico Engels, explica que la primera etapa de la humanidad llamada  sociedad primitiva pasa por el periodo del salvajismo inferior, luego medio y después  superior.
Las explicaciones de estos autores coinciden con la realidad objetiva por cuanto los Machay Runa como principal protagonistas de su propia historia han dejado huellas indelebles de su existencia en las pinturas rupestres, que constituyen una valiosa fuente de información primaria para reconstruir nuestra pre historia.
A partir de este importante eslabón que se pierde en la oscuridad de nuestra historia, que se encuentra oculto en los Machay es posible  reconstruir nuestra historia local y regional.
Los Machay Runa que tuvo presencia en la región Huánuco, evolucionan a niveles superiores,  pasando por diversos periodos de desarrollo evolutivo, hasta llegar a los runas de la cultura andina de Yaruwilca y del Chinchaysuyu, cuyas evidencias presentaremos en las próximas ediciones.

Recordando la posición de las manos del Lanzón Chavín como se observa en la Fig.2 arriba, esta figura en piedra o petroglifo nos hace coincidir la posición de las manos del Lanzón del templo antiguo en relación al acercamiento de la Tierra al Sol y a su alejamiento. Todas las figuras tienen la intensión de representar ocupaciones, estatus y funciones específicas dentro del grupo social (incluyendo las astronómicas).

Fig.4.- Petroglifo con carita de felino. Presunto Dios, finalmente el simbolismo de algún ‘hombre ancestral’ que ‘hablaba de los movimientos del Sol’. Poderoso líder, guía espiritual y social principal de la época. La ausencia de armas o de otros aditamentos en las manos no nos hace suponer que se trate de los ‘sacerdotes’ matarifes y degolladores.


Asumiendo que algunos de los símbolos rupestres se asocian con observaciones de salidas del Sol por el horizonte en forma cíclica (‘anual’) y las funciones correspondientes de hombres en relación a ello, la idea del Sol como Dios creador del mundo y de la vida ya estaría consolidada en el periodo de las cavernas y en cierto modo también el empoderamiento del Dios por parte del hombre (Caral y Chavín no habrían sido una novedad o creación genuina sino una consolidación-refinamiento y expansión cultural de lo ancestral).