sábado, 20 de junio de 2015

EL GRAN, EL MEDIANO O EL PEQUEÑO PAYASO. NO: SIMPLEMENTE ¡PAYASO!


Yo también soy un gran actor del dolor por si no lo han notado,
En el ínfimo teatro peruano del tamaño de una pulga. ¡Aplausos por favor!
Al final de cuentas tan solo soy: ¡un payaso!
Por eso ¡ríe payaso, ríe!, ríe, ja, ja, ja, ja, ja, ja
No importa si tan solo eres un payasito de la calle, ríe, ¡payaso!, ¡payaso!, ríe
Payaso mimetizado casi como cómico ambulante
Que a veces nos miran la cara de cojudos, cual espejo
Que coloca su sombrerito colorido para recoger las propinitas de esta gente
Pensar que también estás enseñando a sonreír
Y no se sabe ¡dónde!
¡Qué!, ¿no han notado en mi cara?, ¿no pueden ver las pinturas?
¿Pero si hasta me pagan por reír y hacer sonreír a los más pequeños?
¡Pero el dolor! ¡Qué falso es mi dolor!, lo sé y lo sabemos muy bien
No parece porque soy un buen actor, ¿no?
Que ha aprendido mucho de la vida y de ustedes
Que ni se nota por el terno nuevo que llevo
¡Payaso!, ¿Qué cosa? (quizá sea por la corbata con bolitas)
¿Pero si ni siquiera tengo harina en la cara ni pelotita roja en la nariz?
Más no entiendo por qué a pesar de la risa
Hay lágrimas saladas cayendo de mis ojos
Si ni siquiera las siento, ¡de dónde serán!, ¡de quiénes serán!
Si no tengo ojos en mi cavidad ocular, ¡ni glándulas lacrimales!
Tras de una mascarilla incierta parecido a un rostro, casi por arrugarse,
Aparte de sonrisas, demuestro amor que se notan en estos ojos huecos
El amor hogareño y callejero de ¡un payaso! ¿Te gustan los payasos?
Que arañas negras me han tejido sus telas blancas en apariencia de ojos
Intentando atrapar algunas moscas prevenidas pero desconfiadas
Y mis dientes ya casi tampoco están pero la gente ríe conmigo,
¡Es contagioso!, que en el extremo: ¡irrita!, ja, ja, ja, ja, ja, ja
Porque nadie quiere sentirse payaso por oficio
No es fácil, a veces se siente a ofensa aunque no lo sea
Pero a pesar de todo y aunque no lo crean: ¡yo soy un payaso!
Y es que oculto tras una cortina de plástico trasparente
Solo les lloro disimulado al mundo, a la gente y a su pobre Dios
Quizá también a mi madre y a mi padre que me trajeron al mundo
Escondido, agazapado detrás de un solo diente
Que es suficiente para sonreírme de ellos y hacerles reírse de mí
Y por ello brindar con agua cuando otra cosa pudiera ser
Quizá talvez con un cañazo o alguna cervecita, negra, ¡salud!
Que emulando aunque de muy mala manera el vivir paterno
Del “come fuerte, chupa fuerte hasta que te llegue la muerte”
Más luego, ¡payaso!, ¡ríe payaso!, ríe hasta el final
¡Pero nunca te canses de reír, mucho menos de sonreír!