domingo, 12 de julio de 2015

ENVIDIA ME TIENES ENVIDIA. ESTO ES PARA QUE TE CURES CABRÓN



¡ESTO ES PARA QUE TE CURES CABRÓN!

Pienso, pienso, pienso, en ti, tu 'amor' me saca de la oscuridad.

Interpretándose como se quiera, recordemos la frase célebre de cajón que le cae a todo millonario (en lo que sea) perucho y perucha caídos en desgracia últimamente (incluyendo a ciertos miembros de la PNP que por eso de las pesadillas han salido del marasmo inteligente y se han puesto verdaderamente a trabajar y no solo a rellenar las comisarías).

Puede ser lamentable o no pero si quieres algo tienes que concursar, la tradición de antes ya no vale, ya no pega el dedo, el tío favor, la tía funcionaria de alto nivel. ¡hasta para burro de carga tienes que ser escogido!, más todavía si quieres ser director de alguna institución pública. Si dices que sabes, entonces demuestra incluso resolviendo esas cochinaditas de exámenes escritos que sondean si sabes algo mínimo del tema o es que estás en la calle pues web-on, pues web-ona.

No envidies, la envidia mata o mejor dicho, te suicida, te pudre, te convierte en un pobre diablo, en chusma, e incluso hasta te podría convertir en asesor de los servicios de inteligencia nacional sino recuerda a nuestro admirado Vladi Montesinos, el otrora hombre fuerte más envidiado de nuestro país que hoy solo se solaza o se pajea mentalmente en su celda con los bombardeos a las bases de la guerrilla maoísta en el país, ¡estén donde estén!

Pero tu deporte quizá sea la envidia, así, qué le podríamos hacer. No envidies, trabaja, supérate, esfuérzate. No te conviertas en un fracasado(a) como tantos con los que nos cruzamos por las calles de nuestro país. Si es así, invita, para no ir, je je.