martes, 28 de julio de 2015

Sting- A thousand Year. ODA AL MOVIMIENTO, DE LA ESCALERA EN ESPIRAL



Contradiciendo a la naturaleza, al Dios y a  la canción

Mil años, mil más, mil veces un millón de puertas a tu eternidad

Pude haber vivido mil vidas, miles de veces, cual reencarnación

Una escalera interminable sube en espiral a todas las almas

La que construí para ti, hecha inevitablemente para que subas

Si esto llevara otros mil años, mil guerras

En incontables pisos al espacio

Para luego diluirse a tus pies en lo más alto de tu expectativa y caer

Yo podría derramar otro millón de lágrimas

Un millón de alientos, un millón de nombres

Pero sólo un verdadero rostro a mi parecer

Un millón de caminos, un millón de temores, un millón de soles

Diez millones de años de incertidumbre

Podría decir un millón de mentiras en un millón de canciones…

Un millón de aciertos que se trastocan en un millón de errores

En el equilibrio de tu desequilibrio, movimiento

Pese a tu solo rostro, más, ¡todavía te amo!, como al Sol

Mi destino está en mis manos

Podría servir como chivo expiatorio o podría servir de carne de cañón, a voluntad

Y ser destruido miles de veces, construido una sola vez en miles de tiempos

Y renacer como el fruto del presunto destino

Para juzgar mis propios crímenes más que los tuyos

Como ladrón común, de poca monta

He mantenido erradamente una Fe

Tengo más de una creencia pero solo una no creencia

Tú movimiento, estás conmigo en la vida y en la muerte

Más aún, todavía ¡te amo! y ¡te quiero! cual 'misterios'

Sin cesar esos ‘misterios’ se extenderán hasta la eternidad

Hasta que me ames también

Pues como tú, como parte tuya, ¡soy inmortal, el mortal temporal!

Aunque sin trascendencia, pero que la podemos inventar

Sin necesidad de ser algún pobre, triste, ingenuo y valeroso Dios


Recogido de entre los desperdicios de la humanidad para su sostén

Acongojados al quedar entre la espada y la pared

Con el recurso de miles de explosiones ficticias

Para derribarla, para atravesarla, para romperla si aquel no acude a ti.