sábado, 26 de septiembre de 2015

ADÁN Y EVA EXPULSADOS DEL PARAÍSO. EL GÉNESIS DE LA BIBLIA JUDÍA Y CATÓLICA EN RELACIÓN A LOS PRIMEROS HOMÍNIDOS Y POSTERIORMENTE A LOS HOMBRES NÓMADES O ERRANTES.

Con anticipación y por un incierto sentido de ‘respeto’, casi como formalismo, en el perfil del blog había advertido que éste no está orientado a los individuos religiosos ni menos a los cucufatos por esas cuestiones de no herir susceptibilidades ni de provocarles sentimentalismos anómalos con respecto a las relaciones humanas para con el lector que en su práctica social puede ser tergiversado malintencionada o inconscientemente en la creencia de que debo guardar ciertos lazos de comprensión o compatibilidad moral o similares para con sus cuestiones de Fe y según aquello devenir en un potencial cínico, hipócrita e inmoral sin que puedan darse cuenta en lo más mínimo en que nuestras estructuras mentales son totalmente diferentes y por ende también los procesos mentales y juicios de valor.

Queda bajo directa responsabilidad del lector el seguimiento del contenido siguiente así como las responsabilidades legales para con el autor del blog. Lo que escribo a continuación no es con el afán de exacerbar los ánimos de los fanáticos religiosos ni de los recalcitrantes ateos materialistas. Solo busco observar ciertas correspondencias y similitudes narrativas con respecto a hechos de la evolución social y geográfica (del cual deriva la geopolítica) del ser humano, su creación u origen.

El Edén, el Paraíso de la Biblia

El Génesis de la Biblia como ancestral herramienta o instrumento del conocimiento judío y luego católico de la explicación del origen de las cosas, del mundo y sus fenómenos (constructo histórico religioso elaborado tomando como base textos literarios y relatos anteriores a dicha civilización, es decir del aporte de otras culturas más antiguas tal y como se menciona como por ejemplo en la Biblia Latinoamericana), reza así: capítulo 2, versículos del 5 al 25; capítulo 3, versículos del 1 al 24.

“El Adán” en el jardín del Edén.
El día en que Yavé Dios hizo la tierra y los cielos, no había sobre la tierra arbusto alguno, ni había brotado aún ninguna planta silvestre, pues Yavé Dios no había hecho llover todavía sobre la tierra, y tampoco había hombre que cultivara el suelo e hiciera subir el agua para regar toda la superficie del suelo.
Entonces Yavé Dios formó al hombre con polvo de la tierra; luego sopló en sus narices un aliento de vida, y existió el hombre con aliento y vida. Yavé Dios plantó un jardín en un lugar del Oriente llamado Edén, y colocó allí al hombre que había formado. Yavé Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, agradables a la vista y buenos para comer. El árbol de la Vida estaba en el jardín, como también el árbol de la Ciencia del bien y del mal.
Del Edén salía un río que regaba el jardín y se dividía en cuatro brazos. El primero se llama Pisón, y corre rodeando toda la tierra de Evila donde hay oro, oro muy fino. Allí se encuentran también aromas y piedras preciosas. El segundo río se llamaba Guijón y rodea la tierra de Cus. El tercer río se llama Tigris, y fluye al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
Yavé Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. Y Yavé Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: “Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín, pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que te morirás.
Dijo Yavé Dios: “No es bueno que el hombre esté solo. Le daré, pues, un ser semejante a él para que lo ayude.” Entonces Yavé Dios formó de la tierra a todos los animales del campo y a todas las aves del cielo, y los llevó ante el hombre para que les pusiera nombre. Y el nombre de todo ser viviente había de ser el que el hombre le había dado.
El hombre puso nombre a todos los animales, a las aves del cielo y a las fieras salvajes. Pero no se encontró a ninguno que fuera a su altura y lo ayudara. Entonces yavé hizo caer en un profundo sueño al hombre y éste se durmió. Le sacó una de sus costillas y rellenó el hueco con carne. De la costilla que Yavé había sacado al hombre, formó una mujer y la llevó ante el hombre. Entonces el hombre exclamó: “Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada varona porque del varón ha sido tomada.”
Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y pasan a ser una sola carne. Los dos estaban desnudos, hombre y mujer, pero no sentían vergüenza.
La tentación y la caída
La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yavé Dios había hecho. Dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les ha dicho: No coman de ninguno de los árboles del jardín?” La mujer respondió a la serpiente: “Podemos comer de los frutos de los árboles del jardín, pero no de ese árbol que está en medio del jardín, pues Dios nos ha dicho: No coman de él ni lo prueben siquiera, porque si lo hacen morirán.”
La serpiente dijo a la mujer: “No es cierto que morirán. Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán a ustedes los ojos; entonces ustedes serán como dioses y conocerán lo que es bueno y lo que no lo es.”
A la mujer le gustó ese árbol que atraía a la vista y que era tan excelente para alcanzar el conocimiento. Tomó de su fruto y se lo comió y le dio también a su marido que andaba con ella, quien también lo comió. Entonces se les abrieron los ojos y ambos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, unas hojas de higuera, y se hicieron unos taparrabos.
Oyeron después la voz de Yavé Dios que se paseaba por el jardín, a la hora de la brisa de la tarde. El hombre y su mujer se escondieron entre los árboles del jardín para que Yavé Dios no los viera.
Yavé Dios llamó al hombre y le dijo: “¿Dónde estás?” Este contestó: “He oído tu voz en el jardín y tuve miedo porque estoy desnudo; por eso me escondí.”
Yavé Dios replicó: “¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol que te prohibí?”
El hombre respondió: “La mujer que pusiste a mi lado me dio del árbol y comí.” Yavé dijo a la mujer: “¿Qué has hecho?” La mujer respondió: “La serpiente me engañó y he comido.”
La sentencia de Dios
Entonces Yavé Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás tierra por todos los días de tu vida. Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón.” A la mujer le dijo: “Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará.”
Al hombre le dijo: “Por haber escuchado a tu mujer y haber comido del árbol del que Yo te había prohibido comer, maldita sea la tierra por tu causa. Con fatiga sacarás de ella el alimento por todos los días de tu vida. Espinas y cardos te dará, mientras le pides las hortalizas que comes. Con el sudor de tu frente comerás tu pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste sacado. Sepas que eres polvo y al polvo volverás.”
El hombre dio a su mujer el nombre de “Eva”, por ser la madre todo viviente. En seguida Yavé Dios hizo para el hombre y su mujer unos vestidos de piel y con ellos los vistió.
Entonces Yavé Dios dijo: “Ahora el hombre es como uno de nosotros, pues se ha hecho juez de lo bueno y de lo malo. Que no vaya también a extender su mano y tomar del Árbol de la Vida, pues viviría para siempre.” Y así fue como Dios lo expulsó del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la que había sido formado. Habiendo expulsado al hombre, puso querubines al oriente del jardín del Edén, y también un remolino que disparaba rayos, para guardar el camino hacia el Árbol de la Vida.

Ser expulsado del “Paraíso” no es pues el mejor (ni el peor) ‘logro’ de un ser humano. Según las interpretaciones religiosas de la Biblia, habríamos hecho muy bien en quedarnos por siempre en el “Paraíso” del Dios y no haber comido del árbol de la ciencia, de la sabiduría, mucho menos a instancias de una mujer (la dadora de hombres, la fuente reproductora de la humanidad), lo que devino en la reproducción sexual de la vida y el poblamiento del planeta Tierra, por no mencionar a otros planetas a futuro (Marte por ejemplo, incluyendo a nuestro satélite la Luna) ni la mayor probabilidad de que en la era de la aparición de los primeros seres vivos unicelulares en el medio acuático durante el enfriamiento del incipiente planeta Tierra hayan sido básicamente “hembras” las únicas predominantes (reproducción por mitosis como forma de clonación) las que por la evolución y mutaciones posteriores darían origen al “macho”, la diferenciación sexual (que actualmente en el mar, peces que con solo alterar voluntariamente la producción de determinado tipo de hormonas cambian de machos a hembras y viceversa para poder reproducirse tal como es el caso del pez payaso).
Aquí la estatua de la “Venus” paleolítica de Willendorf (20000 a 22000 años a.c.). La presunta “Diosa”, “madre natural” primigenia ancestral reproductora de vida (más que un estereotipo de “belleza”) para los hombres de aquellos tiempos.

Los hombres en su evolución de primates antropoides a humanos durante millones de años como lo atestiguan las evidencias de nuestros antepasados primates tuvieron que haber sobrevivido inicialmente de la recolección exclusiva de alimentos diversos, los mismos que se correspondían con un hábitat selvático en exclusivo, es decir, que el “Paraíso primigenio” era la selva y similares hábitats (clima tropical en el que no se requería mayores abrigos que el ambiente en sí mismo) del antropoide en evolución.

Muchas pudieron haber sido las razones por las que el hombre haya abandonado su hábitat natural y primigenio selvático tal y como lo sugiere literariamente la Biblia de los judíos y católicos-cristianos en relación al Paraíso Bíblico y terrenal.

Aquí primates humanoides alimentándose de la selva (Australopithecus africanus).

Sea por destierro forzado o voluntario, por curiosidad o afán explorador, por crecimiento vegetativo poblacional, por conflictos o guerras, por cambios climáticos y escasez de alimentos, por incremento de la amenaza de determinados predadores (primero por el tigre dientes de sable, leones, tigres, pumas, jaguares, ante los cuales habríamos de sobrevivir según sus reglas territoriales establecidas y en competencia progresiva), los hombres primitivos y nómades muy probablemente tuvieron la necesidad de migrar en busca de la recolección de plantas alimenticias y animales débiles o más fáciles de cazar ( la herencia social y psicológica que se manifiesta actualmente y en cualquier época humana con respecto a nuestras actitudes en relación con los más fuertes –de cobardía o sumisión- y los más débiles –de valentía o imposición-). Los primeros aventureros o colonizadores de la sierra y la costa en el antiguo Pirú (o Virú) habrían tenido una etapa correspondiente según los condicionantes cambiantes del medio natural de quienes hubo o no vestigios de su presencia las que por sus condiciones de naturalidad y simplicidad material y vivencial, casi animal, son difíciles de hallar incluyendo los restos óseos.

En el Génesis literario de la Biblia se narra la expulsión de Adán y de Eva del Paraíso por un acto moral de castigo a la desobediencia y aparentemente de desafío en contra de la voluntad del Dios (obviamente de aquellas épocas), es decir, en términos de un análisis soterrado y casi de mensaje subliminal, la de comerse una manzana cuyas similitudes concuerdan con la silueta de las nalgas o la forma curvilínea del trasero de la mujer y la serpiente tentadora con la forma de un pene o falo. El reconocimiento del acto sexual como generador de la promiscuidad social y moral de las primeras hordas de primates (digamos el caso de los australopithecus) y posteriormente de las primeras comunidades de sedentarios en términos de la antropología como ciencia.

Fueron expulsados y “condenados” a ganarse el pan con el sudor de su frente y a parir con dolor como para no hacer mención de los hijos que tuvieron tales como Caín y Abel, luego Set, luego muchos más entre varones y mujeres, una reproducción filosófica, lógica y racional entre hermanos de padres de carne y de sangre, inmoral en el análisis filosófico religioso (1) que la ciencia a través de la evolución de las especies (ya no como teoría sino como praxis), de la variabilidad genética, las mutaciones estructurales de los genes, explica y entiende el origen de nuestra especie y la población humana del mundo.

Ciertamente que este “Paraíso” hipotético primigenio, concebido y delineado acorde con contextos geográficos y filosóficos de sociedades humanas más evolucionadas (“civilizadas”) no era del todo pacífico como menciona y sugiere literalmente el libro del Génesis de la Biblia donde los animales convivían “en perfecta armonía” con el hombre (e incluso se suele representar en ilustraciones religiosas actuales como que “nadie se comía a nadie” o que “todos estaban juntos en el mismo lugar sin hacerse daño”, ni carnívoro contra carnívoro ni carnívoro contra vegetariano, que hasta probablemente el león ni la hiena comían carne sino solo pasto, presuntamente “vegetarianos” como ya dije en otro artículo, que no había la necesidad de matarse entre sí para alimentarse) hasta antes del “pecado original” que se asume le correspondió también a los demás animales creados por el Dios donde el “pecado” sexual no lo fue y no existen explicaciones antiguas ni actuales al respecto, es decir, de por qué también los expulsó del Paraíso si no comieron la manzana del árbol prohibido “quedándose como las simples bestias que son” aunque se sabe que desarrollan procesos mentales del tipo bioquímico-emocional en diferencia con el del hombre que es además de ello es también del tipo bioquímico-conceptual. Así, pareciera que el único delito de Adán y Eva fue la de pensar, el ejercicio de la libertad del pensamiento y que los demás animales solo se comieron las sobras de la manzana.

Claro, por “lógica racional” habría que reinterpretar dicho argumento tal y como por lógica religiosa de la supervivencia de la Fe y la organización eclesiástica, lo está difundiendo la Iglesia con los últimos Papas aupados a las innovaciones conceptuales tales como, “protección del ambiente”, “desarrollo sostenible”, “equilibrio de ecosistemas”, “garantizar la supervivencia de las especies vegetales y animales existentes” como para entender que aquellas terminologías se asocian con el significado del “Paraíso Bíblico”, una “interpretación” mas “lógica” que la anterior, lo que querría decir que en el mismito Paraíso, en presencia de Adán, de Eva y del Dios, los leones se zampaban a los ciervos adultos y bebés, que la hiena devoraba a sus competidores los cachorros del león y a los leones enclenques, que en una suerte extraña, no definida conceptualmente, subterránea de “convivencia”, varón y mujer (Adán y Eva) tenían que haber vivido en permanente estado de alerta y zozobra estando en pleno “Paraíso” post modernista, vanguardista y casi surrealista (a lo Picasso).

El “paraíso primigenio” fue cruel, terrible, casi de exterminio de varias especies (muchas especies de primates humanoides en evolución durante millones de años desaparecieron tal y como las evidencias antropológicas lo han demostrado y seguirán demostrando, también el caso del “paraíso” de los dinosaurios que no existen en la Biblia y que al parecer todavía no han sabido cómo incorporarlos los teólogos y filósofos religiosos, quizá más adelante surjan las maneras y las “evidencias” para reescribir dicho texto maravilloso; digamos que fue la época del trabajo en borrador o los primeros bosquejos de la creación divina de la vida y se arrepintió y los borró lanzándoles probablemente un meteorito gigante “por portarse mal” o por ser “una abominación”, ¿qué tal?), de competencia permanente por la sobrevivencia entre el proto-hombre y los demás animales depredadores que incluso se alimentaban de estos primates en evolución. Así, la explicación religiosa y filosófica de que “un día” del relato bíblico no se corresponde necesariamente con “un día solar” como para asumir que el Dios creó la materia y el universo en una semana de trabajo incluido el de descanso, organización temporal que se corresponde más con la evolución astronómica del conocimiento humano de los fenómenos naturales y de los astros (registro del movimiento de estrellas y planetas) que con cualquier acto divino. Una acomodación filosófica y religiosa obligada del tiempo, aunque tardía, actual pero oportuna promovida, empujada por el desarrollo del conocimiento de las ciencias en general pero que le ha restado credibilidad y fortaleza religiosa y de divinidad (incluso a la Iglesia católica, entre otros por ejemplo, como ente rector de estas ideas ancestrales de sujeción, dominio y control del pensamiento humano casi con ribetes de esclavitud mental a través de “Sagradas Escrituras” como el Tora judío o la Biblia católica hasta mediados del siglo XX ‘libre de contradicciones’ reales y concretas) al hecho de la creación bíblica interpretativa de las cosas en tan solo siete días solares tal y como se entendía y hacía entender al pie de la letra hasta inicios del siglo XX pasado como indicador de la grandiosidad del ‘poder’ de creación, de sostenimiento y organización del Dios de la vida de los humanos y de todo lo existente.

Aquí algunas fieras (más parecidos a los presuntos “hijos del Diablo”) comiéndose al primate humanoide carnívoro (los todavía presuntos “hijos del Dios”) en el “paraíso terrenal”.

No hay contradicción en los textos bíblicos cuando se manifiesta que el “Paraíso” estaba en algún lugar del planeta Tierra (leído en el texto anterior) como dando a entender que hubo un lugar donde el Dios separó un lugar de vivencia para los seres vivos de su obra y gracia, casi como “tierra prometida”, donde estableció el lugar más bello, hermoso, deseado, anhelado, donde nada hacía falta, todo estaba al alcance de la mano y para conseguirlo solo había que estirar la mano y coger. Un lugar donde el pudor y la vergüenza no existían y podías andar calato, desnudo, sin ropas, con el pene y los testículos colgando al aire sin que Eva se ruborizara al verlos (ni cuando recostaba su cabeza sobre aquellos para espectar la grandiosa obra del Dios, la naturaleza) o se preocupara por esconder su trasero frente a Adán o al inclinarse hacia adelante se pudieran ver los detalles del interior de su vulva genital. Cauto fue el Dios de ponerles rabos a muchos animales pero no entiendo por qué al hombre no, por qué al cabrito o al chivo no (no es por exagerar pero desviados sexuales andan mirándoles sus partes pudentas ansiosos todavía en pleno siglo XXI como para no mencionar los vídeos de placer pornográfico que se cuelgan en el internet en las relaciones zoofílicas de perros, caballos, burros con hombres de los que sería una aberración religiosa moral y mental que Adán y Eva hayan podido hacer eso en el Paraíso).

Mutaciones genéticas presionadas por la selección natural durante millones de años promovieron la aparición de seres vivos con cola y sin cola. Hoy mediante manipulaciones genéticas podemos lograr cosas similares pero que no necesariamente la naturaleza y sus leyes las puedan tolerar o dar soporte estructural en el largo plazo.

Australopitecus Afarensis. ¿Adán y Eva bíblicos? Ni por delante ni por detrás.

En conclusión, el “paraíso” terrenal y religioso en concreto como lugar geográfico de donde emergieron Adán y Eva nunca existió más que solo en el imaginario religioso filosófico humano para tratar de entender explicativa y moralmente la procedencia del hombre y de la humanidad; lo mismo hicieron de modo análogo en el antiguo Perú los de la cultura Chavín (500 a.c.) como se podría asumir erróneamente con el caimán macho y hembra de la selva representados en el Obelisco de Tello (lo cual era una visión más naturalista del origen del antiguo hombre piruano) entre otros como los de la cultura Inca con Manco Cápac y Mama Ocllo (aproximadamente por el año 1100 d.c.) como análogos de Adán y Eva (una visión creacionista ligada al poder segregacionista excluyente, también clasista, de los hombres) como hace referencia Guamán Poma de Ayala en sus escritos y no compatibiliza con aquellos ancestros incas sino solo con los descendientes de la vertiente socio religiosa Uari o Wari que influenciado por el lavado de cerebro educacional al que lo sometieron los sacerdotes españoles, desde niño, se consideraba por aquel entonces como que ellos también descendían de Noé del diluvio lo cual es ajeno a la evolución histórica de la realidad peruana ancestral como el lector del blog podrá comprender.

CRIÓ DIOS AL MVNDO, entregó a Adán y a Eua.
/ Adán / Eua / mundo /

Textos anteriores (orales o escritos) de ciertas culturas y más antiguos que la Biblia (y que sirvieron de base a ésta tal y como se manifiesta en las explicaciones de la Biblia Latinoamericana) pretendieron dar cierta “Fe” primigenia de la procedencia o del origen natural del hombre el que posteriormente por la evolución social del pensamiento (ligado a las necesidades de beneficio de ciertas estructuras de poder social-religioso o de clases sociales privilegiadas) devino en origen o creación divina para darle soporte principalmente a las clases dominantes o del poder (primero a la época de los faraones egipcios y posteriormente ligado al legado judío) que la doctrina de Jesús el Cristo subvirtió aquello aunque solo teóricamente y que en la praxis hoy en día también le es funcional por manipulaciones y desviaciones de las relaciones de los grupos de poder de la Iglesia y del poder del capital en nuestros tiempos modernos (como es el caso explícito de los representantes matarifes del Opus Dei y afines dizque “defensores”, el “soporte” fiel y militarejo de la doctrina cristiana y del Dios de los humanos como en el tiempo de Las Cruzadas) además de por la necesidad de mantener vigentes tradiciones y costumbres religiosas ancestrales o históricas.

En el Perú el análogo al “paraíso” bíblico se encontraba en la selva peruana (dominado por la ley natural de los jaguares y caimanes) del que migraron estacional y temporalmente los primeros hombres “primitivos” recolectores y cazadores retornando a esta selva y de forma progresiva asentándose temporalmente en todas las vertientes de la sierra de los andes peruanos (caso de las cuevas de Toquepala y Lauricocha) y en la costa para posteriormente dar lugar al definitivo sedentarismo piruano (Sechín, Caral, Chavín).

Los curas y sacerdotes que vinieron con los invasores y conquistadores al Perú definitivamente que todos fueron unos putos pendejos que concertada y planificada inteligentemente instrumentaron el “poder de la Fe” sobre el pensamiento de aquella época al servicio de la guerra imperialista (con sus consecuencias de exterminio, de genocidio indígena en todo Centro y Sudamérica) para justificarla, la compartición y la consolidación del poder logrado imponiendo la Fe a través de los conocimientos de las “Sagradas Escrituras” de la Biblia como evidencia única e incuestionable de la verdad, de la explicación fáctica (del tipo aristotélico libresco teórico argumentativo) de la realidad de las cosas a través de la creación divina. Que posteriormente con los Jesuitas en el Perú se hayan iniciado ciertos modos de moderada reconversión ideológica y práctica social del cristianismo (de carácter cuasi sedicioso) es ya otra etapa lo que involucró su expulsión en 1767 de todas las colonias americanas por orden de la Corona Real de España.

En nuestros tiempos, la actitud política, social, económica, moral y militar actual de Israel es más por ocupación, robo, expansión o ‘reocupación’ territorial que por cuestiones filosófico religiosas pues lo religioso carece de razón de ser, de soporte concreto, carente de valor (incluso moral) algo que provocó que fracasara la aventura militar intervencionista (en la “lucha contra el terrorismo”, ahora promotores y protectores desembozados del terrorismo que decían combatir) de su aliado EEUU y de la OTAN en el Medio Oriente y con más razón en el África y Latinoamérica centrándose básicamente en argumentos que evitaron instrumentar después del 11S (como lo hicieron en el siglo pasado para posesionarse en el contexto global mundial y constituir el modelo unipolar de desarrollo) y que se traducen en el fomento de complots, golpes de estado, luchas intestinas o guerras civiles, mafias y (narco) delincuencia organizada paraestatal (caso mexicano), financiamiento y entrenamiento declarado a líderes de los “rebeldes” sirios pero que ahora lideran en el “terrorista” EEII o Estado Islámico (declaración pública del Ministro de Defensa en el Congreso norteamericano, puestos entre comillas dado que por los hechos o sus acciones ya son irrelevantes las diferencias en las terminologías), caos global permanente la que es inherente a las diversas formas de organización social natural de los hombres puesto que hay una relación directa y proporcional entre el caos social y el crecimiento poblacional (un caos social que para algunos economistas es una oportunidad de desarrollo, de crecimiento, de inversión, de acumulación, con ciertas variantes y similitudes entre el modelo unipolar y el modelo multipolar en confrontación, los que seguiremos observando conforme se dé el desarrollo social a escala global).

Por más lamentable que sea, el Paraíso Bíblico jamás existió en la realidad, solo fue una ficción literaria filosófica, religiosa, neurolinguísticamente válida y “demostrable” o argumentable y sostenible solo con el pensamiento lógico racional (con el poder incuestionable de la razón). Solo los “milagros” siguen siendo hasta ahora el soporte “material” de la santidad y la Fe (multipolar) en la Iglesia Católica la misma que en la Iglesia Evangélica se centraliza monopólicamente en el Cristo, el Dios Hijo (unipolar), tal y como sucede en la Iglesia Judía y la iglesia Musulmana lo que se ha traducido en las coincidencias mediáticas después de los atentados del 11S (la Torres Gemelas de New York) entre norteamericanos, israelíes y árabes incluyendo a los delincuentes terroristas mercenarios del capital de Al Qaeda.

Lo que vale decir que el argumento del “Paraíso” Bíblico del Génesis es una simple leyenda, casi un mero y alicaído cuento histórico que a inicios del siglo XXI ha devenido por demás en infantil y literario.

No en vano la última “profecía” Mariana habla de los tiempos de la “crisis de la Fe” lo que no es más que una exageración y una mala administración del mismo como para atribuirle a una Virgen (María), la mismísima madre ventral del Cristo, dichas “revelaciones”, que bajo una amenaza velada ‘predice’ (por interpretación humana y de clásica manipulación mental del pensamiento de los fieles) la muerte del actual Papa Francisco por asesinato este 2015. ¡Qué gran revelación! Todo está dicho y atado en los vínculos del poder del capital y la religión; así lo han dicho, ¡amén! (¡así sea!). No es por ello casual que Francisco haya hablado peor que una puta madre en su reciente visita en una Iglesia de Cuba contradiciéndose radicalmente al afirmar que en Cuba se deben servir a las personas y no a las ideas como si ésa no fuera su función de Papa (sirve a la ideología del cristianismo) y junto a sus antecesores se hayan mostrado indiferentes a los bombardeos indiscriminados de las bombas inteligentes de la OTAN solo por sus vínculos defensivos de estos para con la Iglesia y la religión en el Vaticano, lo mismo como viene sucediendo para con la población civil del EEII o Estado Islámico, de los Talibanes y de las huestes de Al Qaeda devenidos siempre en tontos útiles al poder del capital y de las Iglesias de toda calaña.

Por último, la correspondencia entre el argumento resolutivo bíblico de aquellas épocas: “hizo el Dios con el barro de la Tierra una figura a su imagen y semejanza del que con un soplido suyo cobró vida y apareció el hombre y una de sus costillas convirtió en su mujer”. Sabemos que los cromosomas de las células contienen a las moléculas de ADN (Ácido Desoxi ribonucleico) y a los genes, los mismos que se han construido, configurado a partir de átomos y moléculas más simples durante millones de años de evolución en correspondencia con la condensación y enfriamiento de nuestro planeta Tierra del que hasta el día de hoy nos sobrevive una delgada corteza terrestre (de cientos de kilómetros de espesor) que soporta a un núcleo ferromagnético incandescente, el cual genera un campo electromagnético junto con la acción electromagnética del Sol (constituido de inmensas masas de gas helio) permitiendo su sostén, flotación en el espacio en movimientos de rotación y traslación alrededor de éste.

Durante miles de años de oscurantismo e ignorancia (natural e inducida), la religión a través de instrumentos simbólicos (como en Egipto) o escritos lógico racionales como la Biblia Judía ha podido llenar vacíos cognitivos de toda índole convirtiendo así a la idea y concepto del Dios (en contraste con la multi religiosidad griega del Dios de los mares, del Dios de los vientos, de la Diosa del amor, etc.) como el máximo, principal y único agente resolutivo de la creación de toda la materia y del origen del hombre.

Claro, sin pretender caer en el mismo autoritarismo recalcitrante y fanático como “únicos y exclusivos portadores de la verdad” que hasta hoy siguen caracterizando a las diferentes religiones del mundo, pese a todo lo que se manifieste y aunque tiremos por los suelos, pisoteemos argumentos sin soporte científico más que en el de la Fe histórica (creencias subjetivas, empíricas y lógico racionales), no está por demás reconocer y sostener (científicamente) que la teoría religiosa desarrollada desde los orígenes de las primeras sociedades humanas organizadas, todavía tiene una poderosa influencia en el pensamiento humano y en los procesos mentales por la manera en que está estructurado, tiene valor y vigencia dado que la población promedio (y menor) carece del nivel cognitivo e intelectual suficiente como para entender esto y también en razón a que esta gente tiene todo el derecho a creer en lo que se le venga en gana si a través de ello asume que logra el bienestar y la comprensión general de la naturaleza, de la vida y sus fenómenos, sea éste aunque sea el argumento del “Paraíso Bíblico” del libro del Génesis Judío o Católico.

La opción ahora es sencilla: o aceptas ser el producto de una creación divina o aceptas ser un animal como cualquiera de los demás animales existentes en la naturaleza pero que evolucionó y desarrolló un lenguaje que le permitió pensar bioquímica-conceptualmente y con ella crear dioses e incluso inventar la creación. Por lo que he llegado a concluir es que en un contexto de libertades religiosas y de libertad de pensamiento (que involucra no tener religión en el sentido de la Fe religiosa ni Dios alguno), aceptar cualquiera de las dos opciones, es indiferente y que solo tiene que ver con asumir cierto “estilo de vida”; es decir que igual te vas a morir, igual vas a terminar, aunque asumas que tu ‘alma’ se irá al “Cielo” (o al “Infierno”) sea ésta aunque sea solo una cuestión de Fe imaginaria, un invento histórico celestial de consolación humana que a través de la historia de la humanidad ha apaciguado la lucha de clases, el dolor y sufrimiento de los sometidos, de los más débiles y pobres, y fortalecido el poder de determinadas clases sociales o grupos de poder al haberlos constituido en diversos sistemas políticos (y religiosos, como las iglesias del mundo) de organización social. Ello no es una facilista elucubración mental sino un producto del aprendizaje histórico social puesto que todavía existen en muchas sociedades del mundo contemporáneo, e incluso, están siendo instrumentados planes imperialistas diversos para desarrollar el aventurerismo e intervencionismo militar sionista y árabe bajo todavía el pretexto de la mediática “lucha contra el terrorismo” con fines geopolíticos exclusivamente económicos y financieros; las religiones como instrumentos del poder que ha convertido en mercenarios suicidas y títeres voluntarios o involuntarios a los individuos de la Fe, del Dios y del Capital en la primera década del siglo XXI donde ha quedado demostrado fehacientemente que la inteligencia humana tiene una gran versatilidad pero también sus límites.

NOTAS:

(1)    Desconocedor de la evolución natural y social de las culturas de sus ancestros; la misma inmoralidad que el Chanca Guamán Poma de Ayala trasladaba a los vencidos enemigos Incas argumentando que se reproducían entre hermanos de carne y sangre, y que Mama Occllo equivaldría a una madre puta de gentes degeneradas natural y moralmente para rechazarlos y despreciarlos pero que, pienso, no hacía referencia directa de sus aliados españoles respecto de Adán y Eva sino soterrada o casi subliminalmente. Una de las muchas razones por las que inicialmente GPdeA fue reticente a la publicación de sus escritos tal y como él mismo manifiesta (pero sin detallar por qué pero que el contenido de su obra lo dice todo).

BIBLIOGRAFÍA:

·         La Biblia Latinoamericana. Editorial Verbo Divino – San Pablo. 111ª Edición, revisada 1995.

·      Guamán Poma de Ayala. El Primer Nueva Crónica y Buen Gobierno. S.C.R.M. El Reino de las Indias. Aprox. ¿< 1558?

AÑADIDO EL 27 MARZO 2016

LA VERDADERA HISTORIA DEL JARDÍN DEL EDÉN

La historia del Jardín del Edén es una de las más conocidas de la Biblia.

Explica cómo Adán y Eva, los primeros seres humanos, pecaron, fueron separados de Dios y expulsados del Paraíso.

¿Cuánto sabes realmente de la historia?

¿Sabes, por ejemplo, que el diablo y la manzana, aunque bien conocidos, no están mencionadas en la versión de la historia que aparece en el Génesis, el primer libro de la Biblia?

Aún más sorprendente es el hecho de que hay una segunda versión corta del Edén en la Biblia, que aparece en el libro de Ezequiel.

No contiene ninguna referencia a Eva y algunos académicos creen que fue escrito antes que el Génesis.
Revela una narrativa muy diferente, en la que un poderoso rey fue expulsado del jardín por comerciar, usar la violencia y por decir que era como Dios.

Dónde queda el famoso jardín

La Biblia insinúa algunos posibles lugares en los que estuvo el Edén.

Por siglos, teólogos, historiadores y exploradores han intentado establecer dónde se encontraba y cómo era.

Estas son algunas de las teorías que se han formulado:

Irak: hay una referencia en el Génesis que apunta al río Éufrates.
El Éufrates cruza Irak. Una teoría popular sostiene que ahí se encontraba el Edén, en la antigua cuna de la civilización.
Jerusalén: la historia del Génesis menciona el Gihón, uno de tres ríos que cruzaban el Edén.
La Fuente del Gihón se encuentra en Jerusalén. Para algunos académicos, esto es evidencia de que ahí se encontraba el verdadero Jardín del Edén.
Irán: hay textos sumerios antiguos que hacen alusión al Edén.
Estos textos y cierta evidencia arqueológica se han utilizado para sustentar la teoría de que el Edén estaba ubicado en una planicie del norte de Irán, cerca de Tabirz.
Venezuela: Cristóbal Colón creía que muchos de sus viajes estaban inspirados por la divinidad.
Cuando llegó a Venezuela, creyó que había encontrado el Edén. Apoyó esta idea con una teoría de que la Tierra tenía forma de pera, y que el Edén se encontraba en su punto más alto.