sábado, 5 de septiembre de 2015

“CHAPA A TU CHORO" Y LA JUSTICIA POPULAR AL ESTILO FUJIMONTESINISTA ¿"neo senderista" o neo alqaedista?



No es que se pueda considerar una cuestión de falta de sentido común sino que se corresponde con las necesidades imperiosas de un Estado reaccionario y caduco pero que no se quiere interpretar en esos términos ni mucho menos plantear las soluciones en los mismos términos.

En este contexto es que emergen propuestas de ‘solución’ tales como el de “chapa tu choro” que más parecieran acercarnos a las prácticas terroristas del Estado Islámico, de Al Qaeda o de la Resistencia Siria que hoy está sufriendo las consecuencias de la aventura de la ‘libertad’ y la ‘democracia’ yanqui.

Propuestas mediáticas y pendencieras para tomarnos por cojudos ante la necesidad de seguridad interna, algo que se equipara a las propuestas electoreras “revolucionarias” del Ollanta Humala por el año electoral 2011.

Este Estado reaccionario y caduco está lejos de mantener la estabilidad y la seguridad interna puesto que la política que implementa se corresponde con propósitos subalternos que priorizan las posiciones de clase del predominio del capital junto a sus aliados imperialistas que intereses de otras índoles.

Al mediano y largo plazo, la inseguridad interna será no solo “prioridad” de este mediocre e incompetente Estado (tal y como sucede en México) sino de cada uno de nosotros en general puesto que resultará ser una aberración que este podrido Estado sea el que nos garantice dicha estabilidad y seguridad internas. A ello concurre la preocupación intervencionista norteamericana e imperialista en general por mantener el estado de cosas de las relaciones sociales y humanas ya no solo dentro del sistema unipolar global sino multipolar.

Hay bajo ese contexto futuro, la necesidad de ir preparando cuadros políticos que sean los encargados de dirigir los destinos de nuestro país no desde las perspectivas del criollismo  tradicional nacional sino no solamente desde las perspectivas de la izquierda (que incluye al Partido Comunista del Perú en sus diferentes vertientes).

El fujimorismo es la ultraderecha bruta del Perú dispuesto a mercenarizarse y aterrorizarse al puro estilo del Estado Islámico o de Al Qaeda. Son los fieles súbditos no del Japón al estilo Samuráis sino al puro estilo de inteligentes seguidores de la ‘superioridad’ aria nazi, del megalómano George Bush, dispuestos a vender de ser posible a sus propias madres con tal de subsistir biológica y políticamente. Ciertamente tal y como lo harían muy probablemente los otros del otro lado. Chapa a tu choro, es la muestra de este inteligentísimo racionamiento de lógica y sentido común que han dado cabida a por ejemplo las “revoluciones naranja” o “primaveras árabes” a las que idiotas e ilusos entes de la izquierda y progresistas se auparon (o fueron envueltos por las circunstancias) y hoy no saben ni qué mierda ser tanto en Egipto, Libia y por demás está decirlo en Siria donde a la pasividad y la expectación que se dieron en Egipto y en Libia les sucedió la participación y la toma de decisiones para evitar convertirse en espectadores de genocidios al amparo de la democracia y la libertad occidentales e incluso religiosas como las que generaron adrede y meditadamente las intervenciones militares de EEUU en el medio Oriente y sus “primaveras árabes”.

Las instituciones como la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas Armadas en general (tal y como viene sucediendo en México por ser el caso más evidente), son incompetentes por razonamiento inteligente y oportunista pues más que preocuparse por sus habitantes prioriza la seguridad nacional que se estructura no necesariamente en  términos de la defensa de la ciudadanía sino bajo criterios establecidos por las tradicionales estructuras del poder del capital en el país. Bajo esa premisa inteligente y oportunista, no se equivocan por supuesto al decir que no solo están llamados a garantizar la seguridad de los ciudadanos comunes y corrientes sino que también están llamados a garantizar los derechos humanos de los delincuentes comunes y organizados.

Situaciones como estas son las que explican la presencia de las Fuerzas armadas navales norteamericanas en las costas peruanas. La situación en México premeditadamente incontrolable es bastante comprensible, previsible, lo mismo que la guerra organizada desde los círculos del poder mexicanos y del imperialismo norteamericano entre los diversos miembros de los cárteles de las drogas y de paramilitares que mantienen en jaque a la sociedad mexicana en su conjunto (con algo más de 120 millones de habitantes) a la que contribuyen alegremente los medios de comunicación mercenarios y voceros.

Que se quiera copiar eso al Perú de modo idéntico (que recién bordea algo más de 31 millones de habitantes a junio de este año) escapa al control total de los mecanismos de seguridad de este caduco estado y del capital y nos hace ver las grandes responsabilidades que nos tocan a cada uno de los peruanos en conjunto o a permitir que gentes ilustradas e inteligentes entre extranjeros y mediocres peruanos quieran convertir al país en un antro, un burdel, un chongo a todo nivel y clase social al gusto de las necesidades del capital y sus defensores que ven con muy buenos ojos mecanismos de control social y político como estos.


Chapa a tu choro es pues una tomadura de pelo al peruano promedio. No hará falta llegar a los 40 millones de habitantes en el Perú como para darse cuenta que las guerras civiles son circunstancias que se producirán no solo en el Perú sino en toda Sudamérica en general. Si hiciéramos caso de aquella monserga mediática pendenciera fruto de la criollada peruana, significaría que debiéramos subvertir el orden establecido y detener a los políticos, militares, policías y empresarios de toda índole en nuestro país y ajusticiarlos algo contra la que estaría en contra la propia promotora del “chapa a tu choro y déjalo paralítico o asesínalo”. Es la doble moral como característica típica de los apro-fujimontesinistas y la actitud propia de quienes encuentran en el ensañamiento con los más débiles la manera de encontrar satisfacciones mediáticas inmersos en una problemática generada a instancias del sistema y por quienes incluso la sustentan, la toleran y la defienden.

Pero como somos muy opas, tontos, cholos brutos, para estar acordes con lo de Mistura, para mi esto es chapar a mi choro: