sábado, 14 de noviembre de 2015

REVOLUCIONES, TERRORISMO, IMPERIALISMO POST 11S, LAS NUEVAS FORMAS DE LO QUE YA SE SABE. ACCIONES DE RESPUESTA DEL TERRORISMO COMPARTIDO (recíproco) EN FRANCIA PARÍS.

Este planetita está quedando pequeño. Está repleto de terroristas humanos.

Por las enseñanzas de los hechos luego del 11S en New York a cargo del Binomio Imperialismo-Al Qaeda (Binomio de Bush en términos ‘matemáticos’), sabemos cómo operan los países imperialistas en guerra por los recursos geoestratégicos del planeta a quienes reordenar el escenario geopolítico les es indispensable sin importarles las razones que se pudieran instrumentar.

Es en razón a ese comportamiento imperialista, al mercenarismo inevitable de determinados grupos humanos, a la complicidad de los medios de comunicación, a las consecuencias de la intervención unilateral norteamericana sionista árabe, que no se puede especular tan fácilmente respecto de los hechos de terrorismo que recién se estarán soltando, liberando (mediáticamente por la presión de la intervención militar de la fuerza Rusa en Siria) para cada una de las naciones del mundo que convergen a  esta redefinición permanente en un contexto que exige permanentes cambios a todo nivel (político, educativo, social, etc.), un cambio en que las ‘masas’ domesticadas y sumisas son solo la carne de cañón u espectadores obligados frente a quienes tienen todas las herramientas para hacer lo que tienen que hacer involucrando la administración del terrorismo.

Luego de mi “llamado” a los yihadistas y sirios “moderados” a venir a los diversos países europeos, africanos, asiáticos y americanos, no es difícil comprender quienes siguen siendo los responsables del terrorismo global que en este caso toca las puertas de las casas de Francia, París.

Realmente no existe la voluntad política de resolver un ápice de la problemática generada por el la oligarquía sionista árabe para mantener su estatus económico y político en sus áreas de influencia.

Bajo estas premisas, el Estado Islámico no puede ser destruido, no debe ser destruido pues le seguirá sirviendo de instrumento de mediano y largo plazo. Los países imperialistas al unísono necesitan de este pretexto para formular y desarrollar políticas intervencionistas. A este escenario ha sido incorporado Rusia el que ha devenido en aparente la razón fundamental de este trasvase del terrorismo hasta ahora instrumentado por el sionismo árabe para ‘presionar’ a países competencia como Rusia, China, etc. El peor instrumento, hasta hace poco ‘inteligente’, que a mi juicio para esos avatares ya ha muerto.

Los hechos no se suceden al azar ni desconectados del contexto global, salvo que se quiera retroceder a situaciones políticas pasadas como las que se dieron entre los estados del siglo XX lo que no serían ni son un  ‘negocio’ para las empresas y grupos de poder (generadoras de terrorismo) hambrientos por dólares, rublos o yuanes por llenar sus barrigas, sus panzas y satisfacer las necesidades de sus genitales.

Hay algo que no queremos reconocer quizá porque nos gusta la cachería, el placer sexual del mismo y nos negamos a admitir. El crecimiento global de la población (y de sus necesidades en específico) en cierto modo está empujando a estas circunstancias donde el valor del género humano más que medirse en términos de la sobrevivencia como especie (incluyendo las cuestiones de ‘raza’ y que inspiraron a muchos filósofos del siglo pasado a la formación de partidos de carácter humanista y socialista, que hoy están prostituidos y politiqueramente instrumentados por las fuerzas de las circunstancias de la globalización) se mide actualmente en términos de determinados grupos económicos como un simple valor de cambio, de uso, económico, matemático, estadístico (un número más).

Que de aquí a 10 años la especie humana se extermine o reduzca bruscamente (o de poco a poco como es el caso del uso del terrorismo mercenario para estas circunstancias actuales, un “mal menor” que en relación a una tercera guerra mundial, que no se debe descartar como una “solución” casi “natural” a esta creciente problemática poblacional) como resultado de este crecimiento desmedido no por los efectos que estos producen sobre su propio entorno natural sino porque no hay un entorno natural terrestre que pueda soportar tal incremento al que pondrá un límite tal y como lo pone a cualesquiera de las especies animales que moran sobre su superficie y a costas del mismo.

Bajo esa premisa, hay peligros más nocivos que el terrorismo mediático y que se presentan hasta como las situaciones más benévolas, de paz, de libertad, de democracia, de comunismo o lo que fuera que divorciados de la naturaleza, importan un comino su sobrevivencia. Veámoslo desde esta perspectiva lo que sucede actualmente en el escenario global determinado por las necesidades exclusivamente de la especie humana. Quizá de su extinción nos lo agradezcan las demás especies de animales que habitan sobre el planeta Tierra.

Es todo un espectáculo global humano el que tenemos la ‘dicha’ de observar, de analizar, de influir, de determinar, de cambiar, etc., ‘invitados’ a esta fiesta global aún sin querer, en la que los “verdugos” ahora pasarán de “víctimas” (caso actual Francés). Un escenario en permanente cambio donde los roles han sido invertidos y el “defensor de la democracia” puede degenerar en un “terrorista” que hay que combatir a muerte y el “terrorista” puede degenerar en un “defensor de la democracia” por las fuerzas de las circunstancias más que por la fuerza de la opinión pública que hoy está venida a menos y que en términos de poder popular solo sirve para limpiarse el culo, con nombre de papel marca ‘rata’.

Como dice la canción, “tendría que llorar por ti y no tengo una lágrima”. No hay nada nuevo en el escenario humano. No sé por qué será que no me sorprende ya pues casi lo he vivido ‘todo’, pues sinceramente, y aunque no se los diga directamente, incluso actualmente estoy amando más a mis enemig@s que a mis amig@s pues como dice el Cristo sino ‘qué merito habría en ello’ (de amar solo a los amig@s).

Para resolver el caso de las consecuencias de la intervención desesperada imperialista sionista y árabe después del 11S con el pretexto del “terrorismo” hace falta algo más que los personajes políticos de este escenario internacional actual. Entre terroristas no se pueden arreglar las cosas solo por simple voluntad.

Que debemos aclarar que en las cuestiones actuales del terrorismo global no hay víctimas que sean “inocentes” sino víctimas cómplices de sus propios estados y situaciones de cosas pues para todos es ya conocido cómo es que se originaron estos tejemanejes con los que incluso se identificaron al denominarlo incluso como parte de inteligencia sea este racial o lo que fuera para sostenerse incluso como naciones Estado, del cual Charlie Hebdo es la viva muestra que en vez de hacer mofa humorística (consecuente con su ‘política’) de los atacantes y de los muertos simplemente esta vez se metió la lengua al poto del que no soy quién para decir que se debería cerrarse.

Conculcado, satanizado legalistamente el derecho a la “defensa legítima” por parte de las clases explotadas, por los grupos humanos neocolonizados, por los afanes imperialistas geoestratégicos de la globalización del capital, como producto de la propaganda inteligente (mientras duró por supuesto), la violencia política y ‘revolucionaria’ ha devenido en una interpretación mediática politiquera bajo el cliché de “terrorismo”. Lamentablemente estamos metidos en un estercolero humano (incluyendo al Dios respectivo) del que no van a querer salir si no es bajo la forma de una Tercera Guerra Mundial del que no se puede descartar y que solo los acontecimientos por venir o sucederse lo confirmarán, como para no especular.

Así nuestro planeta parece bonito, que es también el planeta de los demás animales y no solo del hombre.