lunes, 8 de febrero de 2016

EL PLAGIADOR (HASTA AHORA PRESUNTO) CÉSAR ACUÑA PERALTA: ¿EL ÚNICO EN EL PERÚ?

¿El infierno de Dante Alighieri o sólo de César Acuña? El de Dante sabemos cuál es pero el de César Acuña solo lo podemos especular aunque éste en el país no está solo realmente.

Algunos investigadores formales o informales han descubierto que Cesar Acuña peralta para la elaboración de su tesis doctoral ha copiado textos (párrafos) de diversos autores cometiendo la omisión, no sé si voluntaria o involuntaria, de no mencionar las fuentes de los mismos. Razones pueden haber muchas, su abogado puede acudir a ellas para la defensa del candidato presidencial.

Podríamos creer que la asesoría técnica que recibió para la elaboración de su tesis no se correspondió con la seriedad, la responsabilidad ni el compromiso con el trabajo del tesista sea por las motivaciones que fueran que según lo actuado displicentemente en la aprobación del trabajo doctoral se descarta de plano la motivación política, politiquera o similar, creo que es lo contrario.

Me parece importante la acción investigatoria de los periodistas formales e informales al descubrimiento de la verdad, de la noticia de primera plana, de evitar el engaño, el fraude, más si todavía se corresponde con una persona que pretende acceder a la presidencia y más si todavía hemos tenido desde la década de los 80 una sucesión de personajes fraudulentos y mitómanos que han dirigido los destinos de este país con el engaño, el chantaje y la coerción, tal como la reciente estafa humalista nacionalista de la “Gran Transformación” sino mencionar la del “No Shock neoliberal” de Alberto Fujimori o esa de la “Estatización de la Banca” del falso revolucionarismo alanista y aprista, sin olvidar al asolapado y oportunista Alejandro Toledo que solo convino con dar la continuidad al modelo neoliberal fujimontesinista y aprovecharse personalmente de las circunstancias económicas mediáticas del contexto global.

Así, la población de peruanos en general, sea por la razón o por la fuerza, están domesticados para aceptar las situaciones que establecen los grupos de poder mediáticos, entre ellos los económicos y financieros en el sentido de que sirvan a la consolidación del sistema capitalista peruano.

Bajo esa premisa, César Acuña no es disfuncional al sistema pero sí a determinados grupos de poder políticos y económicos establecidos y consolidados por los cuales el “Gran transformador” tuvo que cambiarlo por una ridícula “Hoja de Ruta”. Todos sabemos muy bien cómo ha evolucionado desde el gobierno del japonés de origen peruano Alberto Kenya Fujimori Fujimori al haber abierto la posibilidad legal de que individuos como César Acuña entre muchísimos otros empresarios de la educación en el ámbito privado pudieran hacer plata fácil con la liberalización no solo de la economía sino del sector educación vía la administración privada del sector que hoy en la actualidad prosigue pero con los controles y filtros establecidos a raíz de la mediocrizacion del sector como consecuencia directa de la política corrupta neoliberal a ultranza del fujimontesinismo en el país.

Ideal sería que no se haga escarnio solo con una persona por su condición mediática de candidato presidencial que tiene adportas a las elecciones presidenciales. Mucha gente como él realiza esas operaciones económicas en el sector educación gracias a la privatización y a eso estamos yendo con la ley de Reforma de la Educación. Es necesario recordar que muchos investigadores en el país se mantienen callados a sabiendas de situaciones como la de César Acuña en las que incluso están inmersos pero los dejan pasar por sus propios razonamientos y no lo denuncian pues para no tener escollos que les impidan el avance en sus carreras profesionales.

No es correcto, se corresponde solo con una situación mediática que no involucra a todo el sistema educativo peruano, a todos los tesistas e investigadores del Perú, de canto a canto, y no solo por deshacerse de un contendiente candidato electoral, mitómano y engañador a primera vista.

Hemos visto que periodistas de Cuarto Poder hacen una férrea defensa de la ética profesional, no solo en los términos del periodismo libre e independiente, ante las acusaciones del abogado de César Acuña, Vladimir Paz de la Barra, de acusarlos de estar sirviendo mercenariamente a los intereses del grupo El Comercio del Perú. No podemos decir lo mismo, no nos consta, no lo podemos comprobar pues es parte del trabajo periodístico hacer investigaciones como las correspondientes al hasta ahora presunto plagio u omisiones de César Acuña.
¿No habrá algún dolarito, yen o rublo por allí que me caiga del Cielo del verdadero Dios? Ofrezcan pues.

Lo que sí podemos afirmar es en cuanto a la ética profesional de ellos y de otros periodistas acreditados en su postura de defensa y por ende promotora (inconsciente o no) del terrorismo democrático como el que se ha venido desarrollando en el Medio Oriente, en Siria para ser más específicos, pues son parte del entramado de la OTAN y de sus intereses geopolíticos e ideológicos. La terminología de “Rebeldes” empleado por estos periodistas no se corresponde necesariamente con la defensa de aquella ética profesional, libertad e independencia que manifiestan sino que presumiblemente con una suerte de militancia para su defensa. Lo digo en relación a su catalogación de los movimientos senderistas y emerretistas a los que denominan como terroristas y no rebeldes, guerrilleros o revolucionarios pese a que los que ellos denominan como “rebeldes” y no terroristas han rebasado con creces las acciones de terrorismo de estos grupos en armas en el país a los que comparándolos con los existentes en el Perú son solo bebés de pecho frente a estos delincuentes terroristas democráticos sirios.

Asumo pues que la contra-dicción de los periodistas formales y acreditados de los medios de comunicación de todo el territorio peruano, son casuales e involuntarias omisiones y no plagios o copias de la verborrea reaccionaria de este país (sin mencionar la fuente) y a nivel global por defender a sus propios terroristas, a los delincuentes terroristas democráticos sirios. Comprensible que el abogado de César Acuña no se haya valido de estos argumentos, evidentes y comprobables por supuesto y no meras especulaciones, para desenmascarar la falseada ética profesional de estos periodistas porque tratándose de un tema tan delicado muy probablemente su carrera profesional de abogado acabaría allí.

Solo prenda su televisor o la radio nacional y escuche a los relatores periodísticos hablar (repetir) de "rebeldes" sirios en lugar de delincuentes terroristas democráticos sirios (lo que realmente son) a los que se les ha dado cabida en Ginebra como parte de una COMPLICIDAD global con el terrorismo democrático y amigo.

Aquí en el Perú se han cuidado muchísimo en catalogar a Sendero Luminoso y al MRTA como guerrillas revolucionarias o "rebeldes" sino delincuentes terroristas comunistas para que no sean declarados beligerantes y así tener cabida y protección con la Convención de Ginebra.

Se asumía que no había cuartel en la guerra contra el terrorismo, sea cual sea su orientación, filiación o tendencia.