lunes, 1 de febrero de 2016

UN VIAJE NOCTURNO POR LA VÍA LIBERTADORES. LAS LÍNEAS DE NASCA. RAZÓN DE LAS CONSTRUCCIONES DE LAS PIRÁMIDES EN EL PERÚ.

Al 20 de enero de este año 2016 más o menos (fecha de inicio de la fiesta de la Tunantada en Yauyos Jauja mi tierra de nacimiento) decido ir a la capital limeña para lo cual la empresa donde compré el pasaje me advierte que la ruta será la vía libertadores y no la que había acostumbrado (Huancavelica, Huancayo, Jauja, Lima), sino pasando por Ica a lo cual acepté pues quería desde hace tiempo conocer dicha ruta.

Primera vez por dicha ruta aunque hace bastantes días atrás de casualidad había conocido la laguna de Pultocc de Huancavelica de aguas límpidas comprando trucha con algunos colegas del cual no recuerdo bien las historias que se cuentan por allí y que no son motivo en este artículo. Solo en aquel lugar pude recordar cómo era la laguna de Paca de Jauja cuando era niño pero hoy sus aguas están de color verdoso con destino a convertirse en un futuro pantano a consecuencia de los desperdicios provenientes de los centros habitacionales turísticos y principalmente de la población del lugar aledaño a la laguna, es decir, de las contaminantes fuentes de fosfatos diversos como subproductos principalmente del lavado de ropas de la población.
Laguna de Pultocc. Huancavelica.
Laguna de Paca. Junín. Jauja. Nótese la coloración verdosa del agua.

Salimos del terminal terrestre de Ascensión a las 08:50 de la noche (7:45 era la salida programada pero por percances del chofer titular tuvimos que esperar al suplente que ya venía de Huancayo). La belleza del paisaje no se aprecia pues por las noches sino a plena luz del antiguo, primigenio, natural y único Dios Sol de los antiguos peruanos (sino latinoamericanos). A plena presencia de la luna, la laguna parece no existir allá por las alturas a algo menos de los 5 000 msnm.

A eso de las 2:40 am despierto después de una breve dormilona a consecuencia de sentir que las curvas y las sacudidas habían cesado repentinamente y de pronto comenzábamos a viajar casi en línea recta, es decir, habíamos llegado a la ciudad de Ica creo yo y se divisaba a ambos lados de la carretera Panamericana chacras y casas que se iban aglomerando y disminuyendo según nos acercábamos a las ciudades o salíamos de estas.

Allí pude observar que algunas estrellas eran visibles por la relativa humedad o tenue nubosidad acumulada en la atmósfera las cuales fueron desapareciendo en visibilidad a medida que nos acercábamos más al norte hacia la capital limeña donde por más que intenté observar las estrellas que nos acompañaban en nuestro viaje ya no pude observarlas más por la mayor nubosidad. Una de las razones para que los hombres de la Costa Norte como Caral le dieran prioridad a la Sierra de Ancash en Chavín (la urgencia del control social y geopolítico en sus áreas de influencia) por lo despejado de la atmósfera para las observaciones astronómicas de las constelaciones para derivarlos por correspondencia para el control de las diferentes actividades humanas como expresión del poder de determinadas clases sociales. Una visión del desarrollo evolutivo transversal del antiguo hombre peruano.

Estando ya en Ica sobre la Panamericana pude observar que la constelación del que yo denomino como ‘el hacha del Inca’ la cual la está conformando la constelación de la Cruz del Sur, por la posición cientos de kilómetros más al oeste de mis acostumbradas observaciones nocturnas de las constelaciones (desde el segundo piso fijo de mi casa) y el desplazamiento sur-norte del bus a más de 70 km/hr, las estrellas en mención parecían ‘irse’ hacia el sur pues desde puntos de referencia de la ventana del bus cambiaron de posición cada cierto intervalo de tiempo en dirección al sur.

Primera vez que observé esta situación de deslazamiento de las estrellas hacia el sur dado que a dicha velocidad me desplazaba hacia el norte casi ‘paralelo’ al meridiano de Greenwich. Eso observado desde tierra podría haber sido o no observado en ese detalle por los antiguos caminantes peruanos entre nómades y difícilmente por los comerciantes arrieros que llevaban sus productos de la costa a la sierra y viceversa por los caminos serpenteantes, pero no por los primeros hombres navegantes marinos ni por los habitantes costeños recolectores de diversos productos marinos.

Para los primeros o antiguos navegantes marinos, dichas estrellas en su forma de constelaciones de formas diversas servirían para saber si estaban yendo hacia el norte o hacia el sur, llevados por las corrientes marinas del océano pacífico (eso lo recuerdo como cuando hace años atrás un día entré a nadar a la playa de Ventanilla por un punto específico dejando mis ropas y cosas en la arena y luego de un breve tiempo de nado terminé casi a 100 metros más al sur de donde ingresé en la creencia de que permanecía frente al punto de ingreso). Tal como lo hacen algunos investigadores con sus viajes a la Polinesia, sería emocionante adentrarse al mar en balsas de madera y totora primero pegados a la costa y luego más profundamente para ver si con solo las corrientes marinas y la profundidad se podía ir hacia el sur o hacia el norte. De que se llegaba a algún lugar, se llegaba.
La terminación del pico de la constelación del colibrí es el mango del hacha del Inca y la cruz del Sur como si fuera una flor del que bebe el néctar.

La constelación del ‘hacha del Inca’ tenía la orientación como indicando la dirección Este-Oeste. La cruz (al margen de que como tal indica la dirección cardinal Sur) señalando hacia el Este el lado del inmenso mar y la de la punta del mango señalando el Oeste del lado de la tierra, la sierra y por extensión la selva. Observando bien dicha constelación se corresponde con la de aquella ave en forma de piquero o gaviota de las líneas de Nazca donde el largo pico es el asa del hacha y la cabeza es la cruz misma o el hacha de metal del Inca. Quiere decir que de noche en el mar les servía a los navegantes para saber si se alejaban o se acercaban de la costa terrestre o de las playas y en el desplazamiento terrestre para saber si se dirigían a la costa, a la sierra o a la selva.

En los primeros tiempos del nomadismo, no existían puntos fijos de permanente observación de las estrellas y constelaciones. Solo los primeros estadíos de seminomadismo (como Caral) y posteriormente de sedentarismo (como Chavín) permitirían una observación más detallada y amplia de las constelaciones y de los fenómenos estelares asociadas con ellas como la ciclicidad de los fenómenos en relación al movimiento del Sol del que los nómades bien que podrían haberlo utilizado para desplazarse de Este a Oeste, es decir de la Costa a la Selva y viceversa. Era la etapa de la recolección de plantas y del seguimiento de los animales, a las vicuñas y guanacos, las fuentes de proteínas. De manera cruzada y diversa se habría producido el poblamiento del antiguo Perú y no en una sola línea como para decir que los primeros habitantes del antiguo Perú emergieron exclusivamente de la Selva peruana asociado con los factores estacionales y climáticos globales (como el fenómeno del niño, además del uso político y religioso por parte de las ‘clases’ dirigentes para el control social y la manipulación mental de las agrupaciones de humanos en crecimiento y/o extinción, observadoras e inteligentes clases dirigenciales de los cuales dependían para su sobrevivencia).

Hoy sabemos que Caral es mucho más antiguo que Chavín, es decir, que Chavín fue construida acorde con las necesidades del natural-animal salvaje y ancestral poder informal (el control de las manadas de homínidos y posteriormente homo sapiens) y en desarrollo en razón a las necesidades de la disponibilidad de observaciones estelares más precisas que ya se realizaban desde más antes incluso que el propio Caral pero que en sociedades como esta fueron descubriendo con más detalle situaciones estelares, símbolos y conceptos astronómicos, sociales, arquitectónicos y religiosos derivados a partir de dichas innovaciones en la cultura astronómica del hombre del antiguo Perú que denominaré como la cultura tecnológica. Son los diferentes estadíos humanos previos al surgimiento de la “Teoría Religiosa” (la teoría del Dios como causa de todo) que iba mutando periódicamente a través de las décadas y los siglos, asociado directamente al desarrollo de dicha cultura tecnológica, es decir, la implementación de conceptos e ideas adecuados al desarrollo social o a las circunstancias, innovaciones, demandas y necesidades del crecimiento poblacional. Tenemos en razón a ello la primera etapa de la visión naturalista concretizado primero en las estatuillas de barro de mujeres asociados a la fertilidad y finalmente en la concreción del Dios Sol; la etapa posterior del Dios humano evolucionaría primero en una fase de convivencia con el ancestral Dios Sol, luego una fase de contradicción o de separación que se concretizaría con la etapa de la conquista de América por parte de los españoles con la introducción e imposición del más elaborado Dios cristiano apostólico y romano.

Diremos que las estrellas o las constelaciones eran a través del tiempo casi las mismas pero no así las relaciones sociales conceptuales ni tecnológicas de los animales humanos.

Los navegantes marinos en balsas de madera y/o totora utilizaban a cada una de las constelaciones según la estación en que eran visibles para navegar asociando dichas constelaciones a las condiciones marítimas de navegación. Así, el mono de Nasca (el jaguar Sechín y jaguar hembra Chavín) se correspondía con determinadas condiciones de navegación estacional, el mono en su cola se corresponde con la cola del colibrí Nasca que en relación a la cantidad de estrellas involucradas el colibrí es mucho más grande y su pico está cercano a la Cruz del Sur o el ‘mango’ del hacha del Inca (o su equivalente en el jaguar macho Chavín o de las 3 Marías o Constelación de Orión europeo, en la posición opuesta al del jaguar hembra con respecto a un punto de observación del planeta tierra) se correspondía con otras condiciones marítimas de navegación, ende, de pesca de determinados peces (incluyendo la presencia o visita de animales ‘especiales’).

La observación de las constelaciones y de los planetas en Chavín marcaban las exclusivas relaciones de intercambios comerciales permanentes entre la Costa, Sierra y Selva mientras que Nasca además de continental marcaban las relaciones de intercambios comerciales marítimos y del desplazamiento de personas que probablemente trascendían las áreas geográficas del antiguo Perú. Así, en la oscuridad una estrella en particular de determinados grupos de estrellas (figuras como el del pico del albatros) después de determinado tiempo de navegación con las propias fuerzas marinas marcaban para los navegantes en la posición Este-Oeste en una línea imaginaria la proximidad o cercanía de determinados pueblos sobre el litoral terrestre (los monumentos de piedra de la isla de Pascua en Chile tenían esa función diurna para orientar a los navegantes, quizá también nocturna) los cuales de día algunas de las figuras sobre las dunas, las formas de los cerros, de los arrecifes o de las playas les señalaban la proximidad a determinado lugar que se supone era conocido por los navegantes.
Isla de Pascua anexado por Chile en 1888 (9 años después de la Guerra de invasión y latrocinio a Perú con el apoyo de países europeos interesados). Nótese los Moais (de ascendencia Polinesia) alrededor de la isla que según referencia de Wikipedia sobrepasan los mil de ellos. Tomado de https://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_Pascua
Moais que según se manifiesta son posteriores  siglos después a la de las líneas de Nasca.

Como van los hallazgos de restos de primeros vestigios de presencia humana incluso anteriores a las halladas en Norteamérica (como los de Chile), afirmar categóricamente que el poblamiento de América se hizo solo por vía terrestre de Norte América hacia Sur América no puede aceptarse a pie juntillas como verdades indiscutibles. Probablemente haya sido así también pero que no se corresponde con la migración cultural de ideas y conceptos religiosos que se desplazaron desde Sur América hacia Centro América (Mayas y Aztecas son posteriores a Chavín). Probablemente los vestigios de madera ende de presencia humana hallados en Chile pudieron haber venido por mar arrastrados casualmente por las corrientes marinas desde Norte América hacia Sur América o por vías similares desde Australia o por rutas próximas al polo sur en equivalencia al congelamiento del  estrecho de Bering (periodo de la Gran Glaciación) lo cual puede resultar más probable que asumir que haya venido por vía marítima.
Probable desplazamiento del poblamiento americano lo que en apariencia invierte la idea original  del poblamiento americano de Norte a Sur lo que se deriva a consecuencia del hallazgo en Monte Verde, Chile. El resultado de la glaciación en el Polo Sur.
Monte Verde es un yacimiento arqueológico Es un asentamiento humano del pleistoceno tardío ubicado en el sector de Monte Verde de la Región de Los Lagos, al sur de Chile. Consta de dos yacimientos: MV-I y MV-II, los cuales se han datado en 33 000 años (fechado radio-carbónico) y 14 800 años antes del presente (12800 a. C.), derribando la entonces "Teoría del Poblamiento Americano" que fechaba la llegada del hombre al nuevo mundo hace 12 500 años antes del presente. Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Verde

Ambas formas de vida y de poblamiento del continente americano son factibles. Que el poblamiento de Norte a Sur haya sido más tardía que la de Sur a Norte no habiendo la necesidad de estos últimos y más antiguos de desplazarse más hacia el centro y al norte por la recolección de alimentos diversos dada la abundancia y la escaza o nula competencia por los recursos disponibles. El desplazamiento poblacional Norteño aunque tardía se impondría a la de los Sureños pero recibiría influencias culturales notables de estos.

Debemos tener en cuenta que las líneas de Nasca en el Perú actual no fueron exclusivos de este pues en el territorio de Chile actual en el desierto de Atacama y similares (territorios de Perú y Bolivia robados por los monopolios extranjeros europeos aliados con los chilenos durante la guerra del pacífico de 1879), aunque posteriores (http://elarcadelmisterio.blogspot.pe/2012/04/geoglifos-de-atacamael-otro-nazca.html ), existen también líneas equivalentes a los de Nasca y que habrían tenido las mismas o similares funciones astronómicas marítimas comerciales para la navegación y el desplazamiento además de las actividades técnico productivo agropecuarias en tierra. Dentro de dos visones es que se engloban las diversas teorías sobre el origen de las líneas de Nasca, una, la visión estática cultural ajeno a la histórica evolución social, cultural y tecnológica del hombre (netamente especulativos, incluso malintencionados) y la otra, la visión dinámica cultural del dialéctico desarrollo social del hombre inmerso en su cambiante contexto natural.
El gigante en el desierto de Atacama territorio bajo control temporal en Chile actual. Hasta fines del siglo XX se les hacía creer a la gente que eran los extraterrestres los que guiaron a los habitantes para la construcción de dichas líneas.

LA RAZÓN PROTECTORA DE LAS PIRÁMIDES Y LA EVOLUCION DE CONCEPTOS POLÍTICOS, SOCIALES Y RELIGIOSOS DE PROTECCION Y SOBREVIVENCIA ASOCIADOS A ESTAS.

Seguía en mi viaje por la carretera Panamericana hacia Lima y observaba que había una suerte de dunas en forma de cerros circunscritos a áreas pequeñas. Eso me sugería la necesidad de la conquista de las dunas y de los cerros.

Las pirámides tanto en el Perú como en otros continentes a través de desarrollo social evolutivo y también conceptual, se ha asociado con la necesidad de protección, por ende la de prolongar la vida como causa origen de la construcción de las pirámides.

La primera fase previa a las pirámides escalonadas radicó en la necesidad de la creación de cercos perimétricos de protección para separarse de las demás alimañas predadoras incluso la de los come hombres (come niños) como el puma, el jaguar, el zorro, entre otros. Luego, posteriormente como resultado de la complejización del competitivo crecimiento poblacional, vendrían los muros de piedra y barro para defenderse principalmente del acoso de las bandas enemigas. Existen muchos centros arqueológicos en la costa peruana que evidencian estas manifestaciones culturales tecnológicas (frente al local del actual MINEDU, en el Parque de las Leyendas, en Puruchuco, en arquitectura rural Moche, etcétera) las que involucraban la aparición y evolución de las correspondientes innovaciones y adecuaciones de los conceptos e ideas cognitivas pre religiosas, el uso de los animales y las plantas como símbolos para la explicación de los fenómenos naturales y astronómicos (los observamos también en los detalles escultóricos de Sechín, Caral y Chavín, sino desde la época de las cavernas como Lauricocha y Toquepala como manifiesto en otro artículo al respecto –por su morfología, hallazgos de restos óseos del hombre intermedio entre el homínido Australopiteco y el antecesor del hombre actual u Homo erectus ponen de manifiesto que dichos animales humanos estaban lejos de ser bestias simplemente y que además de organizarse, hace millones de años, tenían costumbres naturales protectoras y cuasi “religiosas” como la de enterrar a sus muertos lejos del alcance de las alimañas como lo confirma el hallazgo reciente en el África en angostos túneles subterráneos a los que se ingresa arrastrándose del Homo naledi http://www.abc.es/ciencia/20150910/abci-naledi-especie-nueva-201509101258.html como evidencia de la presencia del razonamiento emocional o del desarrollo del pensamiento bioquímico-emocional que es la base a partir del cual se configura el pensamiento bioquímico-conceptual que es lo único que nos diferencia de estos homínidos sino monos como término que no les gusta a los recalcitrantes fanáticos religiosos y afectos a la teoría creacionista idealista y elitista del Dios humano, actual o modernamente asociado al poder del intervencionista capital imperial donde los cristianos al parecer son un estorbo tanto para los planes expansionistas de remodelación global de los judíos como para los planes expansionistas de los musulmanes-).
Familia de australopitecos. Probablemente solo gritar y gruñir.
Homo naledi que en la lengua local sesotho significa ‘estrella’. Hallado por el paleo antropólogo Lee Berger en octubre del 2013, en el continente africano en la cueva Rising Star a unos 50 kilómetros de Johannesburgo (Sudáfrica). Los descubridores creen que aquellos homínidos fueron depositados allí por sus congéneres, lo que supondría un inesperado comportamiento funerario nunca observado en humanos tan primitivos. Por el tamaño de los huesos, estos incluyen infantes, niños, adolescentes, adultos y ancianos. Ninguno tiene marcas de traumatismo por una posible caída a la fosa, ni tampoco signos de haber sido devorados por un animal o por su propia especie, como sí sucede en el único yacimiento comparable: la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos). Con todos estos datos en la mano, la única hipótesis que queda en pie es la de que alguien los dejó ahí en varios momentos en el tiempo, dicen los autores del estudio. Un ritual funerario que hasta ahora sólo se atribuía a humanos más modernos y con más cerebro. Lamentablemente no se les ha determinado su antigüedad. Kaye Reed, de la Universidad Estatal de Arizona, opina que sin fechas para los fósiles es “imposible” situar a esta nueva especie en nuestro árbol evolutivo más allá de incluirla en el género “Homo”, según http://elpais.com/elpais/2015/09/09/ciencia/1441800892_046663.html lo que para el bloguero nos llevaría a una suerte de especulación al puro estilo de Discovery Channel que quiso ‘engañarnos’ ‘científicamente’ con eso de los hombres sirena y los dragones de fuego. Sería una pena.

Para los primeros pobladores del antiguo Perú, la percepción pre-conceptual (por la experiencia visual sensible) de los puntos cardinales no era la de Este u Oeste sino la de la orientación en términos geográficos como la del lado de la Sierra o la Selva por donde “sale el Sol” (ligado empíricamente a la despensa de animales y plantas, el lado primordial para la sobrevivencia y la vida) y el lado del mar por donde se “oculta el Sol” (y su correspondiente asociación alimentaria). Era la dependencia primitiva o primigenia de las actividades humanas con respecto al Sol. Podrá resultar extraño al lector pero asumo que desde los primeros homínidos, anteriores a los Australopitecos en su estadio de un animal más de la naturaleza, si bien carecía del razonamiento bioquímico-conceptual y abstracto del que hacemos uso actualmente, utilizaba el pensamiento bioquímico-emocional de exclusivo carácter natural sensible (naturalista, similar a la de los demás animales de la naturaleza). Lo digo en razón a que por más bestias salvajes que se les considere, por más animal “que no piensa en nuestros términos conceptuales filosóficos” (pero siente) como los demás animales, los primeros homínidos pre hombres tenían que pensar para: hacer parir a sus hembras, para protegerlos de las demás bestias y garantizar su sobrevivencia buscando o recolectando alimentos diversos, peleando con las demás bestias para que no les roben a sus hembras y no maten a sus crías, trabajar en equipo, discriminar los alimentos útiles de los nocivos y enseñárselos a sus crías o descendientes, aprender a observar en la naturaleza y sus fenómenos para asociarlos con otros eventos, tan igual como sucede con los monos y los demás animales de nuestro tiempo que luchan por su reproducción y sobrevivencia. Una cosa es clara, todos los animales que conforman los diversos hábitats naturales-sociales tienen que ser lo suficientemente hábiles, fuertes e inteligentes como para soportar las adversidades naturales, adaptarse a sus cambios permanentes como ha sucedido con estos homínidos que dieron origen a nuestra especie animal llamado hoy humano (que por intereses económicos globales hoy pretende vivir inteligentemente en guerra permanente por la sobrevivencia de sus propios grupos culturales y afines).
Ejemplo. Fortaleza de Chanquillo. Es una muestra de la arquitectura del estado Moche o Mochica el cual es conocido por sus pirámides de adobe y sus sangrientas ceremonias donde prisioneros y guerreros eran sacrificados en honor a los dioses. Existe fecha lograda mediante el C14 que fija la antigüedad de Chanquillo en 342 +/- 80 años a.n.e. según http://www.perutoptours.com/index02anchanquillo.html

Además del objetivo de la protección, la aparición de las pirámides escalonadas se deba quizá a una cuestión más de facilidad, estabilidad y rapidez en la construcción de muros que en la necesidad de construir muros únicos más altos e inestables al paso del tiempo y a la acción de los fenómenos de la naturaleza como las lluvias torrenciales y terremotos (maremotos y tsunamis en el caso de la Costa, incluyendo fenómenos naturales como el del niño y de la niña).

Los cercos simbolizaban expresiones de protección, de sobrevivencia, de control y dominio que fueron construyéndose en relación al modo de vida social, astronómico y religioso de las clases dirigenciales, de los líderes de las tribus, pirámides que fueron constituyéndose para el uso exclusivo de la clase dirigencial o de los grupos de poder cuando el vulgo, la población en general fue constituyéndose en mayores grupos humanos que se aglutinaron posteriormente, con relativas mejores circunstancias y seguridades alrededor de las pirámides o centros del control, planificación y de protección social mientras los conflictos y guerras iban domesticándose o desapareciendo de sus áreas de influencia. No es extraño así que los pobladores Mayas hayan abandonado de improviso a sus líderes y ciudades de piedras entre ellas las pirámides de piedra, donde las pirámides escalonadas y con escaleras para ascender (sin torreones ni portones de protección, manifiestan la consolidación de las ideas religiosas Mayas) ponen de evidencia la separación de poderes y la existencia de las clases sociales. El concepto de los templos religiosos deriva a consecuencia de este desarrollo evolutivo arquitectónico, astronómico del desarrollo social.
Pirámides Mayas (observatorios astronómicos, templos generadores de conceptos religiosos filosóficos en su propia concepción del mundo y para la organización de la mediática sociedad Maya). Tikal a la izquierda.


A primera vista, la presencia de superficies volumétricas escalonadas superpuestas me sugirieron anteriormente que se correspondían con determinados linajes, personajes o predomino de determinadas organizaciones o clanes familiares exclusivos (propios de la ‘realeza’ o las clases dirigenciales para el control territorial, a manera de herencias sino expropiaciones políticas sino también religiosas) en razón a que algunos investigadores afirman que se construían unas sobre otras, sobre la base de las anteriores para propósitos quizá similares, sea enterrándolas o escalonándolas como indicadores de la estacionalidad o inestabilidad en la permanencia en dichos lugares, además de reflejo de la complejización de los grupos poblacionales y según las necesidades propias de específicos grupos humanos en determinados lugares del país.