viernes, 11 de marzo de 2016

IMPLICANCIAS POLÍTICAS DE LA LEY DE REFORMA MAGISTERIAL EN LAS REGIONES DEL PERÚ 2016


La ley de la reforma magisterial está trayendo cola y con ello sus primeras “víctimas” en el ámbito político y politiquero de nuestro país y en todos los bandos o sectores políticos que han marcado las pautas de los antecedentes históricos sociales de la actual reforma magisterial.

Para entender algo de más de nuestra historia actual hay que retroceder no solo un poco sino un par de siglos más atrás con la instauración de los mecanismos administrativos de la colonia y de la oligarquía española en connivencia con la oligarquía indígena aliada con ellos para la reformulación de las estructuras de poder político-religiosas pre-incas imperantes (quiteñas, cajamarquinas, chancas e incluso posteriormente en determinado sector Inca).

Así, la independencia de los criollos en el Perú como se suele conocer en textos bibliográficos diversos nos ha legado las formas funcionales de la administración de la colonia en términos de las relaciones sociales predominantes que determinaban los intercambios comerciales, el desarrollo, el crecimiento, las medidas de política regionales y nacionales, incluyendo a los conflictos y luchas sociales que han dado forma al escenario actual y que han sido deformadas en cierta medida por la insurgencia de la subversión en nuestro país.

En las condiciones descritas hasta antes de la emergente ley de reforma magisterial, en el administrativo sector educación se instauró una suerte de hereditarismo laboral promovida por la corrupción selectiva que hasta esas fechas (fines del siglo XX) no habían provocado dolores de cabeza o grandes contradicciones significativas al sistema imperante sino que al contrario había funcionado acorde con las necesidades nacionales y del contexto global.

En ese contexto, los nombramientos, los contratos, los cargos administrativos y toda suerte de oportunidad laboral en el sector educación habíase instaurado por las condiciones del poder político neo colonial tradicional. Esa fue una de las razones por las que los cargos de funcionarios eran por índole de ‘confianza’ sino a dedo.

Luego vendrían las condiciones propias de la guerra interna como consecuencia del accionar de los grupos subversivos en todo el territorio nacional que promoverían una suerte de militarización del sector educación dado la permisividad del ingreso de gente afín a la defensa nacional como la policía nacional y fuerzas armadas las que ha intentado direccionar a la manera tradicional no solo los destinos de la educación sino también de nuestro país.

DREs y UGELs fueron copados por personales de confianza (sea este de apellido español rimbombante o de apellido chanca e inca, la gentita de raza ‘pura’ y de sangre ‘principesca’ y de ‘estirpe’ en el Perú). Pero lamentablemente las consecuencias de esa política neo colonial traerían consecuencias funestas para el país y el riesgo de la quiebra no solo institucional sino del propio estado peruano cada vez más dependiente del liderazgo externo con el cual hoy en día se encuentra enmarcado en el contexto de la globalización. El escenario de la insurgencia de la subversión a través del terrorismo se correspondería con las condiciones de corrupción e incompetencia generadas a instancias del incipiente sistema capitalista peruano. En apariencia nada se resolvió con ello.

Las preocupadas mentes pensantes de este país entendieron que si no se llevaba a cabo una reforma educativa en el país las cosas iban a ir de  mal en peor. Lamentablemente hoy los maestros del país que no entienden este escenario o que no les agrada están disconformes con las implicancias de los mismos.

Acaba de salir una ley que permite que los cargos de los funcionarios de DREs y UGELs se ejecuten ya no por la ‘confianza’ gubernamental, a dedo, sino por la meritocracia y por medio de concursos. Así, los que se desempeñaban como directores en diferentes áreas educativas regionales y provinciales fueron “defenestrados” de sus cargos hasta ese momento de manera tradicional y también acorde con las necesidades de la lucha contra la subversión en el país.

Ciertamente que esta ley administrativa no la ha promulgado el bloguero por la que algunos afiebrados en su frustración y derechos conculcados y pisoteados en el contexto de su actitud otrora mediática de defensa del estado contra la amenaza terrorista están que echan humo y buscan una suerte de venganza por el oprobio y la que consideran un acto de traición (puesto que pusieron el pecho en la lucha a muerte contra la subversión y las tendencias comunistoides en diversas regiones del país). Lamentablemente ellos también padecen de la rigidez mental y ya están fosilizados resistiéndose a los cambios con los cuales no pueden acomodarse pues carecen de los recursos necesarios y no hay la voluntad para hacerlo en razón a los prejuicios que los sostienen o los siguen sosteniendo hasta el día de hoy.

Que si por sentirse frustrados ‘involuntariamente’ (en su afán por escalar laboral y económicamente como ha sido una costumbre, una tradición en el Perú) quieren desfogarse pues no piensen inspiradamente en destruir al bloguero que es un simple profesor de escuela distrital, menos concertadamente, sino pues vayan a la capital limeña y en las puertas del Minedu esperen al ministro de educación y le agarran a patadas, lo masacran, lo escupen, le insultan diciéndole su puta vida, le dan su pateadura de padre y señor mío hasta hacerlo sangrar o matarlo, y asunto arreglado, sea a nombre de la subversión guerrillera o de algún paramilitarismo magisterial o correspondiente (como algún docente de la institución educativa donde laboro, recién con cese temporal, no sé si despistado o no, se autodenominó públicamente como paramilitar como para tener muy en cuenta seriamente más si se trata del símbolo del choclo del gobierno regional actual). Obviamente pues vayan a riesgo de que la policía montada los atropelle o pisotee con sus caballos y no esperen que el bloguero vaya a la cabeza de este pedido por ser de ‘justicia’ y muera ansiadamente en el intento para considerarlo póstumamente héroe nacional o algo así (“cómo no te mataron los caballos carajo”). Para eso están los dirigentes del Sute caso de Huancavelica y yo creo que básicamente ustedes mismos (los degradados de nivel a escala inferior y los contratados). Por si acaso, este lunes 14 de marzo estará el ministro de educación en Huancavelica y tienen toda la posibilidad de saludarlo, digo, de sacarle la mierda a todo dar.

Claro, nadie está conforme con que le digan que “eres un mediocre”, “eres un incompetente”, “un ganapán”, “eterno contratado”, o peor “un aburrido” y que si no cambias te tendrás que ir del magisterio más todavía si están apareciendo una suerte de directores ‘dictadorcillos’ que creen que pisotear los derechos de quienes sean puede ser la medida vigente y permisiva forever and ever.

Creo yo que no solo los sindicalizados bajo los mecanismos de defensa actuales en el magisterio son los únicos llamados a defender sus derechos. Podemos generar otras asociaciones que permitan que los que nos encontramos por ley en carrera pública magisterial podamos protegernos del potencial maltrato y la (explicada líneas arriba) inevitable inestabilidad laboral que bien ocurre en este sistema capitalista como bien podrá ocurrir en uno de hipotético carácter comunista en el Perú (no digo de “izquierda” pues sería una estupidez, ni siquiera lanzo las monsergas predilectas de la derecha reaccionaria del país que además de gritar desaforadamente que Cuba es una dictadura, toma de ellos cínicamente las mismas herramientas de reforma laboral en la educación y las aplica en igual medida pero sin gritarse a sí mismos de dictadorcillos sino más bien de defensores de la democracia peruana en los pasillos del congreso de la república y en otras instancias). Calza así correctamente la visita programada de Barak Obama a Cuba.

Las implicancias de la emergente ley de Reforma Magisterial recién se están comenzando a visualizar. Nadie al parecer está exento de sus consecuencias ni mucho menos yo que considero que mi permanencia en el magisterio puede ser solo temporal y sujeta a la evolución del escenario local, la evolución de las necesidades económicas de la población local y las mías propias. Quien crea que puede ser profesor para toda su vida (como era antes y tratar de aferrarse al mismo solo porque sí nada más) sería un craso error más todavía si las causas estructurales sociales de la crisis que generó como resultado a la reforma magisterial no están resueltas y solo se aplican remedios tomados de distintos escenarios que puedan servir de soluciones al problema educativo. Lo digo para los jóvenes que creen que tienen vocación de maestros o pretenden serlo y no sufran decepciones o frustraciones al largo plazo.


Ciertamente que las crisis económicas emergentes a nivel global y nacional han de traer cola e influenciarán en el desarrollo y aplicación de la reforma de la educación (incluyendo las expectativas de la población local) y podría terminar por absorberla sino abortarla también.