domingo, 13 de marzo de 2016

OUTSIDERS ELECTORALES Y LOS CABALLOS DE TROYA DE LA DERECHA REACCIONARIA EN EL PERÚ


Demás está decir los antecedentes históricos de la farsa electoral de la “izquierda” en el Perú la que consolidó a los gobiernos neoliberales de Alberto Fujimori Fujimori y a Ollanta Humala Tasso, eso es indiscutible.

Lo que por demás está descartado como candidato electoral es Alan García Pérez quien asesinó también al APRA o al menos pretende dizque ‘salvarlo’.

Este proceso electoral ha devenido en írrito y corre el riesgo de declararse nulo en razón a las manoseadas que se hace desde las instancias gubernamentales oficiales y legales de este país. No me estoy refiriendo de las probables “amenazas de muerte” a Távara presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) sino a las preocupaciones de todos los partidos tradicionales por salir airosos de las acusaciones de actos de corrupción entre otros, es decir, la de lograr la impunidad total a sus actos por demás públicos.

Alan García es el otro perdedor adelantado de esta campaña. Ciertamente que no renunciará ni menos lo sacarán de campaña como lo hicieron al fantasma de Daniel Urresti del partido del otro nacionalismo (no el de Nadine Heredia sino el de Ollanta Humala o del neo fujimontesinismo con careta multifuncional).

Control total de seguridad del estado reaccionario se llama esto y a eso la gente de “izquierda” ha contribuido alegremente en un escenario de expectativas por cambios y transformaciones trascendentales en nuestro país que tomen en cuenta a las demandas nacionales de todo el país que por demás han terminado en lo que han terminado ya con Alberto Fujimori Fujimori y Ollanta Humala Tasso, los “outsiders” para manosear y traicionar la voluntad popular en el Perú incluyendo a la “izquierda” tradicional.

En ese escenario sobresale la abortada presencia política de Susana Villarán dizque de “izquierda” como candidata al congreso por el partido “nacionalista” o humalista en su aceptación y definición tardía de que la derecha viene con careta de “izquierda” tipo caballos de Troya con cabezas tipo Alberto Fujimori, Ollanta Humala, Daniel Urresti o Julio Guzmán (estos últimos las caras de la misma moneda). No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista menos si ya no existe la amenaza senderista ni emerretista del terrorismo en el país.

Los gestos de la Keyko Fujimori no son casuales con respecto a querer vincularse “adrede” con la actitud de otorgar obsequios y/o dinero pese a que está prohibido por la ley. Sabe que no tiene opción a la presidencia y tiene que (por cuestiones de la seguridad del estado reaccionario) optar por ‘concertar’ (asesoradamente) con los demás, en este caso específico con el candidato de todos los reaccionarios en el Perú, es decir, Julio Guzmán de TPP (Todos Por el Perú, todos por el Perú de los corruptos y de la derecha reaccionaria), el caballo de Troya del neoliberalismo corruptor.

Cabe notar la inocente apreciación electoral de diversos sectores de la “izquierda” que desconocen estos manejos y pese a sus experiencias vividas con las estafas de Fujimori y de Ollanta Humala no aprenden, es decir, tropezar con la misma piedra para al finar equivale a decir: me equivoqué otra vez o un tropezón más y que importa (quizá básicamente por su miedo inconsciente todavía a la amenaza real que representaron también para ellos las agrupaciones radicales de la izquierda no electoral en el país).

La corrupción institucionalizada está en riesgo y sabe que tiene que hacer regresar a candidatos recientemente defenestrados como Julio Guzmán y en el peor de los casos a César Acuña no por cuestiones de desprecio cholístico apestoso sino por cuestiones que rebasan apreciaciones de índole racial o cosa por el estilo (cosa de ‘pitucos’, la de la gente light o gente ‘bien’ del Perú así tenga la cara de huaco más feo que los de la cultura Mochica o apesten peor que los zombies en descomposición).

Así, no sabemos si realmente el JNE tiene la autonomía y la voluntad de hacer las cosas legalmente o es que solo está digitado desde las usinas u oficinas de seguridad del estado para garantizar que las cosas no salgan de su cauce y ‘otra vez’ (a lo chavo del 8, ‘fue sin querer queriendo’) se embauque a la población pues esta ‘no sabe lo que hace’ y hay que perdonarlos o cosa por el estilo (ya hasta podrían considerarse el nuevo Cristo del Perú como aquel gigante que construyó Alan García en el Morro Solar con aporte brasileño). “No adorarás imágenes de ídolos falsos” dice la Biblia.

Cierto, todavía se quiere evitar formal, clandestina e ilegalmente que suceda una división o polarización (bipolar) electoral en el país al estilo de Venezuela, Brasil y pretender que las cosas sigan como antes, es decir más estafa electoral.

Así, hasta el bloguero podría ser considerado subversivo (casi ‘terrorista’) por estar socavando o subvirtiendo el ‘orden’ o complotando contra la ‘democracia’ aquella que definitivamente se ejerce todavía en las calles sea este de “izquierda” o de “derecha”. A estas alturas podemos ‘sentir’ a los entes diversos que hicieron oposición a las grandes transformaciones estructurales en nuestro país que devinieron posteriormente en la independencia criolla del Perú en 1821.

A este paso se corre el riesgo de que este proceso electoral sea declarado más que viciado sino nulo y hasta se tienten auto golpes de estado al puro estilo del fujimontesinismo pero esta vez como neo fujimontesinismo. Desconocíamos desde niños y jóvenes que así se manejara la politiquería en el Perú y con las instancias respectivas en este caso al JNE como pantalla para la ‘formalidad’, total como praxis aprista, todo se puede ‘arreglar’ en el país. ¡Disciplina compañero!, ja, ja o ¡te saco la mierda!, como si fuera de temer la presencia de un put@ ladrón de alto nivel frente a uno fungiendo de “autoridad”. Ni para repetir los argumentos de muchos funcionarios del magisterio en Huancavelica de que la corrupción rampante e institucionalizada es culpa de los delincuentes terroristas o del conflicto armado (solo faltó decir “de los que piensan diferente”).

Lo digo una vez más: no sabemos por qué se sigue gastando tanto dinero en estas campañas electorales si se puede nombrar a dedo a cualquier presidente, monarca o emperador (no es casual que en Libia se quiera imponer una monarquía como suerte de dictadura inevitable al abortado proceso de ya demostrada falsa ‘revolución’ democrática primaveral árabe donde el terrorista democrático libio peruano Hernando de Soto ya no sabe qué hacer y está peor que Mario Vargas Llosa quien se solaza con la pérdida de popularidad de Evo Morales en Bolivia, una novela para él de las que marito no escribirá para el Perú). Bueno, para variar, con muchos dedos de los peruanos entre vivos y entre ingenuos por supuesto que se la comen todito eso de la “fiesta” electoral aunque no lo quieran.

Es pues desde esta campaña electoral donde muchos dinosaurios políticos quedarán fosilizados de por vida para la historia así les permitan a los miembros del Movadef participar de las mismas a los que se les ha negado su participación puesto que (más que por temor al “terrorismo”) no se corresponden seriamente con este casi tradicional escenario electoral variopinto y puteril digitado desde las usinas de seguridad del estado reaccionario. Que el Movadef siga soñando.


¡A comer pastel, a comer lechón, que traigan morcilla, que echen de toooodoooo!