viernes, 29 de julio de 2016

LA MOLÉCULA DE ADN, LA BASE Y ORIGEN DE LAS FORMAS EXISTENTES DE SERES VIVOS Y DE LOS FENÓMENOS SOCIO-NATURALES COMO EL PENSAMIENTO


Dentro de las células habría que saber si ocurren productos de formas de fisión y fusión controlada análogas a las del burdo orden nuclear. Una de esas observaciones se ha descrito ya que en bioquímica se conoce como el Ciclo de Krebs https://www.youtube.com/watch?v=LeyUnJx0GCk  

En un artículo pasado de años atrás hablo (si se quiere interpretar también matemáticamente, http://saulmandujano.blogspot.pe/2009/08/la-adquisicion-de-conceptos-para-el.html ) del desarrollo de las matrices del pensamiento pues lo conceptual (matriz conceptual del pensamiento tal cual lo conocemos o conceptualizamos hoy en día) tiene su base, su origen en la matriz de partículas elementales o subatómicas y que su desarrollo controlado y delimitado por la organización bioquímica de la materia celular (redes neuronales, incluyendo el ADN) permite que se desarrollen de tal manera que solo somos conscientes del desarrollo de la matriz conceptual pues es difícil seguir el desarrollo de la matrices atómicas o moleculares que son la base del desarrollo del pensamiento humano (hablaremos de niveles de organización de la materia-pensamiento).

Es decir, podemos observar los efectos, sus manifestaciones (caso de la noción sensible del pensamiento, la ejecución de los movimientos corporales, gestos) pero no la causa del mismo pues para generarla se tienen que movilizar cientos o miles de neuronas, millones de moléculas, átomos y electrones de los que por su naturaleza no podemos por ahora conocer su movimiento-trayectoria pero que están definidos-organizados en la estructura del ADN para determinado efecto-función específica sobre el entorno inmediato a ellas en interrelación directa y reciproca pues nada es aislado. Los cambios permanentes en el entorno circundante son más fuertes e influyentes sobre cualesquier cambio interno del ADN los cuales dependen definitivamente de estos y de sus leyes físico-químicas (eso se observa por ejemplo en los humanos que viajan al espacio exterior y experimentan cambios físicos específicos que pueden desnaturalizar las estructuras básicas del cuerpo incluyendo al ADN, es decir, que podría probablemente desintegrarse por la ausencia de la gravedad terrestre que da el soporte estructural a las moléculas en general incluyendo al ADN) lo cual permite que exista la vida; cambios y alteraciones constantes del entorno sin los cuales no podría haber vida como la vemos, conocemos y experimentamos.


Algunos medios en la web ya hablan hasta de que la vida (de los seres vivos incluyendo la nuestra) es tan solo una suerte de simulación computarizada y es válido en razón a que somos solo el producto de la casualidad natural del movimiento organizado de la materia regida por las leyes físicas de la naturaleza, la misma que puede ocurrir en cualesquier lugar del espacio infinito.
Molécula de ADN.

Al final de la búsqueda incesante del Dios, “lo encontraremos” y descubriremos que somos nosotros mismos, es decir, cada ser vivo. Si no le tocara ese “privilegio” al hombre, habría sido adquirido por otros seres vivos pensantes.

Incluyendo al Dios o a los dioses humanos o no, somos el resultado de la evolución natural que originó a las primeras células denominadas seres vivos los que se constituyeron a partir de una molécula de ADN básica para interactuar bioquímicamente con su entorno a través de su pensamiento bioquímico-emocional programado por la propia naturaleza y sus leyes físico-químicas.
Si analizamos la evolución de una de esas células podremos ver que la base de su existencia ha sido la molécula de ADN con capacidad digestiva (formas de intercambio celular con el entorno), respiración celular, replicativa o ‘reproductiva’.

A partir de la complejización o conformación de asociaciones celulares es que se conforman unidades estructurales celulares con funciones específicas para retroalimentarse y reproducirse con más facilidad sujeto a un entorno cada vez más cambiante y evolutivo como sucedió hace millones de años atrás hasta antes de que emergieran los precursores orgánicos del hombre y de otros seres vivos.
Algunos dicen que existen varias tipos o clases de ‘cerebros’ incluyendo uno que denominan el “reptiliano” el que determinó en un momento de la evolución algún tipo de pensamiento reptiliano elemental. El pensamiento para mi manera de ver las cosas solo se diferencia en dos: el pensamiento bioquímico-emocional (de la que se incluye el pensamiento visual simbólico natural) que es la expresión misma de las leyes físicas del movimiento de la materia (la característica de todos los demás animales y seres vivos, incluyendo al hombre) y el pensamiento bioquímico-conceptual, aquel que configuramos a través de los conceptos estructurados natural y socialmente en las redes neuronales del cerebro (un producto netamente humano).

Pienso que esa denominación de ‘reptiliano’ es arbitraria y artificial pues la materia se organiza de la misma manera en todos los seres vivos con diferencias orgánico-estructurales funcionales de interacción con el entorno expresado en formas organizacionales diversas de cerebros para entornos naturales específicos, es decir, el mismo entorno material. Las diferenciaciones solo caben en aquellos que más que diferencias de fondo (estructural material) encuentran diferencias de formas en las diferentes formas de vida. Cierto, un telar mecánico inca no es lo mismo que un telar mecánico actual controlado por robots con la ‘inteligencia’ artificial otorgada por el hombre.

En alguna manera el Dios es la expresión de la ignorancia absoluta del hombre para explicar los fenómenos de la naturaleza, pero quedarse circunscrito en ese razonamiento vulgar y nada científico significaría quitarle al hombre el mérito de la evolución de su pensamiento natural-social determinado por sus experiencias naturales y sociales para adaptarse (y adaptar el entorno natural-social a sus necesidades) a diversos contextos sociales evolutivos principalmente.
Desarrollando el conocimiento vía la exploración, la manipulación y la transformación de la materia (investigación). Solo a partir de ello es lo que podemos hablar de la transmisión de conocimientos pero a través de la experiencia sensible de la acción transformadora del entorno social y natural.

En este blog he querido mostrar que el Dios ancestral para el caso peruano es el resultado de la evolución social del pensamiento de los antiguos peruanos (hasta antes de que se imponga la idea del Dios católico cristiano sea por libre decisión, por coerción o chantaje oportunista o por genocidio como sucedió).

A estas alturas de comprensión cuasi científica de la naturaleza del pensamiento, debemos dejar de lado ideas religiosas (fanáticas, sectarias y ligadas a una clase social de poder específico) que solo sirven para equilibrar el desarrollo de las matrices conceptuales o la de desequilibrarlas como son las neurosis (caso de los ateos y los casos diversos de trastornos mentales como el bipolar). Es decir, comprender a la religión y a la idea del Dios desde el punto de vista científico materialista dialéctico, o sea, como un evento social humano y producto (creativo) del desarrollo evolutivo de la materia-pensamiento desde la aparición de los antropoides hasta nuestros días.

Cabe entender que a la actualidad, a la evolución natural, a consecuencia de ésta le ha sido generada por el desarrollo del pensamiento humano la posibilidad de la evolución artificial a la que convergerán diversas ramas de la ciencia. Son posibilidades evolutivas dentro del contexto del movimiento de la materia-energía la que podrá dar origen a nano moléculas de ADN construidas por el hombre a partir de átomos a libre decisión del hombre (los nano motores ya han sido probados como fácticos, como podrán ser los nano robots médico-sanadores y los asesinos sin sueldo a los que habrá que detectar por medios todavía no establecidos que justificarán su accionar sea por su servicio al Dios o a la Patria de quienes sean).

El desarrollo de la ingeniería genética solo podrá alterar o interferir en el desarrollo de los procesos mentales normales (o anormales si fuera el caso) pero no la podrá controlar sin alterar la voluntad propia de los individuos, es decir, sin reprogramar la estructura mental neuronal construida por sus experiencias de vida. Habrá diferencias solo de forma entre los esclavos naturales (con libre albedrío) y los esclavos artificiales tecnológicos.

Todo comenzó con las primeras moléculas, es decir, moléculas básicas o primigenias evolutivas (sujetos al entorno evolutivo natural de nuestro planeta en formación luego del Big Bang o de lo que haya sido), que denominarlas como moléculas madre es solo un convencionalismo asociado a nuestra naturaleza humana. Fueron la base de las primeras moléculas de ADN, es decir, de células (unicelulares y/o pluricelulares) que devendrían en formas más complejas como la de los antecesores del hombre y de los demás seres vivos.

Para el común de los mortales le seguirá siendo difícil comprender que la actividad bioquímica neuronal material de su cerebro a partir del control celular que ejerce el ADN sea la causa de su pensamiento. Los ateos en sus elucubraciones lógica racionales lo conocen como una forma de “energía especial” y hasta los falsos materialistas lo denominan como “mente”.
El ADN se encuentra enrollado en los cromosomas que en el caso de las células eucariotas como los nuestros se encuentran dentro del núcleo celular. Cada molécula de ADN es un complejo organizado de átomos y moléculas para la producción de productos y subproductos diversos que determinan el control, el funcionamiento, la síntesis o la actividad bioquímica de otras organizaciones más complejas como las demás células e incluso con la capacidad de integrarlas en una macro estructura funcional como lo es el organismo humano en general.