viernes, 7 de octubre de 2016

ZORRINOS, PISHTACOS Y PRESUNTOS ¿NARCO PARAMILITARES EN HUANCAVELICA? _ Huaycán y los psicosociales del tráfico de órganos (añadido el 04/12/2016).

Nadie desmerece ni desconoce los esfuerzos por combatir el narcotráfico y la delincuencia en nuestro país puesto que específicamente en la capital y en el Callao han crecido y se han desenmascarado a muchos “prósperos empresarios” vinculados incluso a la politiquería nacional aquella que financia y maneja hasta diversos medios de comunicación y son la columna vertebral de la corrupción institucionalizada derivada de la Guerra Interna en nuestro país por los que se siguen procesos judiciales inútiles y faranduleros contra los involucrados que se alimentaron o nutrieron económicamente de este conflicto armado.

Durante la Guerra Interna contra la subversión, el narcotráfico creció aupado a ambos lados según sus conveniencias y necesidades que involucró al propio avión presidencial de Alberto Fujimori Montesinos en el lado de la reacción.

El caso de Villa Coca fue el caso más ilustrativo de cómo el narcotráfico se enclaustró con la anuencia de determinados sectores narco policiales y militares de la ciudad capital limeña y hoy utiliza hasta almacenes de mercadería en contenedores de exportación (caso Ramsa) hacia el extranjero.

Desde muy pequeño escuchaba relatos del pishtaco y de los zorrinos como ‘anécdotas’ que hoy me tocan detallar ya no con una visión inocente e infantil (casi ridícula) de cómo un pedo de zorrino puede casi intoxicar hasta cuatro manzanas enteras en plena ciudad capital, no solo Lima, sino cualesquier capital de región, provincias, distritos y hasta Centros Poblados del país. Ya no es como antes; antes solo de noche se sentía el pedo todopoderoso pero ahora hasta en pleno día y a cualquier hora se siente, la desesperación, digo, el olor a pedo del pobre y demonizado zorrinito que muy bien podrían identificar los delincuentes terroristas sirios para elaborar bombas tóxicas y lanzárselos a las fuerzas del ejército Sirio de Assad pues con 20 o 30 zorrinos bien que armarían una bomba recontra tóxica. Solo hay que enchufarles una manguera en el culo y comenzar a extraerles el pedo y alimentarlos convenientemente por supuesto.

Por la experiencia se sabe que un zorrino no puede provocar tamaña contaminación del aire sino es por efecto del macerado de la hoja de coca a vista, olfato, y paciencia del público en general que lo pasa desapercibido por no meterse en ‘problemas’ que escapan a su control y buen ‘sentido’ común.
Grupos diversos de narcotraficantes ‘migraron’ hacia las ciudades buscando la ‘protección’ para sus ilícitos negocios y claro que prosperaron (eso sucedió incluso desde antes que emergiera la subversión en el Perú). Después del repliegue militar de Sendero Luminoso y de un sector del PCP en todo el país, esto ha sido aprovechado por diversos entes y grupos de personas que han comenzado a proliferar por diversas zonas del país aprovechando esta suerte de ‘descentralización’ para operar en la elaboración de pasta básica de cocaína en las diversas ciudades de Centros poblados, distritos, provincias y regiones de nuestro país y no precisamente al “amparo” de la “lucha contra el terrorismo” sino en general de cualesquier situación que los beneficiara.

Cabe recordar las acciones de narcotráfico de los narco paramilitares denominados “los camellos” que pasaban a vista y paciencia de las fuerzas de seguridad del FujiMontesinismo que encontró incluso en los ingresos por el narcotráfico una fuente de dinero para la lucha contra la subversión.

Medios de comunicación en Huancavelica han comenzado a hacer el corrillo de estos desesperados individuos que quieren cortinas de humo para poder realizar con tranquilidad el transporte de esta mercancía ilícita y no precisamente por los ya conocidos “mochileros” aunque no se descarta su presencia.

La desesperanza económica, la necesidad de ingresos rápidos y cuantiosos frente a una situación de decrecimiento económico nacional y global, la carencia de un sueldo del Estado y definido, está afectando a amplios sectores de la población huancavelicana que “inteligentemente” pretenden manipular a circunstancias y pobladores para tener el control de actividades encubiertas. No se descarta que ello haya sucedido en el casi linchamiento de la señorita del Programa Juntos que fue detenida por pobladores en Acobamba junto con el chofer que la conducía y pretender lincharlos bajo sospechas paranoicas  y el pretexto de ser “pishtacos”. Ellos se movilizaban en el lugar y en el momento más inoportuno.

Cierto, es indiscutible que cualquier “bola” lanzada a la ligera por cualesquier persona en esta región, sin la necesidad de la ‘colaboración’ de medios de comunicación mercachifles, crecerá descontroladamente pero no precisamente por el escándalo mismo, el zorrino mismo, el pishtaco mismo, el infiel mismo, sino, por los intereses políticos, económicos, morales o financieros (llámese narcotráfico) encubiertos. Solo son un medio pues el fin es otro.

Como dicen algunos medios de comunicación interesados en pervertir circunstancias y lugares específicos del país, en Taczana, Yauli, Huancavelica “se han encontrado trapos con la hoz y el martillo”, unas pintas hechas con pintura blanca (raro y muy “casual” el color) y panfletos con “Pronto regresaremos a esta zona, todos los ladrones morirán, tenemos mil ojos y mil oídos. ¡Viva el PCP carajo! ¡Que mueran los soplones!”.

Si bien no es exclusividad por lo anteriormente expuesto, se sabe que por esta zona de Yauli, zona de influencia de los Chopqas (que no estoy sugiriendo que sea de exclusividad la propiedad de los zorrinos pues los zorrinitos no discriminan como nosotros), que el zorrino se pasea alegre, horonda y lirondamente por los centros poblados y ciudades capitales de distrito tirándose pedos a diestra y siniestra y a nadie parece interesarle ni mucho menos a la propia policía nacional que también los huele, del mismo modo que en la ciudad capital huancavelicana. ¡A quién diablos le importa el pedo de un pobre zorrinito, carajo!

Si bien el caso ha sido derivado a la Depcoter de la Región Policial de Huancavelica, estos han actuado todavía tibiamente casi diremos al mismo estilo que las pintas hechas con pintura blanca, blanquita y con toda razón. El tiempo les dará la razón.

Es probable que se quieran ensayar determinados escenarios todavía no visibles pero no se sabe si intencionalmente o generadas al amparo de las necesidades de amplios sectores de la población que viven específicamente del narcotráfico y otro sea la intencionalidad que se le podría querer dar como por determinados medios de comunicación escrita proclives a actuar de esa manera (casi como por resorte) por las experiencias de la Guerra interna contra la subversión, es decir, que con solo oír cosas así, les chorrea la inteligencia peniana.

Mucha gente utilizó el pretexto de la subversión para delinquir facilistamente y no precisamente como miembros partidarizados de Sendero Luminoso ni del PCP pues hasta miembros del grupo Colina traficaron con Sendero luminoso para sus accione encubiertas con fines politiqueros como para deshacerse de sus opositores mediáticos como le sucedió al asesinado ex dirigente sindical de la CGTP Pedro Huillca Tecse.

Todavía no están claras muchas de las acciones de ambas partes del conflicto interno en este caso en Huancavelica. De cómo sectores de la población pudieron actuar interesada u oportunistamente, coaccionados, chantajeados por ambas partes como para haber provocado muertes sin investigación que solo el olvido los tiene en cuenta y ni siquiera el Poder Judicial se atreve a aclararlos y menos a sentenciarlos, algo que solo se encarga la prensa reaccionaria farandulera y en esencia encubierta pro-narcoterrorista. Si tienen la razón, volvemos a repetirlo, el tiempo se los dará o quedará en un simple pedo de poca monta, de poca fuerza como para producir los efectos que producía la insania terrorista de las épocas del otrora Sendero Luminoso y de los mecanismos paramilitares de las fuerzas reaccionarias de este país empecinadas en aplastar la insurgencia subversiva de aquel entonces que sentaron las bases por extensión del modelo neoliberal en el país que al parecer busca también auparse a circunstancias como estas para manosear, manipular interesadamente la falsa ‘paz’ social y la ‘democracia’ que al parecer no solo pretende necesitar de la corrupción sino de otras cosas tan extrañas como pedos de zorrinos y pishtacos.


HUANCAVELICA: COLOCAN TRAPOS ROJOS CON SÍMBOLO DEL TERRORISMO EN ESTADIO Y CENTRO EDUCATIVO

POBLACIÓN DE LA ZONA TEME UN REBROTE TERRORISTA
06 de Octubre del 2016 - 16:54 » Textos: Cristhian Meza » Fotos: Cortesía
A esta foto solo le falta que los pobladores interesados salgan a decir: “vuelve Sendero, vuelve, te necesitamos, te amamos mucho pues el Estado reaccionario es incompetente”. Claro que no hay que desestimarlos de ninguna manera. La policía finalmente lo aclarará y por supuesto los medios de comunicación a los que nos sumamos en el alarmismo mediático.

Los habitantes del Centro Poblado de Tacsana perteneciente al distrito de Yauli, en Huancavelica se encuentran atemorizados por carteles y banderolas alusivas a Sendero Luminoso que fueron colocadas en el estadio y un centro educativo.

“Pronto regresaremos a esta zona. Todos los ladrones mueren, tenemos mil ojos y mil ´oyedos` ¡Viva el PCP, carajo! ¡Que mueran los soplones!”, dice uno de los panfletos escritos, dejado por los desconocidos cuyo rastro sigue la Policía.

Estiman que los trapos fueron colocados durante la noche, a juzgar por el cartel mojado, pues a esas horas se produjo una garúa por lo que nadie logró ver nada.

Uno de los carteles fue dispuesto sobre el cerro denominado “Pullo - Pullopata”, distante a un kilómetro y medio aproximados del poblado, otro fue hallado sobre el Centro Educativo Julio César Tello y un tercero, cerca a un estadio.

Nuevamente cabe la duda de si en verdad se trata de un hecho perpetrado por militantes de Sendero Luminoso, pues las características (usaron pintura blanca para escribir los mensajes) no corresponden con lo que solía usar este grupo.

INVESTIGAN. Hasta el lugar arribó el personal de la Comisaría de Yauli quienes derivaron el caso al Departamento Contra el Terrorismo (Depcoter) de la Región Policial de Huancavelica, al mando del capitán PNP Hermenegildo Rivera Villajuán.

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Como “periodistas” habría que preguntarles a los miembros de Sendero Luminoso si van a producir nuevamente ese “brote” “TERRORISTA” tal y como le gusta a las fuerzas reaccionarias y paramilitares (sino “empresariales”) de este país sino por extensión a la Embajada Norteamericana en el Perú que ya no sabe qué hacer para salir del pantano en que se han metido en Siria al tratar de defender a sus propios terroristas (llamándolos convenidamente como “rebeldes”), más salvajes, asesinos y pervertidos que los propios delincuentes terroristas de Sendero Luminoso como suelen denominarlos aquí.

Gente en el país hay que ha operado al ‘amparo’ de las acciones de Sendero Luminoso y de las Fuerzas Armadas reaccionarias de este país y no precisamente por dobles filos; una situación que ni el propio falso cuco de Sendero Luminoso pudo controlar ad portas de la discutible captura “malintencionada” de Abimael Guzmán y las consecuentes consecuencias que ya todos conocemos.

Los Pishtacos precisamente desaparecieron del mapa mientras operaban las huestes de Sendero Luminoso en el país que procedía a exterminarlos sin previo juicio ni popular. Si es que han “vuelto” como refiere la prensa oficiosa y reaccionaria, será por algo, y no precisamente porque los Senderistas, los “terroristas” (bebés de pecho comparados con los “rebeldes” Sirios amparados en la “oposición Siria” que EEUU in situ está protegiendo, armando y tratando de consolidarlos como Estado Independiente al mismo nivel del EEII o “Estado” Islámico) los estén utilizando para financiar sus campañas con la mala grasa del pueblo peruano. Si los “pishtacos están deambulando por allí es porque es evidente la situación de descontrol policial en esta región, bien o mal intencionada, por confirmarse por supuesto.

Habría que preguntarle a la gente de esas zonas a quién realmente le teme, es decir, del rebrote terrorista. ¿Qué significará TERRORISMO para los EEUU, qué para la prensa oficial de nuestro país?


Dado que son simples trapos rojos como dice la prensa oficial no habría de qué preocuparse salvo que se tratasen de banderas de verdad y no precisamente aquellos que salen al parecer de algunos cuarteles del ejército como sucede en México específicamente en el caso impune de los estudiantes de Ayotzinapa.