domingo, 18 de diciembre de 2016

LA DERECHA Y LA ULTRADERECHA PERUANA EN EL GOBIERNO SE PONEN DE ACUERDO PARA LA GOBERNABILIDAD, PELEAS DE MARIDO Y MUJER, EL MATRIMONIO DE PPK Y KEYKO

Liquidaron a Saavedra pero no hay logro alguno, es un acto muerto y para tapar ello hay que buscar chivos expiatorios ya que los miembros de Sendero Luminoso y los del Partido Comunista en armas no se prestan a lo que Becerril denomina la “mermelada” y que los caviares sí son los más oportunos para este engendro de mayoría chongresal.

Partimos de que pensar siquiera en un golpe de estado o cosas similares al golpe fujimontesinista de 1992 son aberraciones mentales propias de desquiciados delincuentes que  creen que el Perú podría seguir siendo su chacra o intentar manejarla a su antojo.

Quien no quiera entender que en el país gobierna única y exclusivamente la derecha y la ultraderecha no podrá entender en donde está parado.

Los fujimonesinistas desean que sus líderes principales salgan de las cárceles pues de haber ganado la Keyko esa habría sido su primera acción de gobierno. Para evitar semejantes despropósitos de ingobernabilidad que pretende generar esta agrupación mafiosa, el indulto al delincuente terrorista de Alberto Fujimori Fujimori es intrascendente y eso deberá pensarlo no mucho PPK dado que esa fue la iniciativa de gobernabilidad que le ofrecieron los fujimontesinistas a Ollanta Humala tasso y de ese modo co-gobernaron juntos durante el periodo 2011-2016.

Cipriani intercede para lo mismo. Su acción personal es irrelevante y propia de la chismosería farandulera de la gobernabilidad pues sabemos que también está de acuerdo con el indulto del delincuente terrorista.

Claro que si sale Alberto Fujimori habrá protestas pero que pasarán y quedarán en nada. Lo contrario sería es que si ocurriera una amnistía general para todos los involucrados en la guerra interna en la cual no todos vamos a coincidir.

La salida de la cárcel de Fujimori es irrelevante pero no así como tendría la salida de Abimael Guzmán Reynoso pues la personalidad de Fujimori pese a lo que se diga carece de la menor importancia política e histórica para el país más que para hacer shows y continuar la política que el FMI y demás organismos mundiales le hizo introducir después del golpe y que los presidente que se sucedieron la continúan de igual manera con diferencias de forma más que de fondo.

Lo que vemos en el congreso y en el gobierno no es ninguna “crisis” pues tienen que reunirse para limar asperezas y tomar acuerdos de gobernabilidad o cuotas de poder como ya lo vienen haciendo. Sería bueno que dejen en libertad al delincuente terrorista Alberto Fujimori sea bajo el indulto o lo que fuera para que se pongan a  trabajar, a gobernar y ejecutar las acciones que ya vienen haciendo.

El (ex) ministro de educación Jaime Saavedra ha pagado el pato de esta suerte de ‘encontronazo’ e indefinición. La “izquierda” caviar o como le llamen ha vuelto a ser utilizada sea presionados por las circunstancias electorales. Hay algo más que los intereses económicos de los chongresistas en el sector educación y no van precisamente por el lado de la eliminación de la reforma de la educación como algunos afiebrados profesionales piensan o que la exigencia de las rutas de aprendizaje deban ser eliminadas, esa no es la razón principal.

Ollanta Humala manejó con mucha mañosería estas contradicciones generadas a instancias de la mayoría fujimontesinista (mayoría relativa con respecto al contexto nacional). Les doró la píldora con la impunidad a través del ‘indulto’ del delincuente terrorista pero no transgredió las normas ni las leyes para canjearse igual trato ni preventivamente. Al parecer no hay otro camino que repetir la misma coyuntura ya vivida por los fujimontesinistas el gobierno anterior y que por parte de la Keyko deba aceptar que su padre se pudra y muera en la cárcel como lo harán otros de su nivel dado que no podrá, con la facilidad de estar en el gobierno, manejar los poderes del estado a su antojo y la gente común y corriente con las elecciones pasadas le dijo esto finalmente, que no quieren a la dama de la corrupción, la que administra los dineros de la corrupción de Fujimori y Montesinos, como presidenta.

Se equivoca a propósito el chongresista Becerril luego de su estéril acción grupal de censura pues sale uno y entra otro, sino igual, que el manco del chongresista Galarreta no le gustó como cuando propusieron a Daniel Mora como candidato a ministro de educación para suceder a Saavedra.

Falso, los caviares no quieren un país dividido y violento pues la división y la violencia son partes estructurales y productos del sistema capitalista peruano que él mismo representa y que los caviares en el gobierno continuarán en la misma línea que representa la ex candidata Verónica Mendoza. Salvo que se quiera referir a los miembros del PCP en armas que buscan deconstruir este podrido y caduco sistema.

Ciertamente, nadie es imprescindible y que si PPK tiene alguna desviación política, todos los chongresistas se pueden ir a sus casas, claro que dentro del contexto de la mayoría del libre juego democrático. Ya estamos acostumbrados a estos juegos de la ‘gobernabilidad’ no nos sorprende pues son ellos quienes finalmente están gobernando y no precisamente los “caviares”.

Héctor Becerril: “Los caviares quieren un país dividido y violento”


El congresista Héctor Becerril, vocero de Fuerza Popular, arremetió contra los críticos al diálogo entre el presidente Pedro Pablo Kuczynski y la lideresa naranja Keiko Fujimori, promovido por el cardenal Juan Luis Cipriani.
“Los caviares quieren un país dividido y violento. La ‘mermelada’ les resbala mejor cuando hay caos y desgobierno”, señaló el legislador opositor en su cuenta en Twitter.
Becerril Rodríguez también enfiló sus baterías contra el congresista Marco Arana, del Frente Amplio. El fujimorista dijo que sus críticas a la cita Kuczynski-Fujimori evidencian “la doble moral de los rojos que quieren que el país se polarice como en los tiempos del terrorismo”.
En otro tuit, criticó duramente al legislador Yonhy Lescano (Acción Popular) por haber dicho que hay fricciones en el fujimorismo. “La única gran fricción que hay es entre él y su hermana, que lo acusa de quedarse con su casa. ¡Qué feo!”, acusó el vocero naranja.
Como se sabe, el cardenal Juan Luis Cipriani ha promovido un diálogo entre Kuczynski y Fujimori, con el objetivo de aliviar las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo, para la que ofreció su casa. La invitación fue aceptada por ambos personajes.