sábado, 29 de abril de 2017

¿UNA NUEVA TEORÍA SOBRE LA LLEGADA DEL HOMBRE A AMÉRICA?



Una nueva teoría sobre la llegada del hombre a América anularía todas las anteriores: ¿Deberá reescribirse la historia de la colonización humana de América tras el descubrimiento de unos huesos de mastodonte rotos?

Se entiende que es reciente este hallazgo y contradice toda forma de razonamiento disecado por las influecnias de la religión y el tradicionalismo cultural del hombre.

Todavía no hay estudios serios sobre la naturaleza del pensamiento no solo del hombre sino del homínido pre-hombre; no difería el pensamiento bioquímico-emocional de aquellos mas que solo el bioquímico-conceptual. Esto quiebra principal y radicalmente a la cultura religiosa construida por el hombre para entender la naturaleza de la materia y del ser humano.

Si los animales, diferentes al homínido en su forma pero iguales en sus necesidades e instintos básicos, migraban tratando de acomodarse a los diversos cambios climáticos, el homínido no era la excepción.

Eso ya había bosquejado en el blog en temas anteriores en base a interpretaciones de la evolución humana ajeno a evidencias materiales como los que ahora se dice se han encontrado. Siempre se quiere entender la migración por el norte de América pero eso no es fácil de demostrar dado que la geografía de hace más de 100 000 años no ha sido como lo es ahora. Me atrevería incluso a pensar que pudieron haber migrado directamente desde el África a través de lo que pudo haber sido el actual Océano Atlántico ("los antecesores de Colón").


Mastodon ribs and vertebrae from a site in southern California that may contain evidence that the First Americans were here more than 100,000 years ago. (Credit San Diego Natural History Museum)

One of the rocks from the Cerutti Mastodon site that researchers believe hominins used to process the carcass.
(Credit Tom Deméré, San Diego Natural History Museum)
Research published today in Nature included not only descriptions of the bones and artifacts associated with the potential carcass processing site, but also information on how the team replicated the damage on modern elephant bones in Tanzania, using tools they believe the alleged First American hominins might have had. (Credit Kate Johnson, San Diego Natural History Museum)