lunes, 7 de agosto de 2017

LA TRADICIONAL LUCHA DE CLASES EN SUS OTRAS VERSIONES EN LA ACTUALIDAD. LA LUCHA POR EL CONTROL DEL PETRÓLEO DE VENEZUELA.


En pleno apogeo de la “lucha” contra el “terrorismo”, estos enfrentamientos quedaron obsoletos por decirlo así por las expectativas de beneficios económicos potenciales en perspectiva. Hoy vuelven a emerger donde una suerte de intolerancia y de la sinrazón tratará de sustituir al “terrorismo”. Si viviera Hitler, tendría la coyuntura ideal para relanzar su proyecto personal.

Las atracciones (peligrosas) y roces entre los miembros de posturas políticas incluso diametralmente opuestas dentro de un mismo país se van a ir poniendo cada vez más fuertes en aquellos países donde la contracción de sus tentáculos del falso pretexto de la "lucha" contra el "terrorismo" ya no avanzan hacia afuera (los países a colonizar como lo fueron Libia, Irak) sino hacia adentro, lamentablemente (de eso se trataba el pataleo yanqui de las sanciones contra la acción Rusa y se pretende extenderlo a los demás países del "eje del mal").

Venezuela no es la excepción, las condiciones para una guerra civil ya están dadas. No es que nos guste o no promoverla; sobre eso ni se nos consultó ni se opinó en casos como Libia y Siria, solo se corresponden a las necesidades del capital imperial.

A las contradicciones del sistema capitalista emergente (incipiente, en formación) por ejemplo sudamericano subyace la lucha de clases que intentó sobrepasarse (conceptualmente) al amparo de la emergencia de la subversión (ex FARC, ex Sendero Luminoso) la que devino inteligentemente (made in USA) en el pretexto de la ya demostrada falsa "lucha" contra el "terrorismo".

El plan del “terrorismo” está en retroceso, ha perdido credibilidad (incluso su presunta "lucha" contra ella). Como en Venezuela, se han debilitado las primaveras naranja y todo demuestra que no quieren asumir los costos que están asumiendo como en Siria salvo alzamientos militares tibios como el reciente en dicho país petrolero (el asalto al Fuerte Paramacay). La OTAN ha llegado a un punto muerto al respecto a escala global. La trasnochada amenaza nuclear de Corea del Norte es otro recurso vacío y sin trascendencia tal y como se intentó y se sigue intentando vanamente en Irán. Obama también acostumbraba hacer cortinas de humo para tapar situaciones que bien podrían haberle quitado réditos políticos.

Como en Perú, pronto estaremos a observar las consecuencias (políticas, sociales y económicas) de persistir en la aplicación del modelo neoliberal diseñado para las condiciones de un modelo unipolar ya fenecido pero que funcionó mientras el argumento o recurso del “terrorismo” sirvió para disuadir y chantajear cualesquier postura opuesta al modelo neoliberal en construcción específicamente mediante leyes que devinieron en anti democráticas y que la gente común y corriente ya no pretende seguir soportando ni apoyando pues las consecuencias recalan sobre ellos mismos pues no discriminan entre buenos o malos, ignorantes o inteligentes, terroristas o no terroristas. El desenmascaramiento global de la falsa “lucha” contra el “terrorismo” ha traído cola, ha producido secuelas para los que no están preparados y el desconcierto ha comenzado a convivir entre los reformistas y los “revolucionarios” capitalistas.

La preocupación de los EEUU está siendo compartida por casi todos los gobiernos de derecha de Sudamérica con respecto a Venezuela donde con las recientes elecciones a una Asamblea Constituyente, algo así como eliminar el poder representativo monopólico democrático mercenario para sustituirla por uno del tipo cuasi democrático popular. El trasfondo de dicha acción del gobierno de Nicolás Maduro ha sido la de garantizar una defensa legal y legítima contra cualquier intervencionismo militar sea este norteamericano o similar (como a los que nos han tenido acostumbrado durante décadas). El acoso permanente contra dicho gobierno en Venezuela ha provocado respuestas de toda índole que hoy las cancillerías de dichos países perciben como un peligro para la estabilidad regional, es decir, para la hegemonía del capital sionista y árabe saudita principalmente. El “peligro” de una intervención rusa y/o china en Sudamérica ya no es descabellada y eso ya está sucediendo económicamente dentro del contexto de la economía capitalista global.

No es casual ni extraña por ello la preocupación incluso del gobierno de PPK por su intromisión en el caso venezolano pues la influencia económica de la disponibilidad de sus recursos básicamente petroleros, contribuiría a una recuperación económica de la región siempre que se haga bajo las premisas del modelo regional americano bajo la tutela del capital norteamericano algo que se contradice con la evolución económica global y las necesidades cada vez más cambiantes de las sociedades involucradas. Para EEUU, reproducir situaciones como los de Libia para el control total de las naciones son más difíciles de realizar pues ya se conoce de su trayectoria por el Medio Oriente en cuanto a su falsa “lucha” contra el “terrorismo” y de la promoción de su propio terrorismo mercenario.

El Perú no escapa a las crisis generadas a instancias del desarrollo del nuevo modelo multipolar en el mundo. El boom del negocio político y económico de la lucha contra el terrorismo también está cambiando aunque intentan sobrevivir todavía a costas de argumentos que en las décadas pasadas funcionaron (coherente e incuestionablemente) para manosear a la opinión pública nacional e internacional. Hoy es contradictorio más todavía si quienes dicen combatirla, ahora defienden y apoyan el terrorismo de sus grupos mercenarios al capital imperial principalmente sionista y árabe pro-occidental (ISIS o Daesh, “Rebeldes” Sirios).

Incluso el actual Ministro del Interior Basombrío está formateado bajo los mismos lineamientos ideológicos de la ya falsa “lucha” contra el “terrorismo” y repite como grabadora los mismos argumentos esgrimidos por sus antecesores durante el apogeo desarrollístico del modelo económico neoliberal Fujimontesinista que hoy todavía reproducen los sucesivos gobiernos mercenarios de turno y persisten en hacer sobrevivir el negocio vía la corrupción democrática. Les seguirá haciendo falta algo más que la suerte, la iluminación del Dios y de la inteligencia del que tanto han venido jactándose.

El presunto “nacionalismo” esbozado por el hoy preso y que será procesado por lavado de activos Ollanta Humala Tasso pretendió ser una forma de acomodación incipiente al contexto cambiante pero devino en un fiasco para quienes votaron por la “gran” “transformación” y degeneró en una política pragmática dirigida por Nadine Heredia y obedecida y desarrollada por el ex militar. Esto devino en un falso nacionalismo y trasnochado habida cuenta que resultó ser la misma cosa que el fascismo que todavía dirige al sistema vigente.